martes, 18 de agosto de 2015

Guerreros del Mar Interior: IV Centuria, II Manipulo, V Cohorte de la Legión XIII Rapax


La IV Centuria, II Manipulo, V Cohorte de la Legión XIII "Rapax" de Empirea

Legión penal
Tipo: Tropas regulares penales veteranas empireanas (guerreros nivel 2-3)
Clases de Tropas: Infantería media/ligera empireana (Hastati)
Escudo: Escorpión sobre fondo verde.
Origen: Empirea, reclutados en todo el imperio.

La XIII Legión “Rapax” es una legión del tipo consular que se nutre de soldados condenados a lo largo y ancho de toda Empirea ya sea entre ciudadanos o mercenarios al servicio del Imperio; es una legión penal, y una de las unidades de peor fama de todo Empirea.
Aunque eficiente y letal en el campo de batalla, la Rapax es un engorro para la reputación del Ejército Empireano, y por buenos motivos ya que el sobrenombre de “Rapax” no le fue otorgado por nada. Incluso entre los fríos Empireanos es considerada despiadada, sanguinaria, cruel y rapaz. Para esta legión ninguna táctica es deshonrosa si permite la victoria, y después de la victoria siguen los saqueos y los botines, puesto que la finalidad última de la guerra son los beneficios; así de sencillo.
La historia de la Rapax es una larga serie de matanzas, saqueos y actos despreciables y llenos de ejemplos de conductas deshonrosas. Uno de los más engorrosos fue cuando la ciudad Hymeria de Aglabrio se rindió al ejército empireano que la sitiaba y negoció los términos de la rendición. La XIII, que formaba parte del ejército sitiador, ignoró estos acuerdos y entró en la ciudad a saco; durante toda una noche saqueo, destrozó y violó la ciudad y a sus ciudadanos, hasta que otras unidades lograron contener su violencia.
La legión también se ha amotinado varias veces a lo largo de su historia, y ha sufrido numerosos castigos, entre ellos - en al menos tres ocasiones - una Decimatio de la legión. En otra ocasión, un airado pro-consul ordenó a una centuria pretoriana a su cargo el aniquilar por completo a un manipulo de la XIII especialmente rebelde, como lección a toda la XIII.
Como la legión se considera una vergüenza para la reputación de Empirea pero aún es un activo útil, se ha decidido no disolver la legión, pero por seguridad no suele operar en su conjunto y por tanto la Rapax ha sido dividida en pequeñas unidades (generalmente cohortes, pero en ocasiones incluso centurias) las cuales han sido enviadas por separado a diversos frentes – generalmente los peores y más peligrosos – en los cuales se las emplea para aterrorizar y destruir al oponente, pero de una forma más controlada que si actuase la legión en su conjunto.
La mayor parte de unidades de la XIII han sido enviados al Limes Septentrionalis, para luchar contra los feroces Keltoi o los organizados Thrax, mediante turbias operaciones negras e incursiones. Sin embargo varias unidades han sido enviadas a otros lugares.

La IV Centuria del II Manipulo de la V Cohorte es una de esas unidades destinadas lejos de la actual base de operaciones de la XIII. Oficialmente se encuentra en una extendía misión de reconocimiento e incursión en las peligrosos Montes Taurianos, y no se espera que vuelva a sus cuarteles de Limia Minor en meses – si es que vuelve siquiera –. Sin embargo, la realidad es que un ambicioso senador ha arreglado su traslado en secreto a las lejanas tierras de Kadesh, aparentemente con el objetivo de sembrar el caos en el país y abrir las puertas a una posible intervención Empireana.
Es muy probable que dicho traslado no haya sido siquiera autorizado por el Senado Empireano y se trate de una maniobra particular de ese senador, aunque en las turbias políticas del Senado Empireano uno nunca puede estar seguro de nada sin comprobar las actas del Senado detenidamente.

Como la mayor parte de la Legión Rapax, esta unidad está compuesta por soldados regulares medios/ligeros del tipo Hastatii, entrenados para combatir en formación cerrada en las líneas frontales e intermedias de una línea de batalla de legión, pero también de desarrollar formaciones más abiertas o incluso combates sin formación en plan escaramucero. Los soldados están equipados con ligeros escudos de madera laminada, más pequeños y ligeros que los escudos del tipo scutum empleados por otras legiones Empireanos. Cada soldado está equipado con una gastada túnica de malla ligera del tipo Lorica Hamata o una coraza de cuero reforzada con placas de bronce; en el caso de los oficiales puede tratarse de una coraza de escamas de bronce. Su armamento se compone de las letales lanzas del tipo Pilum y espadas cortas y dagas, aunque algunos soldados veteranos también poseen armas personales más exóticas, generalmente trofeos de guerra. Los únicos adornos que llevan los soldados son el símbolo de la unidad en el escudo y si acaso penachos en lo alto de sus sencillos yelmos de bronce. Casi ninguno lleva condecoración alguna.

Pese a nutrirse de la hez de las legiones empireanas y aglutinar en sus filas a los peores legionarios condenados y sancionados (generalmente por robo, asesinato, amotinamiento y delitos similares), son tropas veteranas, y son capaces de luchar con la disciplina y la sangre fría que caracteriza a las Legiones. Favorecen el combate cuerpo a cuerpo y las técnicas de choque frontal, pero los Rapax sacan igualmente provecho de las emboscadas, golpes de mano y ataques sorpresa que otras legiones desprecian por poco honrosas.
La Rapax no posee ninguna de las idiosincrasias o particularidades regionales de otras legiones Empireanas ya que sus miembros no han sido reclutados en una región en particular del imperio, pudiendo provenir sus legionarios de cualquier otra unidad y por tanto región de Empirea. Los legionarios rara vez sienten una especial camaradería por sus compañeros, pensado más en su pellejo y beneficio que en el bienestar de estos. Esta es probablemente la mayor debilidad de la unidad, junto con su notoria avidez de botín. Como se trata de tropas prescindibles, la XIII Rapax nunca ha recibido ropas de primera o armaduras y armas especialmente ornamentadas, y el mantenimiento de las recibidas suele estar bajo mínimos, de modo que a diferencia de otras legiones, el típico soldado de la Rapax posee un aspecto desaliñado y más parece un bandido o mercenario venido a menos que un legionario de Empirea.

La IV Centuria del II Manipulo de la V Cohorte está dirigida por el Centurión Decimus Appuleius, un veterano centurión perteneciente a una familia de la II Clase que ha servido en las legiones durante más de cinco generaciones.
Decimus Appuleius fue condenado a servir en la Rapax tras un oscuro incidente que implicó la pérdida de casi una centuria de la legión IX y una agresión a un presuntuoso pero influyente tribuno. La familia del tribuno se las arreglo para que Decimus Appuleius fuese juzgado como responsable de la pérdida de la tropa, de cobardía en el campo de batalla y de agresión a un oficial superior. Faltos de oficiales expertos, el tribunal militar decidió imponer la pena de servicios en la XIII Rapax en lugar de la muerte por crucifixión o decapitación, de modo que el centurión salvó la vida pero quedó deshonrado y prisionero en un infierno de legión, del cual es muy difícil salir salvo mediante la muerte en servicio o la redención por algún acto excepcionalmente heroico.

Desde su toma de mando de la IV Centuria, Decimus Appuleius la ha convertido en una eficiente máquina militar, donde se obedecen sus órdenes sin chistar y, si bien no se le ama, al menos si se le respeta y se le teme. Muchos de sus soldados le son completamente fieles, puesto que ven que a diferencia de otros oficiales de la XIII para él sus soldados no son meramente carne de cañón, si no sus subordinados de los cuales él es el responsable. Otros miembros de su centuria no le son tan fieles, pero le temen demasiado como para desobedecerle.



La IV Centuria del II Manipulo de la V Cohorte de la XIII Legión Rapax es una fría y eficiente máquina militar caracterizada por su crueldad y el poco valor que otorgan a la vida ajena. Son capaces de los peores crímenes o las más crueles matanzas con tal de terminar rápido su misión u obtener un buen botín.



2 comentarios:

DSR dijo...

Pistas, lástima que los PJs no sepan de qué va la historia. Muy buena, el tal Decimus es alguno de los perros a los que nos enfrentamos? Creo que uno sobrevivió pero no lo recuerdo muy bien...

Titoki dijo...

El tal Decimus fue el oficial al cual se enfrentó Anhuratis de Arish, en un largo combate bastante equilibrado, pero al final logró huir después de que el demonio mostrase su verdadera forma. Visto lo visto, juzgó que lo mejor era largarse, que era un Empireano de pro y no iba a andar cerca de criaturas tan horribles XD.
Ygritte se enfrentó a su guardaespaldas personal, un tío enorme con un hacha...
El sacerdote aceitoso creo que se finiquitó a uno de sus decuriones.