Poli Athinaion (la ciudad de Atenea)
(la ciudad del caos)
La
ciudad-estado de Athika es una de las más notorias polis de Arkadia y también una de las más contradictorias. Un importante centro comercial y de cultura, es no obstante una ciudad preparada para la guerra; gracias
a su ingente población, riqueza, capacidad comercial y enorme flota de guerra, es
capaz de proyectar su influencia y poder a lo largo del Mar Interior.
Athika es una ciudad de contrastes. Es gobernada por sus ciudadanos mediante una democracia directa, pero esto es posible porque su economía se basa en la explotación de incontables esclavos, y casi la mitad de su población no son personas libres. El empleo de tal masa de esclavos en todas las labores industriales y del hogar permite a los ciudadanos el dedicar gran parte de su tiempo a la política; y la política de Athika consume enormes cantidades de tiempo y es la pasión de la mayor parte de sus ciudadanos. Por otro lado, solo los ciudadanos varones tienen derechos políticos; las mujeres no poseen la capacidad ni de votar ni de ser elegidas, y de hecho están relegadas a una posición secundaria incluso en materia de derechos civiles, aunque su derecho a la propiedad ha sido reconocido recientemente.
Pese a su fama de servir como un foco de cultura y comercio que haría pensar que se trata de una ciudad pacífica, Athika es todo lo contario: su población se considera superior, cultural y moralmente, a cualquier otra nación, y su política exterior es extremadamente agresiva y considerablemente errática. La voluble Asamblea gobernante puede decidir declarar la guerra a casi cualquiera, independientemente de las circunstancias, y su enorme flota y sus ejércitos de epibatai (hoplitas embarcados) y los numerosos mercenarios que contrata se dedican a intimidar y extorsionar otras ciudades de forma sistemática. La dependencia de las importaciones de grano y materias primas para alimentar a su ingente población e industria hacen que los habitantes de Athika suden con solo pensar en que dicho flujo puede verse interrumpido, y por ello la ciudad sigue la política de asegurar todos estos recursos a cualquier precio (y si les sale gratis por ser obtenidos mediante tributos o extorsiones, mejor que mejor).
Todo ello hacen que muchos en el Mar Interior aborrezcan la mera mención de
Athika y que los gobiernos de otras ciudades o reinos prefieran no tratar con la poderosa ciudad-estado si pueden evitarlo. Entre el resto de helénicos, los habitantes de Athika tienen fama de ser sofisticados y cultos, pero también arrogantes, condescendientes, volubles, y poco fiables.
Localización: Mar Interior central, continente norte, Península de Arkadia.
Escudo Heráldico: Una lechuza y una rama de olivo sobre fondo azul, a menudo acompañada por la palabra "Athe" (contracción de Atenea, patrona de la ciudad) en escritura helénica.
Lema: "Aconseja a tus conciudadanos no lo más agradable, si no lo mejor"
Gobierno: Athika es una
democracia directa en la cual todos los ciudadanos varones mayores de 20 años
pueden votar en un multitudinario órgano llamado “La Asamblea (de ciudadanos)”. Las mujeres y los residentes no-ciudadanos no tienen voto ni pueden ser elegidos para los cargos oficiales.
El
censo de votantes se divide administrativamente en 10 distritos o tribus que se
corresponden con antiguas poblaciones independientes o tribus que las
componían, pero que deben votar en persona en la Asamblea, ubicada en la ciudad de
Athika-Thessea.
Adicionalmente
hay una serie de magistrados que son elegidos de forma anual.
Los
órganos del estado son:
-La Asamblea:
Teóricamente compuesta por todos los ciudadanos con derechos políticos (que son
unos 34.000). Se espera de los ciudadanos que acudan regularmente la Asamblea,
y de hecho se considera un deber cívico. Obviamente no todos pueden hacerlo
dado que buena parte de la población no reside en la ciudad de Athika-Thessea, pero
aún así rara es la asamblea que no reúne unos 2.000 miembros. Para votar, un
ciudadano tiene que estar físicamente presente y no se permite el voto
subrogado.
Lógicamente,
en las asambleas en las que se prevé que se traten asuntos importantes
(declaraciones de guerra, aumentos de impuestos, distribuciones de tierras y subsidios,
etc.) la concurrencia suele ser muy superior a la normal, y algunos ciudadanos
viajan muchas horas para asistir, procedentes de los cuatro rincones de la región que Athika-Thessea controla. Las asambleas pueden ser muy movidas, y no es
raro que se produzcan peleas, de modo que están vigiladas por los Espeusinos (la guardia de arqueros). Los
votos pueden efectuarse a mano alzada, por emplazamiento físico (a la derecha
votos a favor, izquierda en contra) o, más raramente – y en asuntos de gran
importancia – por conteo de piedras de colores (blancas “si”, negras “no”).
La
asamblea posee una capacidad única entre las ciudades de Arkadia: el
ostracismo, que da la potestad a los votantes de exiliar a ciudadanos considerados
como un riesgo para la estabilidad del estado. Esto permite a la asamblea poner
coto al poder de ciudadanos influyentes así como prevenir molestos radicalismos
o conductas impropias. La asamblea como órgano está exenta de toda
responsabilidad por las decisiones que se tomen, por muy ilegales o draconianas
que estas sean; sin embargo, si se puede procesar al individuo que propuso tal acción
a votación. Esto ha dado lugar a numerosos abusos y decisiones realmente abusivas.
La
asamblea se reúne al menos una vez al mes. Para las reuniones importantes la
asistencia es obligatoria, y se sabe que los esclavos públicos recorren la
ciudad enviando a los ciudadanos a la Asamblea bajo pena de multa caso de no
asistir.
-El Consejo de los 500 (Boule):
La asamblea es guiada por un órgano más permanente, un consejo de 500
consejeros elegidos por sorteo 50 ciudadanos por cada una de las diez “tribus”
de Athika; el consejo solo está abierto a ciudadanos de la categoría de Diacosiomedimnoi (propietarios) o
superior. El Consejo se encarga de materias financieras, el mantenimiento de la
flota, de las fortificaciones y de la caballería, materias diplomáticas, y gran parte
de la administración del estado.
-El comité permanente
(prytaneis) Un comité permanente del Consejo está constantemente activo y está compuesto
por 50 miembros, que son alojados y mantenidos en un edificio público durante
su mandato. Los consejeros están sometidos a responsabilidad y pueden ser
procesados.
-Los tribunales
(dikasteria) están compuestos por ciudadanos “veteranos” (30 o más años de
edad). Los jurados no están sometidos a responsabilidad. 6.000 ciudadanos son
elegidos todos los años para ejercer como jurados en estos tribunales. Ningún
magistrado preside el jurado, que normalmente se compone de unos 200
individuos. Ni que decir tiene que los procesos pueden eternizarse y algunos juicios han terminado a puñetazos entre los propios jurados.
-El Consejo de Ancianos/Tribunal de Homicidios:
se trata un consejo consultor formado por ciudadanos que hayan ostentado el arcontado.
Originalmente el Consejo de Ancianos era el órgano de gobierno de la ciudad y estaba
restringido a los nobles. Aunque se le ha privado de muchos de sus poderes iniciales, el consejo también sirve como el tribunal encargado de conocer de los homicidios y es el encargado de proponer los nuevos ciudadanos a la Asamblea tras revisar sus credenciales. Su sede se ubica en un pequeño teatro a los pies del monte de Ares, de ahí su
nombre (areios pagos: colina de Ares.)
-Los Estrategos:
son 10 generales elegidos por la Asamblea para dirigir los ejércitos de Athika. Como la vida de los propios votantes a menudo depende de ellos, únicamente soldados de probada valía y competencia son elegidos para este cargo.
-Los Arcontes: son 10 magistrados elegidos por la asamblea. El Arconte Eponimo es la cabeza del estado y su representante. El Arconte Basileo se encarga de coordinar las funciones religiosas y es el representante del estado ante los dioses (y solo puede ser elegido de entre miembros de los nobles eupátridas). El arconte polemarca es el representante del ejército, y coordina a los generales (strategos). Estos tres arcontes son apoyados por otros 6, más otro arconte adicional que únicamente ejerce de secretario. Los arcontes son elegidos anualmente por la Asamblea, normalmente entre los ciudadanos más prominentes de la ciudad (como mínimo ciudadanos de la categoría de Diacosiomedimnoi, o propietarios).
Quien realmente gobierna: La Asamblea es un
órgano cambiante y fluido, y nadie está seguro de controlarla. En general, la
Asamblea suele ser influida por varias figuras políticas de peso que son
capaces de persuadir a los suficientes votantes como para decantar una votación
a su favor; sin embargo estas figuras no controlan por completo a los volubles
votantes, y si no se anda con cuidado el ganador de la votación de un día puede
verse condenado al ostracismo al día siguiente.
Aunque
es un órgano totalmente extraoficial, existe la denominada “Asamblea de los
5.000” o la “asamblea de los hoplitas” que se compone de los más ricos miembros
de la clases tercera, segunda y primera y que poseen equipos de hoplita de
calidad. La Asamblea de los Hoplitas posee gran influencia en materias
militares.
En general, las distintas familias eupatridas (nobles) aún mantienen un gran peso político gracias a sus numerosos pragos (clientes) y a menudo logran salirse con la suya. Los Arcontes también poseen un peso relativo en la toma de decisiones, y la gente suele oír con atención lo que dicen.
Política:
La política en Athika es extremadamente confusa y caótica, incluso para las
inestables y variables condiciones de Arkadia, y su sistema democrático es
criticado por todos. Para los demócratas más radicales, es demasiado
restrictivo. Para los miembros de las familias nobles, demasiado inclusivo.
Para los racionalistas, es demasiado caótico.
En
la Asamblea no existen grupos políticos como tales, dado que no es un sistema
representativo. Sin embargo sí que existen facciones, normalmente agrupadas
alrededor de una o más figuras influyentes que logran que un número de
votantes les sigan de forma más o menos permanente.
Existen
varias facciones mayores (más bien corrientes políticas) que suelen aglutinar la mayor
parte de los votos o que logran influir a menudo en la asamblea:
-La
facción demócrata: Llamada coloquialmente “el puerto” por tener su principal base
de apoyo en el puerto de Emporio, y más concretamente, en la flota de Athika.
La facción demócrata aboga - entre otras muchas cosas - por una mayor democratización
de las instituciones y por suprimir definitivamente toda restricción de acceso a
los cargos públicos basada en la posición social impuesta por el sistema timocrático imperante. Los elementos más radicales también defienden posturas socio-económicas "revolucionarias" tales como la otorgación de subsidios y distribución de alimentos financiados por la ciudad, la redistribución de la tierra (en buena parte se encuentra en manos de importantes terratenientes) y un reparto equitativo de las riquezas de la ciudad.
-La
facción oligárquica: Llamada coloquialmente “la colina”, ésta facción está
mayoritariamente compuesta por nobles (eupatridas) y buena parte de las clases
más altas (sobre todo pertenecientes a la clase potentada o Pentacosiomedimnos). La facción
oligárquica se dedica a defender los restantes privilegios que les restan a sus
miembros y aboga por restringir las instituciones democráticas, citando los
excesos de la Asamblea (que son muchos). Algunos de sus miembros más radicales desearían
restablecer en Athika una forma de gobierno oligárquico, pero la mayor parte de
sus miembros se conforman con una democracia más restringida y ordenada,
dirigida por gente capaz (p.e. ellos mismos).
-La
facción imperialista: Llamada coloquialmente “los halcones”, los miembros de esta
facción consideran Athika como el epitome de la civilización helénica (y por
tanto de la civilización en general) y creen que debería regir el Mar Interior.
El resto del mundo Helénico debe ser dirigido por su sabio y benevolente
gobierno y el resto de no-helénicos sometidos a sus designios. Los halcones
siempre están dispuestos a apoyar cualquier aventura militar o expansionista y
han causado algunos de los peores desastres que ha sufrido la ciudad-estado,
pero aún logran convencer a los miembros de la Asamblea de cuando en cuando.
-La
facción industrial: Llamada coloquialmente “los alfareros” – y denigrantemente “los cuenta-dracmas” – está compuesta
principalmente por artesanos y comerciantes que desearían que el estado se
preocupase menos por divagaciones políticas y más por ayudar a la economía y el
comercio. También abogan por destinar la flota a prevenir la piratería en las
rutas comerciales más que a arriesgadas aventuras militares que no traen beneficios económicos inmediatos. Por el contrario, siempre están dispuestos a cualquier acción que garantice la obtención de recursos a precios reducidos, si el coste de esta obtención no es muy elevado y los beneficios son a corto plazo.
-La facción idealista: Llamada coloquialmente “los pensadores” – y denigrantemente “los soñadores” – esta pequeña corriente política está mayoritariamente formada por filósofos e idealistas que propugnan por mejorar el estado de Athika de diversas formas hasta obtener "el estado perfecto". Lamentablemente sus ideas no son necesariamente coincidentes (de hecho muchas son contradictorias), y muchas son buenas en la teoría pero difícilmente practicables. Aún así, es innegable que los venerables miembros de esta corriente aportan enfoques extremadamente revolucionarios a cualquier problema y que dan mucha vidilla a las reuniones de la asamblea... especialmente cuando acaban discutiendo acaloradamente (en ocasiones a puñetazos) entre ellos.
-La
facción tradicionalista: Llamada coloquialmente “los historiadores” – y denigrantemente “los moralistas, los pesados” –. Los
tiempos pasados siempre fueron mejores y más nobles, o al menos eso es lo que
afirman algunos. Esta tendencia se ve reflejada en política y en la Asamblea,
donde cualquier pirado tiene derecho a decir lo que le venga en gana. Los
tradicionalistas abogan por mantener las viejas tradiciones a cualquier precio, y muchos apuestan por un retorno al pasado glorioso de Athika… A qué
pasado y como regresar queda abierto a debate. Algunos son meramente
moralistas, otros militaristas, hay algunos monárquicos, otros fanáticos
religiosos, varios xenófobos, algún naturalista anti-industrial… Los hay para
todos los gustos.
-Las sufragistas: Llamadas despectivamente “las chillonas, las histéricas” y otros apelativos aún menos halagüeños. La constitución de Athika es extremadamente chovinista, y no reconoce ningún derecho político a las mujeres. De hecho, hasta hace relativamente poco tiempo, las mujeres no tenían ni siquiera derechos legales. Muchas están justamente irritadas por esta discriminación y desde hace años se han propuesto cambiar esta situación, exigiendo el voto para las mujeres e incluso paridad de derechos políticos. Lamentablemente el chovinismo va más allá de la política y por ahora la sociedad no hace mucho caso a sus reivindicaciones, llegando a clasificarlas como “grupo de histéricas”. Algunos ciudadanos – bien por convicción o persuadidos a ello de diversas maneras – han planteado la cuestión en la Asamblea, pero han sido ignorados. Uno especialmente reivindicativo incluso fue víctima de ostracismo. Ese hecho ha intimidado bastante al resto de miembros de esta corriente y ha supuesto un fuerte varapalo a los defensores del voto femenino, pero aún quedan algunos que abogan por ello en la Asamblea de cuando en cuando.
Población: Ciudad de Athika-Thessea: 100.000. Resto de la región: 120.000. Total: 220:000.
Athika es una de las regiones más densamente pobladas del Mar Interior, y desde luego de Arkadia.
La
inmensa ciudad de Athika-Thessea cuenta con cerca de unos 100.000 habitantes
censados, de los cuales aproximadamente 18.000 poseen derechos políticos.
La
población del resto de la región de Athika (con sus múltiples haciendas,
granjas, aldeas y ciudades menores) suma unos 120.000 individuos más,
incluyendo 16.000 ciudadanos con derechos políticos.
La
población total del estado de Athika es de aproximadamente 220.000 individuos,
con unos 14.000 ciudadanos con derechos políticos plenos, unos 18.000 ciudadanos
con derecho a voto (pero no a optar a cargos públicos), unos 70.000 ciudadanos
sin derechos políticos (mujeres, niños), unos 20.000 metecos (extranjeros
residentes) y la impresionante cantidad de – aproximadamente – 100.000 esclavos
(casi la mitad de la población.)
Athika
es una de las ciudades-estado de Arkadia más abierta hacia los extranjeros
(interpretando como extranjeros los no oriundos de Athika). Muchos individuos
de otras ciudades de Arkadia, helénicos de origen no-Arkadio, o no-helénicos,
residen en la ciudad.
La mayor parte (el 80%) de la población que posee la categoría de ciudadanos son humanos. Existen familias de ciudadanos de semi-elfos, medianos, enanos, alguna de minotauros o elfos, y algún individuo aislado de alguna raza más exótica. Entre los metecos (no-ciudadanos) existen bastante no-humanos, principalmente medianos, enanos, elfos, centauros, minotauros, sátiros y semi-orcos. Entre los esclavos hay numerosas criaturas no-humanas, incluyendo semi-humanos. También hay criaturas goblinoides, especialmente entre los mineros que explotan los yacimientos de plata.
La población se divide en diez “tribus” o distritos (basadas en las antiguas poblaciones independientes que se unieron a Thesea) y en distintos segmentos económicos y políticos que marcan sus derechos legales y políticos. La división más básica se establece en función de ser oriundo de Athikka (ciudadano) o no (extranjero o esclavo). Dentro de los ciudadanos, la sociedad se estratifica según los medios económicos del individuo (timocracia) y de su capacidad de servir al estado. Los derechos políticos del voto y posibilidad de ser elegido para cargos públicos se restringen a los varones mayores de edad que hayan pasado la efebia (normalmente a los 20 años de edad).
Los
segmentos de población son:
-Esclavo (Doulos): Un esclavo es un
individuo al que se le ha privado de libertad por uno u otro motivo y está
sujeto a la voluntad de un propietario, que puede comprarlo, venderlo o
alquilarlo. En la sociedad de Arkadia siempre han existido esclavos, o al menos
desde el antiguo reino de Arkad. Los esclavos se dividen en general en dos
tipos: los domésticos y los industriales. Existe un tercer tipo muy especifico:
los demoisi, que son esclavos
propiedad del estado destinados a trabajos públicos y algunos de los cuales
pueden ser arrendados a particulares.
La
economía de Athika depende totalmente de la mano de obra esclava, y sus
mercados siempre están deseosos de recibir más. Como legalmente está prohibido
esclavizar a ciudadanos por deudas, Athika recurre a adquirirlos fuera de sus
fronteras, bien en Arkadia o en otros rincones del Mar Interior. Helénicos
procedentes de otras ciudades-estado de Arkadia o de otras tierras helénicas
también son susceptibles de ser esclavos, especialmente los prisioneros de
guerra por los cuales no se ha pagado rescate. Muchos de los más progresistas
habitantes de Athika ven con malos ojos que los helénicos puedan ser esclavos,
pero no se ha logrado ilegalizar esta práctica. Los niños abandonados son a menudo rescatados y criados por una familia para ejercer como esclavos domésticos;
con el tiempo algunos son liberados y adoptados por la familia.
-Liberto (Paramone): Un liberto es un esclavo liberado. Pese a ello, sigue manteniendo una estrecha relación con su antiguo amo, al cual debe respeto, y además debe compensar a su antiguo amo por su liberación de algún modo (con dinero, con servicios prestados, etc.) Por lo demás, no es considerado un ciudadano, sino un meteco.
-Siervo (Penestae):
Un siervo es prácticamente un esclavo, salvo que posee determinados derechos y
no puede ser vendido. Se encuentra bajo una situación de dependencia de otra
persona, que puede disponer de él y de su trabajo.
Antiguamente, los ciudadanos incapaces de pagar sus deudas eran esclavizados, pero como tal cosa era mal vista se modificó el sistema legal para convertirlos en “siervos”, al menos hasta que pagasen sus deudas con su trabajo. Hoy en día, la servidumbre de ciudadanos de Athika no es legal como tal, pero en la práctica aún existe: un ciudadano asediado por las deudas puede acceder a trabajar para otro para saldarlas. En Athika la principal fuente de siervos procede de poblaciones helénicas sometidas por y forzadas a aportar a sus ciudadanos para diversos trabajos.
-Visitante (Xenoi): es un “no ciudadano” no residente en la ciudad, es decir: un extranjero de paso. Muchos son mercaderes que acuden a los mercados de Athika, pero otros muchos son visitantes atraídos por los espectáculos, la cultura o los estudios. Los Xenoi carecen de derechos, salvo los más básicos, y además deben pagar una tasa para poder entrar en la ciudad. La tasa suele ser de 1 dracma (media moneda de oro), pero las hay inferiores, según a qué venga el visitante y la fecha de ingreso (durante determinadas festividades religiosas no se paga, por ejemplo.)
-Residente (Meteco):
es un “no-ciudadano” residente de forma permanente (y por tanto distinto del
extranjero de paso). Los metecos normalmente tienen derechos reconocidos
(inferiores a los de un ciudadano) pero también impuestos especiales (generalmente 12
dracmas – o 6 monedas de oro – anuales) y además se les prohíbe poseer
propiedades inmobiliarias salvo que se les concediese un privilegio de isoteleia (igualdad de impuestos).
Los
metecos no poseen derechos políticos, pero están obligados a las mismas cargas
y obligaciones que los ciudadanos en función de su riqueza, incluyendo las
militares. Los que poseen suficientes recursos incluso pueden estar sometido al
servicio hoplítico de guarnición o en defensa de la ciudad (es muy raro que sean
llamados a filas para una campaña en el extranjero).
Algunos metecos residentes en Athika son fabulosamente ricos, ejerciendo como comerciantes, reconocidos artesanos, o banqueros.
-Proletarios (Thetikoi):
la cuarta de las clases censitarias de ciudadanos. Los thetikoi o proletarios
engloba a los ciudadanos más pobres, aquellos que ganan menos de 200 medimnos
al año (unas 250 monedas de oro o 500 dracmas). Más del 50% de los ciudadanos de
Athika pertenece a esta categoría. Aunque son personas libres y ciudadanos, la
mayor parte no poseen tierras y por tanto viven de alquilar sus servicios. Los
que si que las poseen cuentan normalmente con pequeñas parcelas que les dan
para vivir humildemente.
Históricamente
los thetikoi no han poseído derechos políticos hasta hace relativamente poco,
pero con la creciente importancia de la flota – y la necesidad que tiene esta
de los thetikoi como remeros y marineros – han ido ganando influencia. Hoy en
día no tienen derecho a ser elegidos como cargos públicos, pero pueden votar en
la elección de estos.
Históricamente los thetikoi se han dividido también en varias subclases, dependiendo de sus capacidades económicas y su aportación militar al estado. Los más afluentes sirven como milicia e infantería ligera o auxiliar, ya que pueden permitirse escudo y armas tales como lanzas o arcos, y tal vez alguna armadura. Otros, con menos recursos sirven como honderos o lanzadores de jabalinas, y los más pobres se ven relegados a servir como escuderos de los hoplitas, o como porteadores. Sin embargo, hoy en día la mayor parte de ellos sirve a la ciudad como remeros en las galeras, un trabajo que, aunque es duro, suele estar remunerado y además es socialmente respetado.
La mayor parte de los thetikoi prestan sus servicios militares en la flota de guerra de Athika, principalmente como remeros y marineros
-Propietarios
(Diacosiomedimnoi o
Zeugitai, o sencillamente “clase hoplitica”): la tercera clase del censo,
incluye a los acomodados ciudadanos que poseen una renta de 200 medimnos al año o superior
(250 monedas de oro o más o 500 dracmas) y que originariamente poseían tierras
y podían mantener una yunta de bueyes. Tienen derechos políticos, incluido el
derecho a ser elegidos para determinados cargos menores, a votar en la asamblea
y los tribunales, y a ocupar el arcontado (si logran ser elegidos). Sus
obligaciones incluyen el servicio hoplítico, y deben por tanto costearse la armadura
y el equipo de hoplita. En caso de salir de campaña fuera de las fronteras de
Athika deben igualmente permitirse al menos tres días de comida y costearse un
escudero que les acompañe (normalmente un esclavo de confianza o un Thetikoi contratado).
A
lo largo de siglos los requisitos para formar parte de la clase hoplítica se
han ido suavizando en un intento de conseguir el máximo número de hoplitas para
el ejército. De este modo a los hoplitas ya no se les exige una panoplia
hoplita completa, ni tan siquiera corazas de bronce. Las livianas armaduras de lino y las armas y escudo
son aceptadas como equipo válido. Los menos pudientes sirven como Ekdromoi: una
especie de infantería hoplitica ligera, algunos de los cuales ni llevan
armadura.
Aún con esos requisitos reducidos el número de ciudadanos aptos para la obligación hoplítica sigue siendo
relativamente escaso (alrededor de 10.000). Esto es así por diversos motivos: en
el mejor de los casos, el equipo de un humilde hoplita – con armadura
linothorax, escudo grande (aspis), yelmo sencillo, lanza y espada (generalmente
corta) – viene a costar unas 30 monedas de oro (60 dracmas), que es más de lo que la mayor parte de ciudadanos ganan en un mes entero. Si se pretende
utilizar un pectoral metálico la broma ya cuesta unas 150 monedas de oro (300
dracmas). Si la armadura es una panoplia completa de hoplita (y del modelo más
sencillo) los costes pueden llegar fácilmente a las 200 monedas de oro (400
dracmas), es decir, casi lo que ganaría un diacosiomedimnoi modesto durante un
año entero. Al coste del equipo básico hay que incluir además los costes del escudero que debe
acompañar al hoplita en campaña, más los gastos suplementarios de comida y alojamiento
más allá de los magros pagos ofrecidos por la ciudad durante la campaña.
Pero sobre todo, la principal carga de la obligación hoplítica es el tiempo (y dinero) invertido en entrenamiento y en campañas militares; tiempo que el hoplita en cuestión no permanece en su hogar trabajando o cuidando sus negocios y familia. En otras ciudades-estado menores esto no supone demasiado problema, ya que los conflictos (si los hay) son virtualmente a las puertas de la ciudad y por tanto los días invertidos no suelen superar los 2-3. Pero Athika posee intereses navales lo cual implica que un hoplita puede verse embarcado en una expedición a tierras muy distantes durante meses. En estos casos el estado normalmente paga algunas cantidades, pero no son muy generosas y el botín no suele estar asegurado.
-Caballeros
(Triacosiomedimnoi o Hippeos): constituyen la segunda
clase del censo y se compone de aquellos ciudadanos con ingresos iguales o
superiores a 300 medimnos al año (450 monedas de oro o 900 dracmas) y que
además en tiempos de guerra pueden permitirse mantener dos caballos al servicio
del estado y están dispuestos a servir como caballería.
Es
una de las clases más restrictivas, y normalmente cuenta con unos 1.000-2.000
ciudadanos que sirven en las filas de la caballería, según épocas (en tiempos
de penuria se ha llegado a reducir a unos meros 300 miembros).
Como Athika desea poseer un nutrido cuerpo de caballería es común que otorgue subsidios y aportaciones económicas a diversos ciudadanos para que puedan mantener sus monturas y a los mozos de cuadra necesarios, y cuando se unen al cuerpo se les otorga una cantidad para gastos en equipo y mantenimiento de las monturas, y pagos anuales posteriores. Pese a los grandes honores que se les otorgan (en festivales y demás) es una obligación onerosa, no solo por el alto grado de preparación y entrenamiento que se les exige, sino porque es cara de mantener. Algunos miembros elegibles a esta clase prefieren renunciar a ella y servir como hoplitas, pero desde siempre ciertos miembros de la clase alta (jóvenes nobles, normalmente) encuentran emocionante la vida del hippei y prefieren servir como tales, entrenándose mucho en sus habilidades hípicas. Eso ha resultado en que Athika posee una de los mejores cuerpos de caballería de las ciudades-estado de Arkadia.
-Potentados (Pentacosiomedimnos): la primera clase
del censo y la más alta de esta, incluye a los ciudadanos que poseen una renta
anual igual o superior a 500 medimnos (es decir, 750 monedas de oro, o 1.500
dracmas, o que produce para mantener a unas 20 familias) y que originariamente
podían fletar y/o mantener un navío. Dados sus requisitos, su número es bajo,
normalmente no superando el 10% de los ciudadanos (unos 1.800 miembros en
épocas de gran bonanza económica).
Como
son los más ricos dentro del censo, también se espera que con su riqueza
aporten más a la ciudad. Los Pentacosiomedimnos se ven obligados a hacer
regalos a la ciudad. Denominados Liturgias,
estos adoptan la forma de aportaciones para obras públicas (o directamente
ejecutarlas a su cargo), financiar obras de teatro para la ciudad, costear
ciertos rituales religiosos o festivos, ocupar cargos públicos y financiarlos
con su propio dinero, etc. La más prestigiosa de estas obligaciones (y la más
cara) es la de trierarca: el
individuo capaz de costear navíos para la ciudad y de estar nominalmente al
mando de uno de ellos.
Originariamente
– cuando los navíos eran navíos-galera o a lo sumo penteconteras – el trierarca
compraba y mantenía la galera en solitario, o aportaba un navío particular.
Pero con el aumento de tamaño y costes en las galeras de guerra cada vez es más
común hacerlo en grupos (después de todo, un trirreme puede llegar a costar
20.000 monedas de oro). De hecho, en muchos casos es el estado quien compra el
navío en sí y únicamente espera del trierarca que lo mantenga y pague a la
tripulación. Si alguien es capaz de aportar una galera y/o mantenerla con sus
únicos medios obtiene gran prestigio y rédito político. Además, el trierarca es
el comandante de la galera que mantiene (si el mantenimiento se realiza entre
varios, se turnan en la comandancia).
Cualquier ciudadano lo suficientemente rico puede unirse a la clase de los Pentacosiomedimnos y por tanto aspirar a cualquier cargo político. Sin embargo algunos cargos están de facto restringidos a los miembros de los clanes nobles (eupatriadai). Los metecos suficientemente ricos pueden llegar a ser tirerarcas, pero lógicamente no poseen derechos políticos.
-Aristócratas (Eupatriadai):
Legalmente no se trata de una clase social, pero en la práctica existe. Los
Eupatridas (los alto-nato, bien-nacidos, o aristócratas) pertenecen a familias
descendientes de los nobles que antaño gobernaron Athika, o que incluso
ostentaron el título de rey en algún momento de su historia. Se dividen en
varios pequeños clanes, no muy numerosos pero increíblemente influyentes en la
vida pública.
Poseen
derechos políticos y religiosos exclusivos y en su momento fueron los
principales poseedores de tierras en el país. Hoy en día aún mantienen grandes
propiedades y muchos, aunque no lo demuestren abiertamente, son fabulosamente
ricos por poseer participaciones en diversos negocios o explotaciones.
Existen
unos cincuenta clanes nobles. Algunos de los clanes de Eupátridas más
influyentes incluyen los linajes de Alcmeon, Erictonio, Eumolpos, Filas y
Peisistras, que se dicen que ocuparon el trono de Athika en alguna ocasión.
Idioma: El idioma oficial
es el Helénico en su variante Arkadia, y más concretamente en el dialecto
Athiko. Los habitantes de Athika consideran su dialecto como el más culto de
los pueblos helénicos (y por tanto del mundo) y suelen bromear con gente que
habla otros dialectos helénicos, o incluso hacer que no los entienden.
La
mayor parte de la población sabe leer y escribir (en Helénico), y muchos
incluso obligan a sus esclavos a aprender a hacerlo.
La
lengua comercial o Común es también bastante empleada en los mercados (pero no
en la vida social y cultural). Muchos habitantes de Athika negarán entender o
hablar Común, salvo que estén intentando vender algo.
Economía: Athika es uno de
los principales núcleos industriales y comerciales de Arkadia. Buena parte de
su producción se concentra en la ciudad de Athika-Thesea.
En
materia de recursos naturales, Athika cuenta con unas importantes minas de
plata, y otras minas menores de hierro y plomo. Existen también varias canteras
de piedra y algo de mármol, pequeñas minas de sal, e importantes pozos de
arcilla.
Industrialmente,
Athika es muy activa. Grandes talleres producen inmensas cantidades de
alfarería –especialmente ánforas – que varían desde los sencillos recipientes para
el transporte de mercancía a impresionantes objetos de arte exportados por todo
el Mar Interior. También posee numerosos talleres destinados a la talla de
estatuas, a la forja de herramientas metálicas y de armas y armaduras, y talleres
de escribanos especializados en la copia de escritos y libros. Athika también
cuenta con enormes astilleros donde se construyen todo tipo de navíos: humildes pesqueros, panzudos buques mercantes, o esbeltas galeras de guerra.
Múltiples
almazaras producen cientos de litros de aceite de oliva al año, y enormes
cantidades son destinadas a la exportación. A lo largo del país existen varias
bodegas que producen varios tipos de vinos, algunos de los cuales son también
exportados.
Además
de la actividad industrial, la región de Athika posee un importante sector
agrario, enfocado a la producción de comida y al cultivo del olivo y de la vid.
Aunque no es una zona muy ganadera, se mantienen rebaños de ovejas y cabras,
destinadas sobre todo a la obtención de lana, leche, queso y carne. Muchas
granjas crían también cerdos, pero no al nivel requerido por la población - y sobre todo por la
flota - con lo que grandes cantidades de salazones de cerdo deben importados. Diversos grandes terratenientes crían caballos, vendidos generalmente a
las clases más altas. La cría de burros y mulas también es común.
En materia de obtención de alimentos, la pesca es mucho más importante que el ganado, y cientos de pequeños buques pesqueros salen todos los días a faenar, en ocasiones alejándose varias jornadas de las aguas de Athika.
En
el campo comercial, Athika es uno de los principales centros comerciales de
Arkadia, y tal vez del mundo helénico.
El
estado no está especialmente interesado en ayudar a los mercaderes a obtener
grandes beneficios, pero sí que lo está en fomentar una sana actividad
industrial que de trabajo a su población y un comercio que le permita el acceso
a los recursos que alimentan dicha actividad. También protege un flujo
constante de importación de grano barato para poder alimentar a la población
con precios económicos (Athika importa cerca de 400.000 medimnoi de grano al
año). Eso implica fomentar el comercio y atraer toda actividad comercial
posible – normalmente mediante incentivos, pero en ocasiones recurriendo
también al sabotaje de rivales comerciales –.
Además de construir y hacer accesibles sus excelentes puertos y activos mercados, la principal política económica para atraer mercaderes y comercio es mantener la reputación de su moneda (el Dracma Athiko). Dado que Athika posee y explota minas de plata, las monedas de Athika siempre poseen una alta calidad de plata sin adulterar. Con el fin de hacerlas fácilmente reconocibles el diseño básico de las diversas monedas no ha variado en siglos. Las monedas siempre incorporan a la diosa Atenea y el símbolo del búho. Todas estas medidas implican que el dracma athiko mantiene un valor constante, es fácilmente reconocible y es aceptado en virtualmente todo el Mar Interior, con lo que es muy apreciado por los mercaderes.
Las monedas emitidas por Athika son invariablemente de plata (excepto algunas de cobre), con tamaños según su valor. Los tipos existentes son el decadracma (10 dracmas: 5 monedas de oro), tetradracma (4 dracmas: 2 monedas de oro), didracma (2 dracmas: 1 moneda de oro), dracma (1 moneda de electro o ½ moneda de oro), diobolo (1 moneda de plata), óbolo (5 monedas de cobre), hemiobolo (2 monedas de cobre), tetartemorión (1 moneda de cobre).
Naturalmente,
además de dar trabajo a sus ciudadanos Athika también saca otros beneficios
tangibles del comercio que arriba a sus puertos: los comerciantes y visitantes
extranjeros deben pagar tasas para acceder a sus mercados (los foráneos no). En
general (y salvo algunas excepciones) el estado graba un impuesto del 2% a
todas las importaciones y exportaciones que pasen por sus puertos o fronteras.
Por otro lado, algunas mercancías (grano, estaño, determinadas maderas) son
adquiridas al instante por el propio estado nada más llegar a puerto, y a
precios bastante generosos, lo cual siempre es un aliciente para cualquier
mercader.
Por
último, Athika es uno de los principales productores de cultura del Mar
Interior. Numerosos libros se copian a diario en sus talleres, y los textos de
decenas de escritores, filósofos y autores de teatro son exportados. Muchos
estudiantes y estudiosos también acuden a la ciudad en busca de conocimiento,
estudios o trabajo.
Principal actividad: Industrial, Comercial, Servicios
Importaciones:
Grano, carne de cerdo, otros alimentos, madera de abeto, lino, papiro, cuero,
cobre, estaño, hierro, objetos de lujo, esclavos
Exportaciones:
Alfarería,
aceite, aceitunas, vino, forjados metálicos, monedas de plata, armas y
armaduras, objetos de arte, libros, plomo, navíos, cultura, mármol
Cultura: Athika es considerada como la ciudad más culta y sofisticada de todo Arkadia, y una de las más pujantes en este ámbito de todo el Mar Interior (o al menos eso es lo que afirman sus habitantes). Lo cierto es que su pujante economía permite a sus ciudadanos el acceder a una excelente educación. La casi totalidad de sus habitantes - incluyendo los esclavos - sabe leer y escribir.
Se incentiva la sofisticación, de modo que las actividades culturales son numerosas: obras de teatro, recitales de poesía, lecturas públicas y por supuesto, ardientes debates filosóficos. A los Arkadios les encanta la filosofía, y entre ellos los habitantes de Athika son algunos de los más ardientes seguidores de varias de sus corrientes. Hasta tal punto han alcanzado popularidad las diversas corrientes filosóficas que muchos las consideran virtualmente pseudo-religiones. Las principales corrientes filosóficas seguidas en la ciudad son:
Anarquista: una corriente filosófica, política, social y ética que busca la abolición absoluta del Estado, la jerarquía, la propiedad privada y toda forma de autoridad coactiva.
Dedálica: una corriente filosófica y técnica que busca aplicaciones prácticas a los conocimientos con el fin de incentivar el progreso tecnológico, cultural y social.
Epicúrea: una corriente filosófica que aboga por la felicidad a través de la búsqueda del placer racional. Indica que el objetivo a alcanzar es el placer, pero no el desenfreno. Prioriza los placeres naturales y necesarios (amistad, sabiduría, comida) sobre los innecesarios (fama, lujos). Así mismo indica que hay que evitar el miedo innecesario, incluido el miedo a los dioses.
Escéptica: una corriente filosófica que cuestiona la posibilidad de alcanzar un conocimiento verdadero y objetivo, promoviendo la duda metódica, la suspensión del juicio y el examen crítico de cualquier afirmación o creencia.
Estoica:
Hedonista:
Holística: Una corriente que aborda la realidad como un sistema integrado, sosteniendo que el "todo" es más que la suma de sus partes individuales. Enfocada en la interconexión, busca entender fenómenos, criaturas, personas o sistemas considerando la totalidad de sus relaciones y propiedades mediante un análisis (a menudo físico) de estos, con una aproximación racional y científica a este análisis.
Numeraria: Una corriente que busca desvelar los secretos del universo. Cree que ningún secreto o misterio permanecerá como tal si es investigado o experimentado con la suficiente perspicacia. Para muchos, las matemáticas son la llave para desvelar estos misterios.
Sofista:
Teleológica:
Athika también recurre muy a menudo al empleo de mercenarios con el fin de tener acceso a determinadas habilidades o tipos de tropa de los que normalmente no dispone. De hecho, en caso de guerra suele contratar a tantos mercenarios que en el resto de ciudades de Arkadia se dice irónicamente que los habitantes de Athika son tan comodones y amantes de la paz que prefieren pagar para que otros luchen por ellos. Pese a ello, e irónicamente, Athika no es un lugar popular entre los mercenarios: en alguna que otra ocasión la caprichosa Asamblea ha decididio no pagar las cantidades acordadas a diversos grupos – generalmente alegando supuestos incumplimientos de contrato – lo que ha dado lugar a no pocos motines y saqueos por parte de contingentes de furiosos mercenarios.
Dada su ingente población, el estado de Athika puede levantar en armas a uno de los mayores ejércitos de Arkadia, si no en calidad, al menos si en cantidad. En caso de guerra, la asamblea de Athika puede llamar a las armas a todos los ciudadanos y metecos con obligaciones militares, es decir, a todos los varones de 16 a 60 años. Potencialmente puede levantar en armas a unos 10.000 hoplitas, 1.500 soldados de caballería, 500 arqueros, 2.000 peltastas, y cerca de 20.000 auxiliares o tropas irregulares de diversos tipos (lanceros, honderos, jabalineros, etc.)
Sin embargo, buena parte de los hoplitas athikos son catalogados como “hoplitas” de forma bastante generosa: la mayor parte de ellos estan meramente equipados con armaduras ligeras (linothorax, generalmente), su entrenamiento suele ser deficiente y apenas cumplen los requisitos para formar parte de la clase hoplitica. La justificación oficial para tan permisiva política es que muchos hoplitas de Athika sirven como Epibatai (hoplitas embarcados) y por tanto no necesitan armaduras pesadas. La realidad es sencillamente que Athika desea una base de reclutamiento lo más amplia posible.
Unos 4.000 de los hoplitas de Athika pueden permitirse panoplias completas de hoplita, y unos 2.000 hoplitas son epiktoi o avezados veteranos. De entre los más competentes hoplitas de la ciudad se encuentran los epibatai veteranos: hoplitas entrenados para la lucha naval y desembarcos navales; acostumbrados a luchar en solitario o en pequeños grupos son temibles adversarios.
Athika ha efectuado grandes esfuerzos por obtener tropas auxiliares útiles capaces de combatir como infantería ligera y que pueda apoyar o a sus hoplitas. También está efectuando experimentos para transformar a parte de estas tropas ligeras en infantería media de línea (al estilo de las tropas de la compañía mercenaria de Iphrikates, llamados "iphrikatidas"), armados con lanzas largas, escudos pequeños y con baratas armaduras acolchadas, con lo que en teoría podrían luchar casi tan bien como un hoplita. Sin embargo, en este campo se enfrenta a la oposición de los segmentos más conservadores y de buena parte de la clase hoplítica, que percibe estos intentos como una amenaza a su posición social y su honor militar.
Pese
al ingente potencial del que dispone Athika, el hecho de que su ejército es una milicia ciudadana implica que es raro que se llame a filas a todo aquel que
pueda servir, ya que eso dejaría la ciudad sin trabajadores.
Pese
a ello, Athika suele mantener en armas a un cierto número de ciudadanos en
turnos rotatorios sirviendo como guarnición. Todo ciudadano y residente, cuando
alcanza la mayoría de edad (18 años), está obligado a cursar la “efebia” que
teóricamente incluye dos años de servicio militar. Pero además, aún superada la
efebia, puede ser llamado a filas hasta los 60 años de edad, y normalmente se
establecen turnos de llamada para las tareas de guarnición.
Las tareas de guarnición están remuneradas, sobre todo para los que sirven en los fuertes fronterizos, pero la paga no es muy generosa (alrededor de 1 dracma diario para los hoplitas, y menos para los auxiliares) y para muchos ciudadanos supone o bien una gran molestia o un importante sacrificio. La paga para los que salen de campaña puede ser ligeramente superior, aunque en este caso el mayor incentivo es la posibilidad de obtener botín fruto del saqueo.
-La
guarnición (Phroura): Athika mantiene unos 2.000
ciudadanos llamados en armas por turnos para servir de guardia y defender sus
extensas murallas, diversos fuertes y torres de vigilancia costera. Aunque
puedan parecer muchos, en realidad es una cantidad bastante exigua y las tropas están muy dispersas ya que no se encuentran en la ciudad si no repartidos por toda la
región. La mayor parte de ellos se concentra en la red de fuertes y murallas
conocida como “La Muralla de los Cíclopes” y que protege la península de Athika
por el norte. La guarnición está mayoritariamente compuesta de miembros de la
clase hoplitica y en tiempos de paz (o al menos si la guerra es geográficamente
lejana) se compone normalmente de:
-5
sintagmas de 100 hoplitas (500 en total), normalmente guerreros de nivel 0-3 y
armados con escudo grande, lanza larga, espada corta y armadura de lino, cuero
reforzado, pectoral de bronce o panoplia completa de hoplita. Tres de los
sintagmas están destinados permanentemente a las murallas de la frontera norte,
y los otros dos suelen encontrarse en el puerto de Athika-Thessea (Emporio), en
las minas de plata, o donde se espere que pueda haber problemas.
-Unos
200 vigías locales, normalmente milicianos haploi de nivel 0 armados con lanza
y escudo, que vigían la costa desde diversas torres de vigilancia para avisar a
sus comunidades costeras de la presencia de piratas u otras amenazas.
-50 jinetes (medio escuadrón de caballería) normalmente guerreros nivel 1-3, armados con lanza, jabalinas (alguno con arco corto), y con armadura de cuero reforzado o pectoral de bronce.
-100
artilleros (vallistras), normalmente guerreros de nivel 0-3, algunos de ellos armados con
gastraphetes (ballestas pesadas) y tal vez armadura acolchada. Se encargan de
operar las diversas piezas de artillería que protegen las murallas y los
puertos de Athika.
-300 auxiliares (psiloi), normalmente guerreros de nivel 0 armados con jabalinas u hondas. Estos ciudadanos están normalmente trabajando como obreros en tareas de mantenimiento de las fortificaciones o ayudando como auxiliares a otras tropas, pero pueden tomar las armas en caso de necesidad.
Y además la guarnición cuenta con la ayuda de unos 500 a 1.000 lanceros de infantería ligera (ekdromoi o haploi), de la efebia (servicio militar de jóvenes de 18-20 años) normalmente guerreros de nivel 0, armados con lanza y escudo, y puede que alguna armadura ligera (ver Efebia más adelante).
-Mercenarios
(Misthophoroi) La guarnición – especialmente la que
sirve en la Muralla de los Cíclopes – es invariablemente reforzada con diversos
mercenarios de confianza y contratados de forma permanente, tales como:
-50
arqueros mercenarios (misthophoroi toxotai), normalmente guerreros de nivel
1-3, armados con arco corto compuesto, escudo pequeño y espada, algunos con
armadura ligera
-50 escaramuceros mercenarios (misthophoroi peltastai), normalmente guerreros de nivel 1-3, armados con jabalinas, escudo pequeño y espada, algunos con armadura ligera
-La guardia de Los Siete (Hepta): Siete hoplitas athikos de entre los más respetados están permanentemente de guardia en la colina de Crenopia, custodiando el santuario de la diosa y todo el complejo de archivos, almacenes, museos y tesoros que lo rodean. Los Siete son invariablemente guerreros veteranos (niveles 3-6) de probada lealtad y valor. Ser elegido para este puesto es un gran honor civico y además está remunerado generosamente.
-Guardia
de arqueros (Speusinos): esta guardia de 300 mercenarios
(misthophoroi) extranjeros (normalmente guerreros de nivel 2-4) es la encargada
de mantener el orden durante las asambleas y en la ciudad de Athika-Thesea, además
de acompañar a los magistrados en sus funciones y disolver tumultos.
Se
dice que sus orígenes se encuentran en la arcaica guardia real, que pasó a ser
la guardia de los oligarcas, y ya durante la democracia la guardia de los
magistrados. Inicialmente estaba compuesta por demoisi o “esclavos públicos” (muchas veces prisioneros de guerra),
pero como la idea de poner la seguridad de la Asamblea en manos de gente armada poco
fiable no resultaba muy convincente finalmente se optó por contratar
profesionales. Se ha recurrido a la contratación de mercenarios no oriundos de
Arkadia para que sean imparciales ante los conflictos entre las facciones de la
asamblea.
Los Speusinos suelen vestir de formas llamativamente extranjeras (de hecho se dice que cuanto más exótica la apariencia, más gusta a los magistrados que los contratan), y suelen portar una banda de brillante color, para hacerlos aún más identificables a simple vista. La guardia está a las órdenes de los 10 magistrados encargados del mantenimiento del orden público. Los Speusinos suelen ir equipados con sus propias y exóticas armas y armaduras, pero por motivos puramente prácticos se prefiere que posean y sepan utilizar arcos (así pueden defender las murallas de la ciudad en caso de necesidad). Dado su exotismo, no se hacen ascos a la contratación de extranjeros de lejanas tierras, semi-humanos o criaturas aún más exóticas, o incluso mujeres (si el magistrado contratante es lo suficientemente progresista).
-La Guardia (Contarcos): Como los 300 speusinos son a toda vista insuficientes para ejercer como policía en toda Athika, se ha creado una guardia adicional de 300 miembros. Estos guardias no son mercenarios extranjeros, si no ciudadanos a los cuales se les paga por sus servicios. Los contarcos no se encargan de mantener el orden en la asamblea, pero sí de patrullar las calles de las ciudades y los caminos de la región, la detención de delincuentes y la investigación de delitos. Aunque se considera un trabajo necesario y útil, en general no es una ocupación socialmente bien vista. Los contarcos suelen ser guerreros de nivel 0-3, normalmente equipados con una armadura de lino, espada corta, una porra y, en ocasiones, látigo, una vara o una lanza y un escudo pequeño. Algunos son antiguos veteranos que no se habitúan a una vida civil y buscan ocupación en algo vagamente militar.
-Los Portadores del Látigo (Mastigophoroi): Mastigophoroi fue el nombre que se les dio a los temidos matones que sirvieron a los antiguos oligarcas que gobernaron Athika, esclavizando a su población. Hoy en día el tan despreciado término se aplica a los 300 guardias encargados de mantener el control sobre la ingente población de esclavos de la ciudad-estado, especialmente en las minas de plata. Con la autoridad otorgada por la Asamblea, también persiguen a los esclavos fugados. Aunque son un cuerpo bajo el control del estado, son pagados por los poseedores de esclavos conforme a unas cuotas establecidas y por tanto buena parte de la población considera que en realidad son matones privados de los grandes magnates. Generalmente mal vistos y hasta despreciados, son reclutados entre gentes que no tiene otras opciones de trabajo o que disfruta con el poder, y hasta se recluta a extranjeros y no-humanos. Pese a tan baja consideración, su tarea es no obstante esencial para la economía de la ciudad-estado. Los mastigophoroi pueden pertenecer a virtualmente cualquier clase, pero generalmente son guerreros o ladrones de nivel 0-2 y suelen estar armados con látigos, porras, varas y tal vez dagas y espadas cortas.
-Los
sirvientes públicos (Demoisi): Históricamente Athika
ha mantenido un cuerpo de esclavos públicos encargados de las obras de carácter
público, de la limpieza de calles, plazas y edificios públicos, mantenimiento
de caminos, de la lucha contra el fuego y – antaño – de mantener el orden en la
asamblea y en los lugares públicos. Hoy en día los Demoisi se encargan
principalmente de tareas de mantenimiento, y limpieza, pero en caso de
necesidad pueden actuar como bomberos, y en funciones policiales suelen
encargarse de la vigilancia de edificios públicos. En algunas ocasiones han
tomado las armas para proteger Athika, o han sido reclutados para remar en la
flota.
Hay unos 1.200 demoisi activos, normalmente de nivel 0, aunque puede haber sorprendentes excepciones. Son notoriamente ineficaces, pero aunque se protesta por ello nadie parece dispuesto a molestarse en solucionar el problema.
-La
Efebía (Epheboi): Efebo hace referencia a un adolescente
(15 a 18 años), pero en Athika la Efebía se refiere a una institución que
incluye a los jóvenes de 18 a 20 años (opcionalmente se pueden admitir desde
los 16 años de edad) y consiste en una serie de estudios y servicio militar. La
enseñanza es gratuita y el estado paga a los efebos para que puedan adquirir
comida, una capa, sobrero, lanza y escudo, lo que hace posible que el programa
de estudios sea accesible incluso a los ciudadanos más pobres. Sus miembros reciben
una educación muy esmerada, de modo que muchos helénicos que no son procedentes
de Athika desean enviar a sus hijos a estudiar al Gimnasio, cosa que pueden
hacer si hay plazas disponibles y pagan por ello (en ocasiones hasta 1.000 dracmas
– o 500 monedas de oro –).
Existen
varios centros de enseñanza repartidos por Athika, pero el más prestigioso (y
donde acuden los hijos de los ciudadanos pudientes) es el Gimnasio Epheboi, una institución de enseñanza muy respetada, donde normalmente ingresan los más influyentes o brillantes de los efebos.
El
primer año de los efebos consiste en adiestramiento de armas, incluyendo el de ekdromoi y hoplita, pero se enseñan otras muchas habilidades como el entrenamiento en otras
armas como el arco e incluso el uso de equipo de asedio como ballestas y catapultas.
También se educa a sus miembros en otros campos, como leer y escribir (si no
sabían ya), civismo (sus deberes como ciudadanos), leyes, religión, filosofía,
literatura, historia, práctica de ciertos deportes, etc.
El segundo año de la efebía incluye estudios más profundos, pero también actividades militares más serias. Entre otras cosas, a los efebos que son considerados como “aptos” les utiliza como Ekdromoi (una especie de hoplitas sin armadura), o milicianos Haploi (texualmente “los sencillos”, equipados con lanza y escudo) y son enviados a patrullar las fronteras o guardar las fortalezas de la región. Algunos pueden servir en otras funciones, según su entrenamiento (artilleros, arqueros, etc.) Normalmente hay unos 500-1.000 efebos (generalmente de nivel 0) en funciones de servicio militar.
-La
flota (Naútes): Si bien Athika mantiene una exigua
guarnición terrestre, su flota de guerra es inmensa. Una de las mayores del Mar
Interior. Se compone de unos 200 navíos de guerra de distintos tipos (unas 25
penteconteras, 50 birremes, 100 trirremes/trieres, 20 cuatrirremes, 5
quinquirremes), junto con varias galeras de carga como cisoconteras, kerkouros
y akatos.
Mantenerlos
a todos en el mar no es económicamente factible; por ello en época de paz la
mayor parte de la flota de guerra permanece amarrada o resguardada en sus
astilleros, únicamente activándose para ejercicios periódicos.
Se
mantiene un número variable de navíos en activo, patrullando sus aguas o las
líneas comerciales, protegiendo los intereses del estado en aguas ajenas (es
decir, haciéndose ver, intimidando, o directamente en actividades filibusteras
o corsarias) o sencillamente como buques de carga o correo.
Dependiendo
de la época del año y la situación política, suelen estar en el agua unos 10
trieres o trirremes, 2-5 cuatrirremes y unos 20 birremes y penteconteras. La
mayor parte de estos navíos están dedicados a la protección de las rutas
navales que traen el vital grano a los puertos de Athika. Aún ésta limitada
flota supone un enorme gasto para las arcas del estado.
Una
flota (Stolos) puede estar bajo el mando de un Navarco (almirante) pero este siempre se encuentra supeditado al
mando de uno de los 10 Strategoi. Cada buque se encuentra bajo el mando de un
trierarca, que cuenta con un piloto (capitán) profesional para su manejo.
La
flota de guerra no incluye los navíos particulares comerciales. La flota
comercial incluye cientos de diversos navíos comerciales, generalmente cargueros
de tamaño pequeño o medio, pero también cuenta con galeras de carga de diversos
tipos, incluyendo algunos navíos de diseño militar como cisoconteros y
penteconteras. Estos navíos pueden ser llamados a servir en la flota militar,
sumando unos 400 navíos complementarios, algunos de ellos galeras comerciales
militarizadas y útiles para el combate.
La
flota al completo puede requerir de hasta 35.000 remeros y marineros (que en
caso de necesidad pueden luchar, aunque solo tienen armas ligeras y ninguna
armadura), más los hoplitas, arqueros y artilleros embarcados.
Lógicamente,
la decisión de llamar a armas a todos los ciudadanos y activar toda la flota no
se toma a la ligera, ya que es una ruina económica para la ciudad. Además, los
metecos no están obligados a servir en campaña fuera de las fronteras de
Athika, con lo que los números disponibles son inferiores.
En
realidad, NO hay suficientes ciudadanos en Athika para cubrir de forma
simultánea el ejército y la flota al completo, de modo que muy a menudo se
cubren muchos puestos de remeros y escuderos con esclavos o prisioneros de
guerra.
En
caso de guerra es normal que Athika coaccione a sus aliados o a ciudades
sometidas para que aporten grandes cantidades de remeros e incluso tropas, cosa
que suele causar gran resentimiento en otros estados.
Iglesias: Athika es una región relativamente extensa y la urbe de Athika-Thessea es una ciudad de enorme tamaño para los estándares de Arkadia. Aunque buena parte de su población ha abrazado las tendencias filosóficas escépticas o sigue algún precepto filosófico en sustitución de una religión tradicional, nadie en su sano juicio puede negar el poder de las deidades. Los ciudadanos – piadosos o meramente prudentes – suelen sacrificar a los dioses conforme a sus posibilidades, y para sus devociones tienen un amplio elenco de deidades donde elegir. Dado que la región de Athika posee varias poblaciones, no todos los templos se concentran en la ciudad Athika-Thessea. De hecho varios de los principales santuarios se encuentran lejos de poblaciones y un tanto aislados, emplazados en lugares con especial simbolismo religioso.
Los principales templos de la región y la ciudad suelen ser soberbias construcciones de piedra siguiendo las líneas arquitectónicas helénicas, a menudo están cubiertos de mármoles y artísticas estatuas y bajo-relieves. Normalmente están servidos por un alto sacerdote y varios sacerdotes menores (el número varía según el templo).
Los principales templos presentes en Athika son:
-Templo de Athina Polias (Atenea de la ciudad): Situado en la cúspide de la escarpada colina que contiene la antigua fortaleza de Crenopia y dominando la ciudad de Athika-Thessea, el antiguo santuario de Atenea (patrona de la ciudad) ha sido objeto de incontables ampliaciones lo que ha dado lugar a una enorme e impresionante estructura llena de obras de arte y visible desde muy lejos. Está dirigido por el alta sacerdotisa Lysistrata (LB (N), hembra humana, sacerdotisa (E) 14). Aunque la iglesia de Atenea es una de las pocas fuentes de influencia y poder abiertas a las mujeres en la altamente chovinista Athika, la elección de Lysistrata como alta sacerdotisa levantó no poco revuelo entre los sectores más conservadores. Aunque ya han pasado años desde su nombramiento, muchos aún no lo han digerido. Sin embargo, Lysistrata goza del favor de la diosa y un enorme poder divino, de modo que poco han podido hacer al respecto.
-Templo de Hermes: Aunque hay varios santuarios dedicados a Hermes, su más importante templo se encuentra en el ágora principal de la ciudad. Es un lujoso y muy decorado edificio, visitado por mercaderes y viajeros y generalmente rodeado de jugadores y vividores. Está dirigido por Achaikos el astuto (CB, varón humano, Sacerdote (E) 9)
-Templo de Zeus el Tronante. Es un antiguo y monumental templo situado en lo alto de una escarpada colina a las afueras de la ciudad de Athika-Thessea. Se dice que en los días de tormenta los rayos suelen impactar sobre su alto techo, protegiendo así a la ciudad de la furia divina. Está dirigido por Pollios (N, varón humano, Sacerdote (E) 10) un afamado mujeriego.
-Templo de Poseidon. Aunque hay múltiples santuarios al dios de los mares, el mayor en la ciudad se encuentra en su el puerto de Emporio y está dirigido por Agapetos “el navarca” (CB, varón humano, Sacerdote 9).
Sin embargo, el principal templo de Poseidon de la región de Athika se encuentra en la rocosa costa del Cabo de las Tormentas, y se trata de una inmensa e intimidante estructura que domina la abrupta costa y es a menudo bañada por la espuma de las grandes olas que se generan cuando hay tormenta. Es dirigido por Sofocles “el azul” (CN, varón semi-elfo, Sacerdote 13), un semi-elfo que asombrosamente posee el pelo verde y tonos azulados en la piel, lo que se interpreta como un signo de favor del dios del mar.
-Templo de Apolo Philosofos (Apolo el amante de la sabiduría). Se trata de un sobrio pero elegante edificio ubicado en la ciudad vieja de Thessea, frente a la plaza apropiadamente llamada de los filósofos (un antiguo ágora) y rodeado de numerosos pórticos. Incontables docentes y filósofos se reúnen diariamente en estos pórticos para debatir, enseñar y proclamar sus doctrinas y creencias a los viandantes, creando un ambiente bullicioso y propenso a las discusiones acaloradas (que a menudo terminan a puñetazos), por lo que la zona suele ser patrullada por los contarcos. El templo es dirigido por el alto sacerdote Androcles el sabio (NB, varón humano, Sacerdote 12), un avejentado y sabio individuo aficionado a las discusiones teológicas y filosóficas.
-Asclepeion. El santuario de Esculapio es en realidad una serie de edificios destinados a hospital, presididos por una sencilla capilla en honor del dios de la sanación. El hospital y el santuario es dirigido por el sacerdote Kyrillos (LB, varón humano, sacerdote (E) 11), un afamado sanador.
-Templo de Hefesto. El pequeño pero organizado santuario a Hefesto se ubica en la entrada del barrio de los orfebres. Esta dirigido por el sacerdote Andronicus (CB, varón humano, Sacerdote 9), que además es un armero de gran habilidad.
Existe un santuario al dios del fuego mucho mayor, situado en la Isla de Pyros y a los pies del volcán que preside la pequeña isla. El santuario es atendido por el anciano sacerdote Lysanias “pyres” (NB, varón enano, Sacerdote 12)
-Templo de Ares. Situado en lo alto de la rocosa elevación conocida como “la colina de Ares”, el santuario de Ares preside el pequeño teatro donde se reúne el tribunal encargado de los juicios sobre homicidios y agresiones. Está dirigido por el sacerdote Kritias el violento (NM, varón humano, Sacerdote (E)9/Guerrero 8), un veterano y afamado soldado muy devoto del dios de la guerra y que ha servido durante muchos años en los ejércitos de la ciudad y otros tantos en diversas compañías mercenarias.
-Santuario de Dionisio. Emplazado a un lado del teatro principal de Athika-Thessea. El santuario de Dionisio es frecuentado por numerosos actores y autores de teatro, y durante las fiestas dionisiacas, multitudes de ebrios juerguistas que vienen a rendir homenaje a su patrón. Dirigido por el sacerdote Eugenios (CN, varón humano, Sacerdote 9) un afamado autor y crítico de teatro, notorio también por sus fuertes borracheras y las escandalosas fiestas que organiza.
Algunos de los principales templos de determinados dioses no se ubican en la ciudad de Athika-Thessea, si no en sus alrededores o en otras poblaciones menores de Athika.
-Templo Gemelo. Este amplio complejo – situado a varias horas de la ciudad de Athika-Thessea y rodeado de algunas de las mejores tierras de labranza de la región – posee santuarios destinados a las diosas Demeter y Persephone y es la sede de múltiples ceremonias religiosas de carácter agrícola y relacionadas con el ciclo de la vida, la muerte y el renacimiento. Está dirigido por la alta sacerdotisa Ambrosia (NB, hembra humana, Sacerdotisa (E) 13)
-Santuario de Afrodita. El pequeño pero lujoso santuario a Afrodita se encuentra fuera de la ciudad
de Athika-Thessea, junto a la costa y rodeado de hermosos jardines. Pese a su aislada localización, el templo no carece de protecciones como bien descubrieron una banda de piratas que, de noche, desembarcaron y lo atacaron, supuestamente con ánimo de saquearlo. Todos ellos enloquecieron y acabaron matándose entre ellos.
Está dirigido por la alta sacerdotisa Hypatia (CN, hembra Aasimar, Sacerdotisa (E) 9/Bardo 10). Una hermosa mujer que se dice descender de los propios dioses y que es famosa tanto por su belleza como por sus dotes musicales y notoria filósofa de la corriente epicúrea. Se dice que posee magia tan poderosa que es capaz de volver a los mortales locos de amor con su mera presencia, y de forzarles a hacer su voluntad con una mera sonrisa y unas cuantas palabras suaves. También se dice que incontables hombres poderosos y notables han pretendido su mano, pero que ella los ha rechazado a todos porque no quiere atarse a ningún hombre. Muchos de ellos no se lo han tomado a bien.
-Santuario
de Heracles: El santuario de Heracles se ubica a
considerable distancia de los muros de la ciudad de Athika-Thessea, a varias horas a pie. Este sencillo
y sobrio templete preside un importante centro de entrenamiento marcial, el Gimnasio
de Cinosarges. El santuario está dirigido por Heraklitas “el marcado” (CB,
varón humano, guerrero 5/sacerdote 9) un antiguo y veterano aventurero que
finalmente abandonó su carrera de guerrero para seguir la fe al dios.
Existen
otros numerosos templos y santuarios erigidos a diversas divinidades tales como
Enyalios, Hera, Hestia, Lycaon, Nike, Pan, Tyche, el titán Prometeo y (en
secreto) a la diosa Adicia, señora del crimen y la injusticia.
Existen
altares dedicados a una multitud más de divinidades, tanto Arkadias como
extranjeras.
Magos de Importancia: En general, el
pueblo llano de Athika-Thessea teme y desconfía de la magia; sin embargo entre
los estudiosos, filósofos y gente cultivada la magia es percibida como un útil
instrumento para desvelar los secretos del cosmos, y aunque no sea entendida
del todo, suele ser apreciada y valorada.
Los
magos en Athika se encuentran en una posición un tanto peculiar. La mayor parte de ellos son invariablemente gentes de categoría social alta, que - además de su aptitud natural - han podido
permitirse los estudios que les permiten su manipulación. Como en general han dedicado
toda su vida al estudio no suelen cumplir sus obligaciones militares como hoplitas.
Pero si se lo proponen y tienen el conocimiento necesario, pueden llegar a ser
mucho más letales que cualquier soldado, con artes que en general son
aterradoras para el común de los mortales. Por ello, la actitud ante los magos
suele ser ambivalente y en general se les prefiere dejar a su aire y no
molestarles salvo en caso de urgente necesidad.
La mayor parte de los magos de Athika son estudiosos y filósofos que, contrariamente al clásico estereotipo del mago solitario, son altamente gregarios a la hora de discutir sus teorías y mostrar sus descubrimientos. Suelen frecuentar las numerosas escuelas que jalonan la ciudad.
Algunos magos presentes en Athika y de cierta importancia son:
-Epiktetos de Kos (NB, varón humano, Mago (Geómetra, Académico) 8) Epiktetos es un docto individuo que reside como meteco desde hace un par de años. Inicialmente atraído a Athika por sus instituciones culturales, le han encantado sus círculos culturales y se ha establecido permanentemente. Hoy en día trabaja como profesor de geometría y matemáticas en la Academia, aunque a nivel particular también puede enseñar algo de magia (que el percibe como una ciencia más) a algún pupilo prometedor. Seguidor de la corriente Numeraria de la filosofía es un individuo ascético y comedido, pero encantador con los que buscan conocimiento.
-Heliodoros (LN, varón humano, Guerrero (Hoplita) 3/Mago (Transmutador) 7) Heliodoros es un acomodado ciudadano que sirvió como hoplita durante años antes de dedicarse a la filosofía y posteriormente a la magia. Perteneciente a una de las familias eupatridas es considerablemente rico, y reside en una hacienda fuera de los muros de la ciudad. Se trata de un individuo instruido, seguidor de las corrientes filosóficas teleológicas y famoso por los numerosos experimentos que lleva a cabo. Siempre está deseoso de adquirir extraños componentes o restos de exóticas bestias.
-Kalinicos “koutsos” (el cojo) (N, varón humano, Mago (Adivinador, Filósofo) 9) Kalincos es un Mantis, es decir, un adivino profesional especializado en la extispex (la adivinación mediante lectura de entrañas). Perteneciente a una familia de la clase propietaria (Diacosiomedimnoi), cuando era niño sufrió un accidente que le dejó una pierna renqueante, con lo que nunca fue considerado apto para el servicio hoplitico. Resignado y amargado se centró en sus estudios y descubrió que tenía un don para predecir el futuro; hoy en día es uno de los adivinos más hábiles de Athika. Es, además, un famoso filósofo de la escuela cínica, infame por sus biliosos comentarios y generalmente evitado. Cuando la gente ve aproximarse por las calles su renqueante figura suelen intentar esquivarlo, no sea que descargue su ingenio sobre ellos, o peor aún, les realice alguna profecía aciaga y no solicitada. Pese a su difícil carácter, muchos acuden a su puerta para suplicar sus servicios.
-Melania “la oscura” (N, hembra semi-elfa, clérigo 9/mago 9). Melania “la oscura” es una conocida practicante de brujería y sacerdotisa de Hécate que reside en una agreste y poco poblada zona de Athika, a unas horas a pie de la ciudad de Athika-Thessea. Conocida por sus grandes dotes mágicas, algunos se atreven a presentarse ante su puerta para solicitar sus servicios, por los cuales a menudo no exige oro si no que realicen misteriosas e inescrutables tareas. Los demás magos de la ciudad la respetan y temen por igual forma, y el hecho de que sea mujer y además sacerdotisa de Hécate no mejora su reputación de bruja.
-Pherdicas
“el bravo” (LN, varón humano, Mago (Militante) 7) Pherdicas
es un individuo que desde niño mostró una gran aptitud hacia la magia.
Procedente de una acomodada familia de la clase hoplítica, pudo estudiar con
diversos mentores que le enseñaron magia, pero siguiendo la tradición familiar
no descuidó su instrucción atlética y militar y de hecho ha servido como ekdromoi
durante bastantes años. Hoy en día es un respetado ciudadano, famoso por
presentarse voluntario para cualquier deber militar. Aunque muchos opinan que
su empleo de la lanza no es especialmente hábil, sus habilidades mágicas le
hacen ser tremendamente respetado.
-Xenobia (NB, hembra gnomo, Ilusionista 5/ladron 6) Xenobia es una gnomo con algún talento para la magia y que regenta una pequeña tienda en Emporio especializada en la venta de hierbas, amuletos y componentes mágicos. La tienda ha sido propiedad de su familia desde hace generaciones y es muy conocida entre la comunidad mágica de la ciudad, si bien los estudiosos creen que sus aptitudes mágicas son fruto de una habilidad innata y no de serios estudios, con lo que la tienen por menos de lo que realmente es capaz.
Tiendas de equipamiento: Completas. Todo se puede comprar y vender en Athika, por el precio adecuado.
Posadas: En la ciudad de Athika-Thessea se pueden encontrar una miríada de posadas y tabernas, así como diversas casas de huéspedes.
-La casa de Agapito (calidad moderada, precio moderado) Esta posada se ubica en el distrito portuario de Emporio y es frecuentada por comerciantes y viajeros extranjeros.
-Posada de Nicias (calidad buena, precio elevado) Esta posada se ubica en los límites del distrito de Thessea con el de Crenopia, con unas excelentes vistas a la colina y sus impresionantes templos. Es un destino popular para turistas y visitantes de posibles.
-Posta del Asno (calidad baja, precio bajo) Esta posada se ubica fuera de los muros de la ciudad y cuenta con extensos establos y almacenes, así como un muro de adobe que la protege. Es un destino frecuentado por arrieros, buhoneros de visita a la ciudad, pero también por contrabandistas o visitantes que no quieren llamar la atención.
-Casa de las Tejas Azules (calidad moderada, precio alto) No se trata en realidad de una posada, si no de una manzana con varias viviendas que son puestas a disposición de visitantes a la ciudad que desean alojarse en una vivienda propia. La contratación de sirvientes y guardias es un complemento negociable.
-Taberna de las Parras (calidad buena,
precio moderado) Esta acogedora taberna se ubica cerca del principal ágora de
la ciudad y cuenta con un acogedor patio cubierto de parras de vides donde la
gente se sienta cómodamente a beber y comer tras un duro dia de negociaciones.
Como es de esperar, es muy frecuentado por diversos mercaderes. Cuenta con
algunas habitaciones para alquilar.
Gremios de ladrones: Como toda
concentración de población y nexo comercial, Athika posee sus amigos de lo ajeno.
Aunque el robo y las actividades delictivas están en general mal vistas, no es
así con determinadas actividades como la piratería (siempre y cuando se
practique contra otras naciones) o la compra-venta de bienes robados.
La
situación delictiva en Athika es compleja y en general tanto la ciudad como la
región serían considerados como “inseguros” en la mayor parte del Mar Interior. La gente se guarda mucho de salir sola de noche, o dejar sus casas
desprotegidas. La guardia es escasa – por no decir casi inexistente – y a
menudo diversas agrupaciones de vecinos se toman la función de ejercer de
guardias en sus calles o pueblos, arrestando a los delincuentes que pillan en
el acto y llevándolos ante los magistrados.
En general, los ladrones de Athika suelen operar o en solitario o en pequeños grupos especializados en un tipo de delito. No obstante, existen varias organizaciones de considerable tamaño.
-La Compañía de los Valientes Navegantes (gennaioi nauitokoi). Pese a su engañoso nombre, los “Valientes Navegantes” son una organización pseudo-criminaL. Se hace pasar por una compañía mercenaria pero que en realidad se dedica a la piratería, la venta de bienes adquiridos ilícitamente y el tráfico de esclavos. Varios de los dirigentes de esta organización son ricos e influyentes ciudadanos de la ciudad, que cuidan que sus sicarios no dañen los intereses de Athika para evitar líos legales. La organización cuenta con un pequeño ejército de piratas y numerosos navíos, algunos de ellos galeras de guerra.
-Los ladrones de ropa (lopodytes): Bajo este nombre se califica a un tipo especialmente temido de peligroso ladrón asaltante; pero el nombre ha sido adoptado por una unión de ladrones, matones y asaltantes como su nombre identificativo. Los “ladrones de ropa” son en su mayor parte violentos asaltantes que actúan de noche en calles o caminos solitarios, normalmente sorprendiendo a víctimas desprevenidas, dejándolas inconscientes a golpes y robándoles todo lo que llevan encima, hasta la ropa (de ahí su nombre). También suelen alquilar sus servicios como matones, y en algunos casos se han establecido en ciertos barrios como auténticas mafias que cobran a los negocios y determinados residentes una “tasa de protección” para sus negocios, bienes o personas.
-La Turba (okhlos):
Aunque no se trata de una organización criminal como tal, "la turba" está
compuesta por exaltados y radicales contrarios al actual sistema político y que
poseen un amago de organización y siempre están dispuestos a organizar tumultos
callejeros y amenazar y agredir a figuras que no sean de su agrado. Aunque se ignora su número exacto, si que se sabe que los cabecillas de esta organización saben bien como exaltar a los más radicales o vandálicos de entre la población para cometer todo tipo de acciones violentas, supuestamente con un fin político que por ahora no se ha desvelado.
Personajes importantes:
Dada su inmensa población e importancia económica, política y cultural, Athika posee un elevado número de “personas de interés”. Algunas de las más relevantes son:
-Iphrikates Iphrikahuios –Iphrikates, hijo de Iphrikates, el octavo- (LN, varón semi-elfo, Guerrero (Mirmidon) 11) Iphrikaes hijo de Iphrikates es el octavo que ostenta el nombre en la famosa familia descendiente de Iphrikates “el general”. Perteneciente a uno de los linajes de condotieros (generales mercenarios) más afamados del Mar Interior, Iphrikates sigue manteniendo el negocio familiar, si bien – y siguiendo la tradición – es fiel a su ciudad natal de Athika. Hace tiempo que su familia se mezcló con algún noble elfo Krossio; está también emparentada con una familia real Thrax, lo que le otorga acceso a numerosos mercenarios procedentes de ambos pueblos.
La compañía mercenaria de Iphrikates es famosa en todo el Mar Interior y cuenta con un puñado de hoplitas, numerosos peltastas thrax, arqueros krossios, y gran cantidad de plebeyos helénicos entrenados y armados a cuenta de su general para que sirvan como honderos o como Iphrikatoi (soldados equipados con lanza larga y armadura ligera). Aparte de estas tropas, Iphrikates siempre está deseoso de contratar nuevos talentos, y está abierto a nuevos métodos de combate y estrategias.
Iphrikates es un oficial severo pero justo. Es un afamado táctico militar, siempre dispuesto a aprender de sus errores y explotar los de sus contrincantes. Suele hacer esfuerzos en conocer a militares extranjeros y aprender lo que pueda de ellos. Siempre respeta los contratos, pero nunca trabaja en contra de los intereses directos de Athika. Cuando no ha sido contratado por ningún estado o ciudad extranjera suele pasar sus días en su amplia villa, supervisando el entrenamiento de su compañía mercenaria. Es fabulosamente rico, y posee bastante influencia en Athika aunque raramente la ejercita.
-Crates el Anarquista (¿CN?, ¿Varón Humano?, ¿Guerrero 6/Bardo 7? Car 18) Crates el Anarquista es una figura misteriosa y desconocida, supuestamente uno de los lideres de “la turba”. Se le ha dado por muerto o arrestado y exiliado infinidad de ocasiones, para resurgir poco tiempo después, con lo que se presume que o bien opera a través de intermediarios (y son estos los que han cargado con el muerto) o que es un nombre de guerra o título que se han pasado diversos individuos. Crates es un individuo persuasivo, extremadamente carismático y un gran orador que exalta a los miembros de “la turba” en un frenesí destructivo. Como siempre acude embozado o disfrazado se ignora casi todo sobre él; se presume que es una persona instruida y aunque lleva años activo, por su voz se cree que es bastante joven. Todo lo demás se ignora y existen todo tipo de teorías sobre su posible identidad y designios.
-Mylon
“el astado” (N, varón minotauro, Guerrero 7) Mylon es
un notorio minotauro perteneciente a una familia de minotauros que ostenta la
ciudadanía desde hace siglos; según algunos otorgada en recompensa por algún
servicio a la ciudad, según otros porque inicialmente el linaje era humano pero
fueron maldecidos por los dioses y transformados en esas criaturas. Como fuere, Mylon es un afamado constructor
de navíos y posee unos rentables astilleros donde puede construir casi
cualquier clase de buque bajo encargo, y donde muchos de sus trabajadores son
también minotauros o pertenecen a alguna otra raza no-humana. Mylon también
posee una pequeña compañía naviera, y en su juventud fue capitán de navío,
visitando buena parte del Mar Interior (e incluso tierras más lejanas), con lo
que conoce de primera mano las necesidades de los diversos navegantes y como
construir muchos tipos de buques. Aunque su apariencia es intimidante, Mylon es
un individuo culto y educado, y gusta de hablar largo y tendido con visitantes
de lejanas tierras. Es considerablemente rico, y su familia aporta como trierarca y para la flota
de Athika un magnifico trirreme llamado apropiadamente “Minotauro”.
-Chloe la Thespiana (NB, Hembra Humana, Bardo (Thespian) 9, Car 17) Chloe la Thespiana es una figura controvertida en Athika. Por un lado es una de las más exitosas autoras de teatro de los últimos tiempos, pero por otro lado no es nativa de la polis, si no que procede de la ciudad-estado de Thespia... y además es mujer. Todo esto se combina para que los segmentos más conservadores (léase chauvinistas) de la ciudad se escandalicen con ella, pero los amantes del teatro (que son muchos) no pueden pasarse sin sus tragedias y aventuras. El secreto de Chloe es buscar inspiración en las aventuras y desventuras de héroes y aventureros, con lo que a menudo se la puede encontrar frecuentando las tabernas donde se alojan o siguiendo a trotamundos y mercenarios y escuchando sus historias.
-Xenon el justo (LB, Varón Humano, Guerrero 10) Xenon "el justo" es una importante figura en la política de Athika-Thessea, no solo por haber servido en varias ocasiones de strategos competentemente, si no por por su carácter justo y legal. Invariablemente la voz de la justicia y el racionalismo, ha sido víctima de ostracismo en dos ocasiones por enfrentarse en la asamblea a algunas posturas populares en ella pero que el consideraba ilegales, injustas o perjudiciales. El tiempo siempre le ha dado la razón y ha sido llamado de nuevo del exilio.
Descripción: Athika-Thessea es
una de las principales ciudades-estado de la península de Arkadia – la región
que es considerada por muchos el corazón de la civilización helénica – y una de
las mayores ciudades del Mar Interior, tanto en extensión como población.
La
ciudad en si es enorme, activa y muy caótica. En muchas zonas se ha edificado
sin mucha planificación con lo que las estrechas calles están atestadas. Los
principales edificios públicos se ubican en la antigua fortaleza de Crenopia, o
en alguna de las diversas ágoras, pero otros están rodeados de viviendas. Los
edificios públicos suelen ser monumentales, construidos en piedra y cubiertos
en mármol, decorados con vistosas estatuas y otras obras de arte.
Por
el contrario, las viviendas de la ciudad tienden a ser humildes. No hay
palacios como tales en Athika-Thessea, ya que el demostrar riqueza de esa forma se
considera ostentoso y de mal gusto. En su lugar los más ricos poseen viviendas urbanas de tamaño respetable pero cuya construcción no difiere sustancialmente
de otros edificios más humildes. Muchos prefieren residir en amplias haciendas en el
campo y poseen viviendas secundarias dentro de los muros de la ciudad.
La mayor parte de viviendas están construidas con adobe y madera, con las más ricas incorporando ladrillos y con parte de sus muros construidas en piedra. Muchas se agolpan unas contra otras, con negocios o tiendas emplazadas en la parte que da a la calle. Casi todas las casas no disponen más que de estrechas ventanas al exterior, ya que obtienen la iluminación y ventilación de patios interiores. Generalmente poseen una o dos plantas de altura, y los edificios con más de tres plantas de altura son extremadamente raros.
Aunque Athika-Thessea cuenta con un extenso circuito de murallas, casi la mitad de la ciudad se ubica fuera de estas, habiendo desbordado hace siglos el circuito amurallado. No hay planes de ampliar más las murallas defensivas, dado que se juzga que incluso hoy en día el defender adecuadamente todo el circuito de los extensos muros existentes es prácticamente imposible.
La ciudad en sí se divide en varios distritos bien diferenciados:
-Crenopia:
A menudo llamada sencillamente “la colina” se trata de la antigua fortaleza
Arkadia de Crenopia y construcciones aledañas, hoy en día ensombrecidas por el colosal santuario de Atenea (que ocupa toda la cúspide de la colina y ha sido edificado sobre el antiguo palacio real). El conjunto está construido en una elevada colina que domina las vecinas
llanuras con sus imponentes muros y sus monumentales edificios y templos de
mármol. En sus faldas se ubican
algunas viviendas – varias de las cuales pertenecen a varias de las más
antiguas e influyentes familias de Athika – así como diversos santuarios y
edificios públicos.
-Thessea:
La ciudad que surgió a los pies de Crenopia fue nombrada en honor del rey
Thesseus y otorga el nombre oficial a la urbe. Antigua en extremo, se compone de
un dédalo de calles, callejuelas y plazuelas a cuyo alrededor se agolpan casas,
negocios y santuarios. Con un trazado abrupto y un tanto caótico es fácil perderse en el dédalo de callejuelas y pequeñas plazas.
-Emporio: El puerto (en realidad son tres radas distintas) se ubicaba originalmente a unos tres kilómetros (unos 555 estadios) de la ciudad y estaba unido a Thessea por una calzada. El Emporio original se ubicaba en una rocosa península entre las dos radas principales y estaba amurallado (Achaio Emporio). Como la población se quedó pequeña ante la enorme expansión naval de Athika, se amplió con un nuevo cinturón de murallas que protegieron en su interior las tres radas (Neo Emporio)
Tras la construcción de murallas defensivas que unen el puerto con la ciudad, Athika-Thessea se ha ido extendiendo hacia el mar con lo que hoy en día Emporio y Thessea están unidos por medio de los nuevos barrios del distrito de Neapolis. Emporio sigue conservando un marcado aire distintivo que lo diferencia del resto de distritos de la ciudad, con numerosos extranjeros y residentes no-humanos, y sus habitantes se sienten muy orgullosos de ello. Los mayores mercados de abastos y materias en bruto se encuentran en este distrito, donde además se ubican inmensos astilleros y diversas manufacturas.
-Neapolis:
cuando Thessea se quedó pequeña ante el gran incremento de población, aprovechando la protección que brindaban las murallas que conectaban Thessea con Emporio se
construyó una nueva serie de ampliaciones de la ciudad siguiendo avanzadas técnicas de
planificación urbanística. Sus racionales y rectas calles con trazado
cuadricular chocan bastante con la antigua Thessea. El conjunto de ampliaciones es generalmente llamado Neapolis (o ciudad nueva) y ha engullido varios pueblecitos que se extendían por la llanura.
-Kerameikos: textualmente “la ciudad de los alfareros” es una ampliación de la antigua ciudad de Thessea y que desbordó los antiguos muros de la ciudad, aunque la nueva muralla la ha vuelto a proteger en su mayor parte. En kerameikos se concentra la mayor parte de la actividad industrial, así como diversos barrios donde residen artesanos y obreros.
-Psaras: Diversas aldeas de pescadores jalonaban las playas de Athika alrededor del antiguo puerto de Emporion, cuando este era mucho más pequeño. Hoy en día han sido engullidas por la creciente ciudad, pero el distrito resultante aún posee un marcado estilo pesquero y además muchos marineros residen en él. Numerosas barcas y navíos pesqueros aún varan en sus playas. Además de la pesca, sus habitantes hacen algunos dracmas adicionales dedicándose a diversas actividades de contrabando.
-Agenis: Aunque muchos barrios en Athika-Thessea son poco seguros, Agenis (textualmente "el rudo") es con mucho el peor. Con una pésima planificación urbanistica que lo hacen parecer casi un laberinto, viviendas de mala calidad y un sistema de alcantarillas poco conservado, Agenis es no solo un sitio desagradable, si no directamente peligroso. Solo los que no tienen otra opción residen en él, y de hecho es un nido de delincuentes y gentes de mal vivir, y dominado por diversas bandas de criminales.
-Ektos:
Aunque las murallas de Athika-Thessea son extensas, las sucesivas ampliaciones
de la ciudad han propiciado que parte de ella quede fuera de ellas.
Textualmente “fuera”, Ektos se compone en realidad de dos distritos: ektos norte (ektos voreias) y ektos sur. (ektos notos) Estos amplios distritos combinan zonas semi-urbanizadas donde residen gentes humildes, granjas, fincas de ricos propietarios y varios santuarios.
-Ereipia:
Antes de los Cien Años de Oscuridad, la ciudad de Athika-Thessea fue mucho mayor y con aún más población. Sin
embargo, las hambrunas de los Diez Años de Oscuridad y las plagas que asolaron la ciudad, junto
con décadas de crisis económica y escasez, causaron que la población descendiese
drásticamente. Barrios enteros quedaron abandonados o clausurados. En las últimas
décadas, la ciudad ha vuelto a incrementar su población, pero aún existe todo
un distrito abandonado y vacío en el cual ruinosas casas permanecen
desocupadas. Como este distrito fue especialmente azotado por la peste y
diversos desastres ha adquirido mala reputación y la gente se resiste a
ocuparlo nuevamente. Actualmente se le
denomina “Ereipia” (las ruinas), y corren rumores acerca de ladrones y bandoleros
que ocupan sus construcciones, e incluso difuntos que no descansan en paz y
deambulan por sus desiertas calles por la noche.
Lugares de Interés:
La región de Athika y más concretamente la ciudad de Athika-Thessea posee numerosos lugares de interés para los visitantes. Entre ellos, los más destacados son:
1-El Atheneion: El colosal complejo dedicado a Atenea ocupa hoy en día la mayor parte de la cúspide de la colina de Crenopia. Más allá del santuario original de la diosa, el complejo se ha ido extendiendo sobre los antiguos edificios que lo acompañaban, incluyendo el arcaico palacio real. El complejo incluye salas de archivos, almacenes, el tesoro de la ciudad, residencias oficiales, etc.
2-La Estatua de Atenea: Al pie del Atheneion se encuentra esta gigantesca estatua de la diosa tallada en blanco mármol con gran maestría y la cual se dice que en un dia claro es visible desde el mar.
3-La Colina de Ares y el Tribunal de Homicidios: La colina de Ares es una rocosa y oscura colina que se levanta a un lado de Crenopia. Yerma y sin que nada crezca en ella, siempre ha sido un lugar intimidante. En la cúspide de la colina se ubica el austero santuario de Ares, y a sus pies se ha construido un teatro que sirve de sede al tribunal de homicidios, y antaño al consejo de plutócratas que gobernaba la ciudad. El informal consejo de hoplitas también tiene por costumbre reunirse allí.
4-El Asclepeion (Asklepeion): El Asclepeion es el hospital de Athika-Thessea. Se trata de un gran complejo que incorpora hospital, laboratorios, huertos de hierbas medicinales, almacenes, así como aulas de medicina, herbalismo, y otras ciencias relacionadas con la medicina. Incluye un sobrio y sencillo templo a Esculapio y santuarios a otras deidades relacionadas con la sanación. Como es lógico, el Asclepeion se especializa en la enseñanza de medicina y conocimientos relativos a la sanación y las plantas medicinales, pero también a la biología. También sirve de sede extraoficial a numerosos filósofos de la corriente estoica.
5-El Dionysion: El teatro de Dionysios es uno de los mayores teatros del mundo helénico – capaz de albergar hasta 25.000 individuos – y una maravilla arquitectónica; pese a su enorme tamaño, su acústica es asombrosa. Pero el Dionysion es mucho más que el mero teatro, e incluye un impresionante santuario al dios Dionysios, altares a Apolo, Hermes y Pan, salas de vestuario y preparación para los actores, y una enorme galería con pórtico y salas anexas donde se ubica la escuela de artes escénicas. En esta escuela famosos actores, dramaturgos, músicos y autores imparten clases de actuación, música, canto, baile, composición y otras artes. El complejo también acoge las principales festividades en honor de Dionyso, y sirve como lugar de reunión para los artistas de la ciudad. También sirve de lugar de reunión para diversos estudiosos y filósofos generalmente afiliados bien a la corriente epicúrea o a la más radical (y básica) corriente hedonista.
6-La Plaza de los Filósofos (Plateia Filosofon): Esta plaza (un antiguo ágora) está ubicada en la ciudad vieja, y está rodeada de numerosos pórticos y dominada por el antiguo templo de Apolo. Incontables docentes y filósofos se reúnen diariamente en la plaza y los pórticos para debatir, enseñar y dar discursos acerca de las doctrinas de sus escuelas filosóficas, creando un ambiente bullicioso y propenso a las discusiones acaloradas (que a menudo terminan a puñetazos), por lo que suele ser patrullado por los contarcos y muy concurrida por los ciudadanos y visitantes que quieren oír sobre filosofía, teología… o ver una buena gresca.
7-El Gran Ágora: Cuando la Plaza de los Filósofos quedó pequeña para servir como Ágora a la ciudad de Thessea, se eligió construir un nuevo ágora en los límites de la ciudad de entonces, preveyendo unos tamaños tan inusitados que muchos opinaron excesivos. Semejante prudencia ha dado sus frutos y hoy en día la inmensa explanada del Gran Ágora sigue dando servicio a la ciudad entera. Más allá de servir de mercado y lugar de reunión, el ágora esta rodeada de innumerables edificios públicos tales como bibliotecas, centros administrativos, etc. En los mercados del ágora pueden ser encontrados bienes procedentes de todo el mundo conocido.
8-Los baños de Sapherion: Sapherion fue un acaudalado meteco de origen Kadeshita que se estableció en Athika-Thessea y se hizo obscenamente rico. Su sueño fue que se le concediese la ciudadanía athika, y a tal fin gastó buena parte de su ingente fortuna en diversas obras públicas para la ciudad. Su más importante contribución fueron unos espectaculares baños públicos que aún hoy en día llevan su nombre.
9-El Liceo (Lukeion): El Liceo es una escuela que se ubica en Neapolis, junto a unos jardines donde hay un viejo altar a Lycaon el lobo (de donde recibe su nombre.) Muy apropiadamente el Liceo se especializa en el estudio de las ciencias naturales y – naturalmente – de la filosofía, sobre todo en su vertiente del pensamiento teleológico (toda sustancia y criatura tiene una finalidad natural). Los estudiosos naturales han importado a menudo cadáveres de extrañas criaturas para su estudio, y en ocasiones incluso monstruos vivos. En alguna ocasión alguno ha escapado, causando el terror en la ciudad. Por ello, los miembros del Liceo no son especialmente populares en algunos barrios.
10-El Gran Estadio: Aprovechando un pequeño valle natural, Athika construyo un enorme estadio para sus competiciones atléticas, tan ingente que puede albergar fácilmente a más de 60.000 espectadores, y tan grande que en su interior se pueden realizar todo tipo de competiciones, incluyendo carreras de carros.
11-Las radas: El puerto de Emporio se compone en realidad de tres radas. Dos de ellas están protegidas por amplias murallas y torres defensivas, mientras que la tercera - y más moderna - fue construida a lo largo de una arenosa playa cuando las otras dos se quedaron pequeñas ante el ingente tráfico marítimo que acudía a la ciudad y por lo tanto está más expuesta a las inclemencias del tiempo. Pese a ello, diversos baluartes la protegen con grandes catapultas y ballestas.
12-Mercado del Mar: El mercado de Emporion es antiguo y mucho menos majestuoso que el ágora de Athika, pero en realidad en sus esplanadas y edificios anexos se llevan a cabo negocios que mueven al día muchos miles de monedas de oro, y todo tipo de mercancías en bruto cambian de mano cada hora. Se dice que virtualmente cualquier mercancía, bien o servicio puede ser adquirido en este mercado.
13-El Gran Faro: esta inmensa construcción marca la situación del puerto de Athika a cualquier barco que navegue a lo largo de la costa. Se dice que su luz es visible a muchos estadios de distancia, incluso en la más oscura noche.
14-La Academia (Akademos): La Academia es uno de los mayores centros culturales del Mar Interior, aunque no se trata de una institución organizada como tal, sino más bien un conjunto de escuelas y profesores ubicados en un lugar en concreto (y que muy a menudo disputan y se pelean entre ellos).
La Academia se ubica no lejos de los muros de Athika-Thessea, en unos terrenos sagrados dedicados a Atenea, y rodeado de olivos. La leyenda afirma que pertenecieron a un docto ciudadano llamado Akademo, cuya prudencia evitó una sangrienta guerra entre Attika y Lakompolis y por tanto fue reconocido como poseedor de una sabiduría divina. Sus terrenos acabaron siendo reverenciados por la mayor parte de ciudades-estado de Arkadia. Con el tiempo, diversos estudiosos acabaron reuniéndose en los olivares para hablar de filosofía y ciencias matemáticas, y de esta humilde manera nació la Akademia.
Hoy en día se compone de una especie de ágora, rodeada de pórticos, varios santuarios (a Atenea, Concordia, los Dioscuros, Dionisio y Prometeo) y diversas humildes estructuras, en donde se imparten clases de muchas materias – especialmente matemáticas, astronomía y medicina, pero también de ciencias políticas – y donde se debaten temas filosóficos, especialmente entre las dos principales (y antagónicas) corrientes filosóficas imperantes en la escuela: la escéptica y la holística.
15-El Gimnasio de los Efebos (Gymnasion Epheboi): El denominado “Gimnasio de los Efebos” es en realidad una ciudad en miniatura localizada a cierta distancia de los muros de Thessea y que consiste en varios santuarios, pistas de entrenamiento, armería, hospital, dormitorios, aulas y biblioteca. En este complejo se entrenan y reciben educación los efebos, es decir, jóvenes que se preparan para la ciudadanía plena. Originariamente el Gimnasio se centraba en el entrenamiento marcial y el adoctrinamiento cívico, pero hoy en día en él se estudian leyes, religión, filosofía, literatura, historia, ciencias políticas y oratoria, aparte del manejo de armas, tácticas, ciencias militares, y se practican exhaustivos entrenamientos deportivos.
Dada la calidad de la educación que reciben, además de jóvenes locales entre las filas de sus pupilos también hay jóvenes ricos extranjeros (normalmente helénicos de otras ciudades de Arkadia), que pagan generosas sumas por ser incluidos en sus excelentes programas de estudios.
Muchos de los profesores que sirven en el gimnasio son seguidores de la corriente filosófica Sofista, con lo que el gimnasio sirve de sede extraoficial a los filósofos sofistas, que se embarcan en grandes debates sobre ética, leyes y retórica.
16-El Acueducto de Nayas: Como el rio Kepisos y sus pequeños afluentes resultaron a todas luces insuficientes para dar agua pura a la enorme ciudad de Athika-Thessea, se construyo hace tiempo un enorme acueducto subterráneo que llevaba a la ciudad las aguas de varias fuentes naturales del norte, mediante un enorme canal subterráneo. Una vez en la ciudad, diversos canales secundarios distrubuyen en agua a los distritos, donde es expulsada mediante fuentes para que los ciudadanos tengan acceso gratuito a agua pura. El acueducto en sí expulsa el agua sobrante en Emporion, en el puerto, donde es utilizada en diversas actividades industriales.
Más allá de los límites de la ciudad de Athika-Thessea existen también diversos lugares de interés, repartidos por toda la región:
-El Gimnasio Cinosarges (Gymnasion Kynosarges): Se trata un gimnasio público ubicado fuera de las murallas de Athika-Thessea, a varias horas a pie de ella. Famoso por una leyenda en la cual se afirma que un piadoso ciudadano presentaba una ofrenda a los dioses cuando un astuto perro blanco se la robó. El hecho fue tomado como una señal de favor del dios Heracles, y en su honor el ciudadano construyó en sus terrenos un santuario al dios, alrededor del cual se fue edificando un gimnasio.
Hoy en día en el Cinosarges se enseñan el empleo de todo tipo de armas y armaduras, conocimientos naturales (sobre todo relacionados con bestias y plantas), primeros auxilios, geografía, mitología, y diversas ciencias militares y de infiltración, todas ellas muy valoradas por aventureros y militares. Es famoso por admitir a cualquier peticionario, independientemente de su condición social u origen. Curiosamente también es uno de los centros de la filosofía cínica, y en los debates de sus filósofos participan muchos veteranos guerreros, hastiados y desencantados de la condición del ser humano y otras razas.
-Las minas de Argyros (Argyros Metallos): Una de los principales ingresos de Athika proviene de la explotación de los filones de plata que pueden ser encontrados en la región del escarpado monte Argyros. Decenas de minas y pozos jalonan las faldas de los montes de esta región, algunas clausuradas desde hace tiempo por haberse agotado el filón que explotaban, y otras aún en funcionamiento. Las minas son explotadas por miles de esclavos procedentes de los cuatro rincones del mundo y pertenecientes a todas las razas y culturas imaginables. Los esclavos son tratados con mano de hierro por los encargados de las minas y sus brutales guardias, llamados “los portadores del látigo”.
-La muralla de los ciclopes (Kyklopeia Teije): En Arkadia se llama “muros de los cíclopes” a virtualmente cualquier antigua fortificación ciclópea de la cual no se conozca su origen exacto. En Athika se conoce como tal a la amplia red de fuertes, muros y torres que protegen la frontera norte de la península de Athika.
La muralla de los ciclopes no es una construcción continua. La cadena de los Montes de Mármol bloquea el paso a la península a lo largo de muchos kilómetros y de una forma muy efectiva, ya que se trata una cadena de elevados y abruptos montes rodeados de bosques y profundos barrancos y conocida por su anormalmente frio clima y agreste fauna (que incluye numerosos jabalís, osos y lobos, además de criaturas más exóticas - y letales - ).
No obstante, el macizo montañoso cuenta con varios pasos, siendo tres los principales: los dos costeros (Cotos al oeste e Iteas al este) y uno interior llamado Ombrio (lluvioso). Para bloquear estos pasos existen una serie de enormes muros que los cierran. En el caso de los tres principales, los muros están dotados de tres grandes fortalezas (Cotos, Ombrios e Iteas) y diversas torres de vigilancia.
Se rumorea que existen abruptos caminos entre los altos picos que no están bloqueados por muro alguno, pero estos son peligrosos en extremo, son conocidos por muy pocos, y son incapaces de dar paso a más de algún temerario individuo, jamás a un grupo numeroso. Cualquier comerciante – o ejército – que quiera acceder por tierra a Athika debe hacerlo a través de las puertas de las Murallas de los Cíclopes, las cuales están bien custodiadas.
Historia: La historia de Athika es muy antigua, y se remonta a los tiempos mitológicos de los Héroes.
Era mitológica: Aunque algunos estudiosos creen que en
el lugar hubo alguna civilización pre-humana no existen pruebas concluyentes,
más allá de algunas ruinas. Por antiguas inscripciones, restos de construcciones
y leyendas, se sabe que en Athika se ubicó un antiguo e influyente reino humano de la
antigua civilización Arkadia, pero quien lo fundó está abierto a debate. Según
algunos fue un exiliado Krossio, según otros un mercader naufragado (variando
entre un Niliense o Kadeshita, según la historia); en otras versiones, fue un
ahijado de Atenea, y en otras un hijo de Poseidón.
El
palacio-fortaleza que se encontraba en la actual acrópolis (y cuyo nombre
original – Cecropia – pudiera derivarse del nombre del primer rey) servía de
sede al soberano de la principal población de la región de Athika. Según muchas
mitologías, los primeros reyes no eran del todo humanos.
También hay diversas leyendas acerca de la competencia que mantuvieron Atenea y Poseidón para decidir cuál de los dos sería el patrón de la población. Finalmente, fue Atenea la vencedora, pero aún así y para contentar al iracundo dios, Poseidón mantuvo una gran importancia en los cultos. La región tomo el nombre de la diosa en su honor. Si que se sabe que toda la región estuvo vinculada y fue dependiente del antiguo imperio naval Krossio.
Era Arcaica: Aunque no fue el fundador ni del reino
ni de la ciudadela, se atribuye al héroe Thesseo el unificar buena parte de
Athika, incorporando otras poblaciones al reino y a sus antiguos gobernantes
como nobles. Es con Thesseo cuando, aun de forma fragmentaria, se inicia la
historia escrita de la región.
Thesseo fue el hijo del rey de Crenopia, y en su juventud un afamado aventurero que viajó largo y
tendido por buena parte del Mar Interior. Se dice que se enfrentó a horribles
bestias y a poderosos enemigos, y liberó Athika del yugo de los Krossios (que
tenían sometida la población a tributo). De hecho se le atribuye ser uno de los causantes de la caída del Imperio Krossio. Cuando subió al trono promulgó leyes
por escrito y estableció un sistema social de tres clases (nobles,
profesionales y plebeyos), aumentando la prosperidad e importancia de la ciudad y la región. Con el tiempo la ciudad que fue creciendo alrededor
del palacio de Crenopia fue llamada Thessea en su honor.
Thesseo gobernó durante muchos años, engrandeciendo la ciudad, expandiendo las fronteras del reino y defendiéndolo de diversas invasiones y amenazas (muchas de estas causadas por sus propias acciones, dicho sea de paso). A él se le atribuyen la edificación del enorme conjunto de murallas y fortalezas que defienden las fronteras de la región de Athika y se dice que contrató a una tribu de cíclopes para que se las construyesen. Pese a esta leyenda, muchos estudiosos afirman que las murallas son muy anteriores, y que Thesseo lo único que hizo fue reconstruirlas.
Las leyendas indican que los cíclopes construyeron la colosal Muralla de los Cíclopes bajo instrucciones del rey Thesseo
Pese
a todos sus logros, la leyenda indica que el desafortunado Thesseo fue
depuesto en un golpe de estado propiciado por los nobles y finalmente murió
bajo la daga de un asesino, según algunas historias contratado por los
nobles, según otras por los vengativos krossios u otro de los múltiples
enemigos que se forjó a lo largo de su vida.
A partir del fin del reinado de Thesseo el poder de la monarquía se vio limitado por los influyentes nobles terratenientes. Se sucedieron diversos reyes elegidos por un consejo y pertenecientes a una serie de familias nobles conocidos como los “Eupatridas” (los bien-nacidos o alto-nato). Aunque hay una lista de reyes (muchos semi-mitológicos), ninguno fue tan prominente como Thesseo. De hecho muchos tuvieron cortos y violentos reinados ya que la antigua civilización de Arkadia afrontaba una enorme crisis, y uno a uno sus palacios iban cayendo en manos de invasores o eran destruidos en sangrientas guerras civiles o destructivas revueltas.
Segundo
Colapso y Edad Oscura: Durante el denominado "Segundo
Colapso", buena parte de las civilizaciones humanas del Mar Interior fueron
destruidas. La antigua civilización Arkadia no fue una excepción. Durante la sangrienta caída de la civilización de Arkadia la
región Athika logró capear lo peor de los tumultos e invasiones. Defendida por la
Muralla de los Cíclopes y fuera de las principales
rutas de invasión, la región sobrevivió a la caída de su civilización. Pese a ello y a causa del colapso de la sociedad, el palacio de Crenopia perdió el dominio sobre toda Athika y se vio reducido a
una mera fortaleza, a menudo asediada por enemigos. La ciudad a sus pies quedó
virtualmente desierta y arruinada, disminuida a una pequeña aldea.
El
resto de la región de Athika quedó nuevamente fragmentado en pequeños feudos,
empobrecidos y constante conflicto unos con otros. Rivales e incluso enemigos
entre sí, mantenían únicamente una alianza (juramentada en el antiguo templo de
Atenea de Crenopia) para la defensa de las fortificaciones que protegían la
región frente a los bárbaros, piratas, saqueadores y bandas de desesperados refugiados
que asolaban el resto de Arkadia.
Creación de la Ciudad-Estado. A
lo largo del tiempo, dada su ventajosa posición, su naturaleza de centro
religioso y al hecho de haber mantenido sus estructuras y gobierno, la
ciudadela de Crenopia comenzó a prosperar y volvió a aglutinar bajo el mando de
sus reyes toda la zona del antiguo reino de Athika, bien mediante acuerdos o sencillamente mediante conquistas militares. Se fundó la ciudad-estado de Athika-Thessea, que incorporó como parte integrante la totalidad de la península de Athika.
Sin embargo, los reyes habían ido perdiendo gradualmente su poder, que había acabado en las manos de los poderosos nobles. Nuevamente los gobernantes de los territorios incorporados fueron incluidos entre los nobles del reino, lo que supuso un enorme incremento del poder e influencia de los nobles frente al trono. La lucha entre la monarquía y los aristócratas fue constante, y varios monarcas tuvieron sangrientos finales. Algunos se mantuvieron en el trono con el apoyo de alguna iglesia, creando gobiernos teocráticos de corta duración.
Oligarquía: Finalmente, las familias nobles llegaron a un acuerdo para repartirse el poder entre ellas. Depusieron al último rey y establecieron un estado oligárquico aristocrático en el cual un gobernante (el Arconte) era elegido por un consejo de nobles.
Durante
el periodo oligárquico los nobles no conocieron medida, y sin un poder real que
limitase sus abusos fueron aumentando sus ingentes fortunas a costa del pueblo
llano. Numerosos ciudadanos fueron vendidos como esclavos por deudas y sus tierras
pasaron a manos de los nobles; muchos otros se vieron forzados a emigrar a las
colonias para huir de la pobreza o la esclavitud. La situación militar y la
defensa del país fue empeorando: había menos ciudadanos capaces de ejercer como
hoplitas y hubo que recurrir a mercenarios, con el consabido gasto a las arcas
públicas y por lo tanto el aumento de impuestos (al pueblo llano), lo que supuso un mayor
empobrecimiento de la población.
Se produjeron diversas revueltas, algunas lo suficientemente generalizadas para ser catalogadas como guerras civiles. El consejo de nobles intentó mantenerse en el poder estableciendo un régimen de terror, afianzándose en mercenarios contratados para su protección, medidas cada vez más represivas, y un código legal más estricto; pero el efecto obtenido fue el contrario.
El periodo de los Tiranos: En varias ocasiones algún ciudadano se
elevó como tirano, bien con el apoyo del pueblo contra los nobles, o bien con
el apoyo de diversos nobles y contra el pueblo, pero en general los tiranos
duraban a lo sumo un par de décadas y ninguno logró el suficiente apoyo para
asegurarse que su sucesor no fuese violentamente depuesto o asesinado.
Uno de los más famosos casos de la época fue el del ambicioso noble Cylon, que intentó erigirse como tirano de Athika confiando en que el pueblo le apoyaría. Eso no fue así (tenía reputación de déspota) y él y sus seguidores buscaron refugio en el santuario de Atenea. Los nobles del consejo de eupatridas les juraron solemnemente un juicio justo, pero incumplieron su promesa y en cuanto pusieron sus manos sobre ellos los lapidaron hasta la muerte. Por ello, varios de los linajes de los eupatridas fueron malditos por los dioses (esta maldición es conocida como la Maldición de Cylon).
Fin de la Oligarquía y Primera
Democracia: La situación era tan volátil e insegura
que finalmente los nobles se dividieron en dos partidos: los progresistas, partidarios
de reformar el estado – y salvar parte de su riqueza e influencia ante la
eventualidad de una sangrienta revolución que acabase con sus linajes – y los
reaccionarios, que querían mantener las cosas como estaban a toda costa,
confiando mantener al pueblo tan subyugado que no pudiese rebelarse. En varias
ocasiones intervinieron distintas ciudades-estado a favor de una u otra
facción, y Lakonpolis incluso estableció una pequeña guarnición para apoyar un gobierno oligárquico, pero el pueblo se levantó en armas y les expulsó.
Ante
la posibilidad de una guerra civil generalizada y la fragmentación de Athika,
se acudió a un consejo de sabios que finalmente redactó una constitución para
el país.
La
constitución resultante redujo el poder de los Eupátridas, abolió la esclavitud
como castigo por deudas económicas, dictó una ley agraria que repartió entre
los campesinos buena parte de los grandes latifundios que los nobles habían
acumulado – incrementando así el número de ciudadanos con capacidad para servir
como hoplitas – e incentivó el comercio y la actividad industrial, lo que
produjo el nacimiento de una próspera clase comercial de base urbana.
Estas
medidas impulsaron el crecimiento de los núcleos urbanos – que hasta entonces
contaban únicamente con unos pocos miles de habitantes – sobre la tradicional población ubicada en el campo. Y más
concretamente causó un efecto llamada sobre la ciudad de Athika-Thessea, que
comenzó a crecer de forma espectacular.
Se
dividió a la población en dos clasificaciones generales: ciudadanos y
no-ciudadanos.
Los
no ciudadanos incluían originariamente a esclavos y extranjeros. Los menores de
edad y mujeres también estaban incluidos en la categoría “no ciudadanos” en el
sentido que no poseían los mismos derechos u obligaciones, si bien con el
tiempo las mujeres han ido adquiriendo diversos derechos.
Dentro
de los ciudadanos el censo se dividió en cuatro clases sociales basadas en su
poder económico (una timocracia) y su capacidad para hacer el servicio militar,
que se basaba no solo en el equipo que se presume que pueda adquirir y mantener
el ciudadano-soldado en cuestión, sino también en la capacidad que se le
presume para poder mantener un régimen de entrenamiento, capacidad económica de
alejarse de su hogar durante algún tiempo, etc. Los derechos políticos venían dados
según la clase social a la que perteneciese el individuo por su capacidad
económica.
Siendo una legislación antigua, la “riqueza” no se media en monedas (que generalmente no estaban al alcance de toda la población), si no en medimnos.
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El medimno es una
medida de áridos o líquidos pudiendo abarcar desde trigo al aceite.
Normalmente se calcula en trigo o cebada pero también puede ser de otras
sustancias – como aceitunas, aceite, vino, miel, salazones, etc. – , con lo
que su cálculo es un tanto difuso. Un medimno equivale a unos 52 litros, equivalentes a unos 40kg de trigo o 36kg de cebada. La conversión a dinero es complicada, ya que depende de la cosecha y los costes del producto (que en Athika son invariablemente muy elevados), pero en general un medimno de trigo (la medida más utilizada) equivale generalmente a 3 dracmas (o 1,5 monedas de oro, más o menos). Los medimnos de aceite y vino suelen equivaler a más dinero, dependiendo de la cosecha y la calidad del mismo. Un medimno de aceite normal equivale generalmente a 6 dracmas (o 3 monedas de oro). Un medimno de vino varia mucho según su calidad y origen. Un Medimno de miel puede valer fácilmente 10 veces más que uno de aceite de buena calidad. |
Por lo demás, el gobierno quedó en su mayor parte en manos del consejo del Aeropago – compuesto principalmente por los nobles – que era garante de la constitución democrática. La Asamblea de ciudadanos estaba limitada a aquellos ciudadanos capaces de ejercer la obligación hoplitica y excluía a los proletarios de la clase thetikoi. Pese a ello, el impulso democrático y el optimismo imperaba en Athika, y se embarcó en una serie de arriesgadas maniobras políticas y militares para aumentar su poder e influencia. Su medida más polémica y que más repercusión tuvo fue el construir una enorme flota de guerra con la cual derrotar a varios rivales ubicados en islas y enfrentarse a la supremacía comercial de la ciudad de Corinthia.
Imperio
naval Athiko: Con el poder de su flota y una población
en vertiginoso aumento, Athika se dedicó a construir un imperio comercial y
marítimo a lo largo del Mar Interior. Con el fin de reforzar sus designios no
le bastó con someter a otras ciudades-estado helénicas, o establecer colonias helénicas en lejanas tierras,
si no que ideó un nuevo tipo de colonia: la Cleruquía, en realidad una especie
de colonia militar formada por ciudadanos que mantenían la ciudadanía ateniense
– aunque residiesen o incluso hubiesen nacido en el extranjero – y que era una forma de guarnición de ocupación permanente destinada a la explotación
económica de una región mediante desafortunados nativos sometidos a servidumbre,
o esclavos enviados desde Athika. Numerosas ciudades-estado fueron obligadas a
firmar tratados de apoyo militar por los que pagaban tributo para que la flota
athika "protegiese" sus ciudades.
La importancia creciente de la flota hizo que los remeros y marineros que servían en ella fuesen ganando influencia. Casi todos ellos eran thetikoi, con lo que diversos políticos pertenecientes a la corriente democrática fueron erosionando el poder del Aeropago y distribuyendo sus funciones entre la Asamblea, el Consejo y los diversos tribunales. Finalmente, se extendió el voto en la asamblea a los miembros de la clase thetikoi. Con esta mayoría de votos en la Asamblea, la democracia en Athika fue radicalizándose, y surgieron numerosos demagogos que impulsaron a la ciudad-estado en un rumbo cada vez más agresivo y errático.
Gran guerra Arkadia y colapso: Tantos fueron los excesos de Athika que finalmente logró alienar a la mayor parte de ciudades-estado de Arkadia (y de regalo a un buen número de otras ciudades o estados del extranjero). Las influyentes ciudades-estado de Corinthia, Herakleopois y Lakompolis se aliaron en su contra, y le declararon la guerra. Durante este largo conflicto numerosas ciudades sometidas por Athika se rebelaron contra la tirania de esta. Pese a estos contratiempos y la enorme alianza en su contra, Athika resistió un tiempo, si bien los radicales de la Asamblea en ocasiones hicieron más daño a su causa que los propios enemigos. En todo caso, después de casi dos décadas de guerra, Athika acabó perdiendo su flota, su imperio y arruinada económica y socialmente. Terminó rindiéndose finalmente a su tradicional y más acérrima rival, Lakompolis. Tanto Corinthia como Herakleopolis propusieron su total destrucción, pero la tradicional Lakompolis no quiso oír nada sobre el tema; prefería mantener las cosas como estaban en Arkadia, y juzgaba que la existencia de Athika era un buen contrapeso a la influencia económica de Corinthia y a las desmedidas ambiciones de Herakleopolis.
Segunda Oligarquía: Lakompolis se conformó con abolir la democracia en la derrotada Athika e imponer a la ciudad otro gobierno, uno más de su gusto y más fácil de tratar e influir que la caótica asamblea. Este nuevo gobierno resultó en una brutal oligarquía que estableció un régimen de terror tal que llegó a ejecutar o exiliar al 5% de los ciudadanos, e incluso varios de los miembros del consejo oligárquico acabaron siendo asesinados por sus colegas. Tan cruel y corrupto resultó esta nueva oligarquía que hasta Lakompolis la encontró excesiva e inconveniente y le retiró su apoyo. Sin este y con la población totalmente alienada y en su contra, los oligarcas fueron finalmente depuestos en un golpe de estado organizado por un puñado de exiliados, los cuales se introdujeron una noche en Crenopia y asesinaron a la mayor parte de los oligarcas del consejo.
Segunda democracia y Guerras de “Los Cuatro”: Nuevamente con un régimen democrático al timón, Athika comenzó a recuperarse económicamente. Militarmente seguía débil, pero inició la reconstrucción de su ejército. De manera gradual y con prudencia, participó nuevamente en el eterno juego de poder entre las cuatro ciudades-estado más influyentes de Arkadia, y llegó a aliarse con Corinthia y posteriormente Herakleopolis contra Lakompolis cuando el despotismo de esta hizo que, nuevamente, casi toda Arkadia se uniese en contra de la tirana de turno. Cuando Lakompolis perdió la guerra, Athika devolvió pasados favores y se negó a la destrucción de su tradicional rival, como propugnaba Herakleopolis.
Cuando la despiadada Herakleopolis se aupó como potencia predominante, Athika se alió con Lakompolis contra la brutal primacía de Herakleopolis… Y cuando Corinthia planeo hacerse con el control económico de las rutas comerciales arkadias, se alió con Herakleopolis contra esta...
Mientras participaba en el eterno juego de las luchas entre “las cuatro”, Athika pacientemente reconstruía su flota y su influencia naval. Sin embargo, no tuvo ocasión de desarrollar sus planes más allá, ya que mientras las Cuatro se desangraban en sus interminables conflictos, una amenaza surgia en el norte, en las tierras fronterizas Helénicas.
Las Guerras de los Cuatro fueron una interminable serie de guerras entre las polis de Athika, Corinthia, Herakleopolis y Lakompolis y que devastaron la península de Arkadia
Era del Imperio
Helénico: Cuando la alianza de los fronterizos reinos
helénicos de Phyrria y Makros se cimentó en un trono conjunto y un Basileus (emperador) común, nació el llamado Imperio Helénico, el cual se propuso hacerse con la
primacía en todo el mundo helénico y dominar el Mar Interior.
Naturalmente las ciudades-estado de Arkadia no iban a dejarse gobernar por unos helénicos semi-barbáricos del norte. Athika, Corinthia y Herakleopolis se aliaron con numerosas otras polis menores contra la Liga de los reinos norteños, pero agotadas por casi un siglo de guerras continuas no pudieron hacer frente al poder combinado de los reinos norteños.
Cuando la alianza fue derrotada en el campo de batalla, Athika dejó a sus supuestos aliados en la estacada y buscó alegremente un trato ventajoso con los vencedores, poniendo a su disposición sus recursos. La flota de Athika fue un instrumento muy valioso en la expansión del Imperio Helénico y la ciudad fue debidamente recompensada. A sus puertos afluyeron gran cantidad de riquezas, y numerosos jóvenes acudieron a sus academias a formarse. Aunque había perdido la mayor parte de su independencia política, se había convertido en uno de los más importantes centros de comercio del mundo.
Invasiones
Keltoi: La gloria del Imperio Helénico duró poco. La alianza
entre los diversos reinos y culturas helénicas era inestable, y hubo varias
sangrientas guerras civiles que lo debilitaron. El imperio, hambriento de
riquezas, se embarcó en estériles aventuras militares en Hymeria, Nilia, las
tierras de Klesh y hasta en la lejana Andua, y se vio involucrado en
sangrientos conflictos contra otros imperios como las poderosas Ligas de Tinis
y Truria y el Imperio de Assur.
Con
sus fuerzas dispersas no pudo enfrentarse debidamente a un nuevo e inesperado
oponente procedente del norte: los salvajes Keltoi. Aunque los basileus helénicos eran conscientes de su presencia y habían percibido su movimiento hacia el sur, habían optado por ignorarlos, considerándolos meros salvajes, molestos pero inofensivos. Sin embargo, esto estaba por cambiar. Empujados hacia el sur por
diversos desastres o sencillamente buscando tierras y riquezas, las invasiones
Keltoi se extendieron como una imparable marea y arrasaron los desprevenidos reinos de la orilla norte del Mar Interior.
Invadieron regiones tan al oeste como Tartesia y algunas bandas llegaron incluso a cruzar los Estrechos hasta
Tinis. Saquearon las tierras de Pirea, sometiendo a tributo a la naciente ciudad
de Empirea. Derrotaron a la alianza de las ciudades-estado Thyrsei (la Liga de
Truria) y les forzaron a renunciar a buena parte de sus dominios continentales
y a refugiarse en sus islas y ciudades fortificadas. Más hacia el este
derrotaron a los desprevenidos ejércitos de Phyrria y Makros, dieron muerte al
Basileus y saquearon su capital. Algunas bandas llegaron incluso a tierras tan hasta
el sur y distantes como Symira.
Un gran ejército Keltoi - bajo el mando de un Brennus (alto rey) especialmente hábil - se introdujo en Arkadia, saqueando por doquier la campiña, los santuarios y las ciudades menos defendidas. Las grandes ciudades-estado se salvaron gracias a sus defensas y ejércitos de hoplitas, pero muchas vieron sus campos arrasados. La región de Athika, protegida por su extensa red de murallas y fortalezas, logró escapar más o menos indemne; incluso envió tropas a ayudar a defender otras ciudades y posteriormente expulsar a los invasores de la región.
Las invasiones Keltoi tomaron por sorpresa a las naciones del Mar Interior. Muchas de ellas sufrieron grandes desastres militares ante las hordas de fieros guerreros nórdicosAunque Arkadia volvía a estar arrasada y arruinada, Athika se había librado de lo peor. Libre del dominio del Imperio Helénico se propuso mantener su independencia y volvió a planear su propio dominio de Arkadia y del Mar Interior. Sabiendo que carecía del poder suficiente, buscó aliados en el extranjero.
Alianza
con Empirea: Una ascendiente nación se perfilaba en
occidente. Entre los pueblos pireanos una ambiciosa ciudad llamada Empirea
había logrado sobrevivir a las invasiones Keltoi y, bajo el gobierno de una
conflictiva pero dinámica república, aseguraba su preminencia entre sus
debilitados vecinos y rivales, unificándolos bajo la fachada de
“alianzas” o directamente sometidos militarmente a ella. Utilizando astuta y
despiadadamente sus recursos, se embarcaba en aún mayores conquistas.
La
oportunista Athika vio en los “primitivos y semi-barbáricos” empireanos el
aliado ideal para sus designios: musculo descerebrado y fácil de manipular. Sus
enviados regalaron de halagos los oídos de los rudos empireanos y les colmaron
de regalos, entre ellos obras de arte y estudiosos para educar a sus hijos.
El
trato para luchar juntos contra el debilitado Imperio Helénico y repartirse el mar
interior entre los dos era, sobre el papel especialmente beneficioso para Athika. Pero en
realidad Empirea no estaba dispuesta a trabajar en beneficio de otros y Athika
esperaba en secreto que su aliada fracasase en sus conquistas, dejándola a ella
como única ganadora.
Liga Helénica: Embarcada en una enérgica carrera imperialista, Empirea derrotó a la liga de Tinis y se hizo con todo su imperio comercial en las
lejanas tierras de occidente. Más aún, de la mano de sus victorias militares, una de sus familias nobles logró ocupar el trono
como emperadores, dando carpetazo a los desórdenes de la República de Empirea y creando un estado fuerte y estable. El Mar Interior contemplaba con horror el coloso que se alzaba, y Athika no fue menos; se asustó y comenzó a conspirar en contra de su teórico aliado. En secreto se alió nuevamente con
diversas ciudades-estado y reinos – e incluso con los restos del Imperio Helénico – en la resurgida
Liga Helénica.
La Liga Helénica se preparó para la guerra, mientras daba apoyo secreto a todo aquel que quisiese luchar contra Empirea. Aún dentro de esta, repartía sobornos a diestro y siniestro a todo aquel que quisiese disputar el trono imperial a sus legítimos ocupantes, fomentando revueltas y guerras civiles siempre que era posible. Con sus manipulaciones logró formar un amplio y diverso frente anti-Empireano, y todos vaticinaban una gran guerra que solo cesaría con la destrucción total de uno de ellos. A la espera del desencadenante del conflicto final, la Liga y Empirea se embarcaron en numerosas guerras fronterizas y mediante intermediarios, las cuales azotaron toda la región. Mientras, los dos grandes poderes se posicionaban con vista al choque final que decidiría el destino del Mar Interior.
Los
Diez Años de Oscuridad: El enfrentamiento definitivo entre Empirea y
la Liga Helénica no llegó a dirimirse. Cuando ambos bandos iniciaban sus
campañas, un gran desastre sacudió todo el mundo conocido. Por causas que jamás se aclararon – algunos estudiosos creen que la causa fue una enorme erupción
volcánica, otros más religiosos que se trató de un castigo divino ante la locura de los mortales – los cielos se
oscurecieron hasta tal punto que un veraniego medio día parecía un desvaído
ocaso invernal. Las temperaturas bajaron tanto que nevó en las islas del Mar
Interior, y fuertes lluvias inundaron amplias regiones. Las cosechas fallaron,
y el hambre se extendió por todo el mundo.
El
evento duró casi dos años, pero el clima invernal y una densa capa de nubes que
amortiguaban la luz solar se extendieron durante más tiempo, especialmente en
el norte del Mar Interior. Diversas plagas se cebaron con los que resistieron
al frio y las hambrunas. Igual de destructiva que las plagas fueron los
horrores que azotaron todo el mundo conocido: aprovechando la oscuridad, horribles bestias surgieron por
doquier para caer sobre los desafortunados supervivientes, y hasta los muertos
se alzaron de sus tumbas para vengarse de los vivos.
Entre
los atacantes se encontraban incontables hordas goblinoides, exaltadas hasta la
locura por su nuevo rey-profeta Goblinhu, que proclamaba que la era de la
oscuridad era la bendición de sus dioses para hacerse con el mundo. Se
levantaron en armas y atacaron por doquier, pero especialmente a la rica e
influyente Empirea. Lo que quedaba de las legiones fueron llamadas de urgencia
a defender el imperio, y finalmente las hordas fueron derrotadas, pero a un
gran coste, y el ejército imperial dejó de existir como tal. Empirea estaba en
ruinas, su linaje imperial extinto, y lo que quedaba de su imperio a duras
penas se mantenía merced al sacrificio de lo que quedaba de las legiones y sus
milicias locales.
En cuanto al Imperio Helénico al norte y la más amplia Liga Helénica, habían quedado nuevamente devastados. Sus diversos componentes se preocuparon por ellos mismos, llamando a sus ejércitos para defender sus propias tierras. El Imperio se deshizo como papel mojado, y la Liga se fragmentó en mil estados y ciudades que luchaban por sobrevivir de forma independiente.
No todos lo lograron.
La
Segunda Edad Oscura: Los resultados de los Diez Años de
Oscuridad fueron devastadores. Por todo el mundo numerosas ciudades, naciones e
incluso culturas desaparecieron por completo, quedando únicamente sus ruinas
como testigo de su antigua gloria. A nivel mundial, más del 50% de la población
pereció a lo largo de esta década de desastres, aunque la destrucción no fue
regular y afectó mucho más a las tierras occidentales y el Continente Norte que
al Continente Sur. Pese a ello, incluso en las tierras menos afectadas por el
largo invierno el evento supuso una catástrofe ya que las plagas y los
conflictos también se extendieron hasta allí.
La
mayor parte de la población en el norte del Mar Interior se concentró en
regiones seguras, normalmente protegidas por fronteras naturales fáciles de
defender, o alrededor de lugares fortificados donde podían buscar refugio en
caso de peligro. Enormes regiones, antiguamente habitadas, quedaron totalmente despobladas, ocupadas únicamente
por desesperados bandidos, salvajes, u hostiles criaturas.
El comercio mundial colapsó, y aún en las regiones que habían sido menos afectadas por el desastre – sobre todo las ubicadas en las cálidas regiones de la orilla sur del Mar Interior – las crisis económicas y las plagas hicieron estragos, causando revueltas y guerras.
Con el debilitamiento de las autoridades
centrales, los estados se tambalearon y fragmentaron en pequeños dominios, y
una nueva edad de ciudades-estado y minúsculos reinos se extendió por casi todo
el mundo conocido, trayendo consigo multitud de pequeñas guerras a medida que
los pigmeos se disputaban los restos de los grandes imperios del pasado. La
pobreza y la barbarie se extendió, y los pueblos se cerraron en sí mismos,
olvidando las extensas redes comerciales y las avanzadas tecnologías y el intercambio cultural que había
existido en el pasado.
Como casi toda la orilla norte del Mar Interior, la mayor parte de Arkadia había quedado asolada, y solo habían resistido las fuertemente fortificadas polis.
Protegida por sus murallas, Athika aguantó con éxito numerosos ataques y, con acceso a una gran flota, logró importar comida procedente de la orilla sur del Mar Interior, de modo que la hambruna no fue tan severa. Pero la peste se cebó en su población, que perdió casi un tercio de sus ciudadanos. Además, se produjeron diversas revueltas e incluso varias rebeliones de esclavos. La ciudad-estado estaba de nuevo arruinada económicamente, pero a salvo físicamente. Había logrado mantener la mayor parte de su flota y buena parte de su población.
Actualidad y nuevas aspiraciones imperiales: Casi un siglo ha pasado desde los Diez Años de Oscuridad, y el mundo conocido ha ido reconstruyéndose dentro de sus limitadas posibilidades. El comercio se ha reestablecido tímidamente, y la población vuelve a aumentar.
Sin embargo no parece que se avecine una era de
paz: los diversos pueblos, cerrados en sí mismos durante generaciones, miran
con desconfianza a sus vecinos, recordando antiguas rivalidades y odios o
sencillamente ambicionando las riquezas de los demás. Buena parte de sus
poblaciones aún viven en la pobreza o la precariedad. Sus ejércitos son un
pálido reflejo de los de los antiguos imperios, y a menudo ni bastan para
defender sus fronteras o las tenues rutas comerciales que los unen a través de
amplias extensiones de tierras salvajes y abandonadas, con lo que muchos han de
recurrir a soldados mercenarios. Mucho conocimiento se ha perdido, y como el
hierro escasea, en algunas regiones se ha regresado en buena medida al bronce, y cuando este falta, incluso la piedra.
Pese
a todo ello, muchos gobernantes sueñan con extender sus dominios y hasta con
tronos imperiales. En una era tan inestable y débil, cualquier caudillo con un
puñado de guerreros puede obtener una corona.
Athika
se ha dedicado a la lenta pero constante reconstrucción de su economía y su
poder e influencia. Su flota es actualmente una de las más extensas y poderosas
del Mar Interior, y la ambiciosa ciudad-estado nuevamente está planeando
edificar un imperio marítimo.
Si ha aprendido de anteriores errores está por ver, ya que sus políticos siguen siendo tan imprudentes como siempre, y sus planes tan descabellados como antaño. Nuevamente está involucrada en el eterno y cambiante juego por el poder en Arkadia entre “Las Cuatro” grandes polis, y aunque actualmente cualquiera de ellas carecen del poder para intentar establecer una nueva primacía en Arkadia o un imperio en el Mar Interior, todas sueñan con ello y se vigilan con desconfianza.












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