lunes, 21 de octubre de 2024

Peligros del Mar Interior I: Taw-Tep (la furia del río)


 

TAW-TEP (la furia del rio)

 Int 13; Al N(E); AC2; Mov 6, sw 12; HD 10+5; Thac0 9; AT 2; DMG 3d6/1d10; SA: Spells, Surprise; MR 25%; Sz L (12’); Mrle 14; XP 7.000

 Combate: Taw-Tep suele preferir realizar ataques por sorpresa contra sus víctimas. Si estas se encuentran en un rio o lago o junto al agua, suele surgir violentamente de esta y atacar con su poderoso mordisco. Si ataca un bote o barco pequeño suele embestirlo para hundirlo y luego atacar a sus ocupantes en el agua. Dado que acecha a sus víctimas sumergido, en el agua obtiene una modificación de -2 a las tiradas de sorpresa.

Si por el contrario las víctimas se encuentran en tierra pero cerca del agua, puede intentar aproximarse oculto entre los juncos – si es que los hay – y cargar súbitamente contra ellos; pese a su enorme masa, es considerablemente sigiloso y obtiene una modificación de -1 a las tiradas de sorpresa, siempre y cuando tenga cobertura donde ocultarse. Si no dispone de esta cobertura con su hechizo de Polymorph puede adoptar una forma no amenazadora para acercarse al objetivo y una vez en su proximidad volver a transformarse para atacar.

Taw-Tep ataca embistiendo y arrasando a sus víctimas con su enorme corpachón por 1d10 puntos de golpe de daño contundente y mordiéndoles con su enorme boca por 3d6 puntos de golpe. No puede efectuar ambos ataques contra un mismo objetivo salvo que este sea de tamaño superior a un humano (L). Si mata a alguna de sus víctimas, puede decidir devorarlo, engulléndolo entero de un bocado.

La criatura es increíblemente fuerte, y a efectos de romper cosas o desplazar pesos, posee una fuerza equivalente a 18/90. Se sabe que ha echado abajo muros y hasta casas enteras con su enorme masa.

Taw-Tep posee una serie de hechizos que puede lanzar una vez al día, utilizando únicamente componentes verbales: Detectar bien/mal, Detectar Magia, Invisibilidad, Maldición Mayor, Polymorph, Test de Maat

Taw-Tep se comunica telepáticamente, si es que se molesta en hablar con la víctima de turno.

Si la forma física de Taw-Tep es destruida se disolverá en unos minutos, dejando únicamente un montón de grasa y agua en su lugar. Sin embargo la bestia no muere permanentemente, ya que en realidad es un espíritu que ha adoptado una forma física (normalmente poseyendo un hipopótamo). Pasado un año, podrá volver a manifestarse en el plano material. 

Se conjetura que para matarlo de forma permanente debería ser atacado y destruido en el plano etéreo.

 

Descripción: Taw-Tep es un espíritu que adopta la forma de un monstruoso hipopótamo que de ninguna forma puede ser confundido con un hipopótamo común. Sus rasgos más distintivos son una enorme mandíbula provista de afilados colmillos y una coriácea piel de la cual sobresalen protuberancias óseas. Sus pezuñas poseen así mismo afiladas uñas.

Taw-Tep no posee tesoro alguno, salvo el incidental que haya podido tragar al devorar a alguna de sus víctimas. En ocasiones puede decidir apoderarse de algún objeto precioso que le llame la atención, o de objetos que perciba como mágicos, y lo hace engulléndolos y regurgitándolos posteriormente en su guarida.

 

Historia: Taw-Tep es en general poco conocido, ya que suele moverse mucho y no comete más de cuatro o cinco crímenes en una zona antes de desaparecer y moverse a otra región. Además, como no suele dejar muchos indicios, sus crímenes suelen ser achacados a la acción de cocodrilos, hipopótamos, u otros monstruos. Pese a ello, diversos estudiosos e historiadores le han seguido la pista a lo largo de los siglos y le atribuyen varios notorios crímenes.

-Naufragio del paquebote fluvial “Carpa Púrpura”. El Carpa Púrpura era un lujoso buque fluvial que surcaba el Iteru-Imenet (el Rio de la Luz) en Nilia Occidental. Especializado en llevar a nobles, sacerdotes, altos funcionarios y ricos mercaderes en sus viajes a lo largo del rio, el barco fue atacado una noche y hundido en una región del rio deshabitada. Como sucedió cuando todo el mundo dormía en sus camarotes, buena parte del pasaje murió ahogada. La desaparición de tantas personas influyentes causó una pequeña crisis en la corte de Nefer-Amon.

-Asesinato del príncipe Sethotep: Sethotep era el tercer hijo de Sethos XI de Nilia Oriental, y aunque no era el primogénito se rumoreaba en los mentideros de la corte que su padre planeaba nombrarlo heredero. Un afamado cazador, un fatídico día decidió ir a cazar patos al delta del Rio de las Sombras, y su canoa fue atacada por un furioso hipopótamo de monstruosas características. Sus guardaespaldas fueron incapaces de frenar el ataque y el desafortunado príncipe fue literalmente partido por la mitad por las poderosas mandíbulas de la bestia. 

Dado lo letal de la política en Pythom, muchos asumieron que el hipopótamo había sido conjurado por algún hechicero o sacerdote para deshacerse del rival de alguno de sus protegidos. Naturalmente, esto no evitó que todos los guardaespaldas del príncipe pagasen su ineptitud con la vida…

-Asesinato del sacerdote Osihopep: Osihotep fue un sacerdote del dios Osiris, famoso tanto por su piedad como por su obsesión de mejorar el rendimiento de las cosechas y la prosperidad de los campesinos. Hace cosa de dos siglos defendió en la corte de Nefer-Amon la necesidad de desecar las marismas de Unkheb (una región pantanosa y prácticamente deshabitada en el curso medio del Rio de la Luz) y convertirlas en fértiles tierras de labranza. Tanto insistió a la corte de Faraón, que finalmente se salió con la suya y se dieron los permisos pertinentes y se destinaron fondos para la tarea.

El exultante sacerdote acudió a la región con un ejército de obreros, pero a los pocos días de iniciar los trabajos las obras comenzaron  a sufrir misteriosos ataques vandálicos y varios obreros desaparecieron. Oshihotep salió una noche a vigilar las obras y no volvió a su tienda. Lo encontraron a la mañana siguiente, pisoteado y partido por la mitad. Los aterrorizados obreros huyeron a la desbandada y se negaron a volver a esa región maldita, con lo que la corte perdió todo interés en el proyecto y la obra fue abandonada. Se alzó una estatua junto a los pantanos en honor a Osihotep, pero una noche la derribaron brutalmente y nadie se ha atrevido a restaurarla. Aún hoy en día puede ser encontrada la estatua del desafortunado sacerdote, con la cara hundida en el fango.

 

Notas: Taw-Tep es un espíritu errante (conocido como un Shamayw en Nilia) y que puede ser encontrado en los ríos, pantanos y lagos de Khem-Emta (Nilia), tanto en su valle occidental como en el oriental. 

Es posible que se trate de un espíritu totémico de los hipopótamos que se ha vuelto loco o está sumido por la sed de venganza contra los mortales que cazan a sus animales, ya que sin ninguna duda esta vinculado a los hipopótamos (de los que toma su forma), pero se sabe que no es un espíritu vinculado no a un rio en particular, ya que ha sido visto en distintos cauces fluviales, lagos o pantanos. En todo caso no obedece las leyes de los dioses ni de los hombres, pese a que clama que sus oponentes han quebrantado el espíritu de Maat (haciendo tal vez referencia a que agreden la naturaleza). 

También es notorio que prefiere descargar su furia sobre algunas víctimas en particular: en concreto cazadores y pescadores se encuentran entre sus víctimas predilectas, y también suele preferir atacar objetivos relacionados con las iglesias de dioses vinculados a la agricultura y la caza; probablemente porque percibe que rompen la armonía natural y restringen o eliminan a los hipopótamos.

Taw-Tep nunca ataca a la iglesia de la diosa hipopótamo Taweret, ni a objetivos que porten a la vista su efigie.


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