EDFU
(La
ciudad de los sueños) (La ciudad del loto)
Localización: Mar
Interior oriental, Nilia Oriental, desembocadura del ramal oriental del delta
del Rio de las Sombras (Iteru-Sheut).
Escudo Heráldico: Un
loto púrpura rodeado por un áspid negro, sobre fondo verde
Gobierno: El nomarca de
Edfu gobierna la ciudad, “asesorado” por un consejo en el que se integran el visir,
los altos sacerdotes de Amon, Khnum, Nefnut, Neith, Sebek y Nefertum, así como
los jefes gremiales de los gremios más influyentes (los de alquimistas, de recolectores
de loto, y de comerciantes, sobre todo), junto con varios nobles notables, los
jefes de diversos departamentos burocráticos, y el representante del faraón (si
lo hay).
Quien realmente
gobierna:
La oligarquía local compuesta por varios clanes nobles de regio abolengo, los
templos principales, así como los gremios profesionales (siendo especialmente
influyentes los de los alquimistas, recolectores de loto y el de comerciantes).
La burocracia también tiene una gran influencia en la balanza de poder de la
ciudad, y obviamente los más exitosos comerciantes de la ciudad también tienen
su peso en las decisiones del consejo.
Política:
La política en Edfu es confusa y contradictoria, incluso para las bizantinas
condiciones políticas de Nilia Oriental.
La
ciudad está dominada por el clan familiar de los Edfhotep, cuyos miembros han
ocupado el trono de Nomarca desde la fundación de la ciudad. Tienen fama de
excéntricos (si no directamente chiflados), pero gobiernan con mano ligera y en
general dejan hacer a todo el mundo lo que le de la gana, siempre y cuando
paguen sus impuestos y no pongan en riesgo la seguridad de la ciudad y el poder del clan.
Virtualmente
todas las familias nobles de la ciudad están emparentadas entre si y son – en
mayor o menor medida – extensiones del clan Edfhotep, de modo que hay poco
peligro a la posición de nomarca por parte de sus nobles menores. En caso de que
alguno hiciese movimientos hacia el trono, hay precedentes de lamentables
accidentes que generalmente los disuaden de tan equivocada política (por
ejemplo, el cuerpo del último pretendiente a destronar a los Edfhotep - con el
apoyo de Pythom - fue encontrado en su lecho, rodeado de áspides venenosos e hinchado hasta límites insospechados ).
Por
otro lado, más allá del comercio, Edfu no mantiene excesivas relaciones con el
resto de ciudades de Nilia. Y ya puestos, sus nobles tampoco. De hecho, desde
hace siglos ningún noble de Edfu ha sido dado en matrimonio a otro clan noble de
fuera de la ciudad. Si se han aceptado matrimonios que implicaban la
“importación” de algún cónyuge, pero los nobles de Edfu no abandonan de forma
permanente la ciudad. Nunca. Y tampoco salen demasiado de ella por viajes o
negocios, o se incorporan a las iglesias de los dioses, lo cual resulta más que
curioso para los parámetros de las ambiciosas y arribistas casas nobles nilienses. Los muy raros casos en
los que se ha producido semejante hecho han terminado invariablemente en
desgracia, con extraños accidentes, enfermedades o suicidios. Muchos lo
atribuyen a la misteriosa maldición de los Edfhotep.
En
general los nobles de Edfu prefieren permanecer en sus lujosas mansiones o
haciendas, viviendo de las rentas y dedicados a sus variadas y decadentes
aficiones, y se casan entre ellos o con determinados clanes familiares plebeyos
con los que se dice que tienen lazos sanguíneos. Esto ha dado lugar a una élite
política muy cerrada, un tanto ausente de la vida pública y – según se dice –
dada a sufrir determinadas enfermedades congénitas y degenerativas. Por
ejemplo, los ojos de color verde o ambar son relativamente comunes entre los
Edfhotep, y el número de miembros del clan que desarrollan enfermedades
mentales y han de ser internados es alarmantemente elevado. También lo es el
número de suicidios.
Aparte
de estar un tanto aislada y centrada en sus propios asuntos, en un plano
político Edfu se caracteriza por estar, históricamente, enfrentada a Pythom.
Las causas de este enfrentamiento son desconocidas, o se han olvidado, pero
muchos las atribuyen a factores religiosos (por ejemplo, Horus era una deidad
popular entre los plebeyos de Edfu y la supresión de su culto en Nilia Oriental
sentó muy mal) o sencillamente rivalidades entre clanes nobles.
Como
el poder militar de Edfu es nimio y su influencia política sobre otras ciudades
mediocre en el mejor de los casos, el trono de Phytom no considera la ciudad
como un peligro (o al menos, no un peligro prioritario comparado con otros a los que se enfrenta) y
prefiere ignorar los desplantes de Edfu, atribuyéndolos de cara al público a la
locura de una banda de drogados endogámicos. Además, aunque pretendiese
castigarla, tampoco puede ejercitar alegremente un músculo del cual en realidad
carece y alienar con ello y de forma gratuita a otras ciudades de Nilia Oriental.
Esto
ha hecho de Edfu un santuario para todo aquel que tenga un contencioso con el
faraón de Nilia Oriental, ya que es dudoso que las autoridades locales lo vayan
a perseguir; aún una orden real probablemente sea ignorada, o en todo caso
obedecida con una desgana tan manifiesta que garantiza la huida del prófugo antes de su captura.
Población: Unos 40.000
censados, pero como todo en Edfu, el censo es bastante inexacto y está
anticuado. Contando con los visitantes estacionales y sobre todo los visitantes
a diversos festivales, la población puede alcanzar fácilmente 60.000 en la
temporada comercial. La mayor parte de la población (60%) son humanos de origen
Niliense. El otro 40% se compone de humanos de otras procedencias (Khasetiu de
los desiertos y Kleshitas del sur son especialmente comunes) así como gran
cantidad de semi-humanos o criaturas no-humanas (normalmente esclavos o
siervos). El nomen obviamente posee una población mucho mayor, repartida en
diversas aldeas y granjas, pero no esta bien contabilizada, si bien se estima
en unos 80.000 habitantes, con un alto porcentaje de esclavos.
Edfu
es una de las ciudades de Nilia Oriental más abierta hacia los extranjeros,
pero aún así muy pocos deciden quedarse a vivir allí largas temporadas, ya que
su extraño y decadente ambiente suele atacar los nervios de los visitantes.
Muchos han llegado a afirmar que la ciudad está maldita por alguna deidad
especialmente insidiosa y sutil.
El
ambiente en Edfu es inquietante y opresivo para los extranjeros
Idioma: El idioma oficial
es el Niliense en su vertiente de bajo niliense, pero buena parte de la
población habla un dialecto propio de los pantanos del delta
oriental - que incluso utiliza algunos términos y palabras de desconocida procedencia - y que puede llegar a ser difícil entender.
La
lengua comercial o Común es también bastante utilizada.
Economía: Edfú se dedica
principalmente a actividades industriales relacionadas con la explotación
agraria de las ciénagas que la rodean, donde pueden ser encontrados diversas
plantas muy útiles a la hora de fabricar perfumes, medicinas, drogas, venenos y
tintes. El tratamiento de estas plantas y su conversión a dichos productos son
la principal industria de la ciudad, y su consumo recreativo por parte de la
población o diversos visitantes también supone un importante ingreso a las
arcas locales. Algunos mercaderes acuden a Edfu a comprar en origen los
perfumes y drogas producidos, pero la actividad naviera de la ciudad – aunque
relativamente importante – está limitada. El puerto de la ciudad se
encuentra el brazo más oriental del Rio de las Sombras, cuyo caudal suele ser escaso y está anegado de lodos, y por tanto su acceso a
navíos de gran calado es a menudo limitado, según el caudal que el rio lleve en ese momento.
Intentando
aumentar el comercio, se ha construido un barrio externo de la ciudad a orillas
del mar, para facilitar la arribada de grandes navíos, pero está a casi 5km de
la ciudad. El puerto es lodoso y no muy bueno ya que está muy
expuesto a las mareas y tormentas, con lo que no es muy popular.
La
ciudad también cuenta con una importante industria cerámica, numerosos
artesanos del mimbre, y una importante industria de cultivo y
fabricación de papiro, que en volumen puede ser la más importante (pero no en beneficios). Existen varios talleres dedicados a la fabricación de
tejido de lino, si bien la planta no se cultiva en las cercanías de la ciudad y
por tanto es importada desde tierras menos húmedas.
En
el ámbito de la agricultura, Edfu cuenta con algunos cultivos propios, así como la pesca en el rio y la caza de patos y otros
animales de las ciénagas, que son destinados principalmente a surtir las mesas
de la ciudad.
En
los últimos tiempos, y dada la permisibilidad (más bien dejadez) de las
autoridades locales, en la ciudad y sus alrededores han fructificado las
actividades relacionadas con el contrabando: las amplias ciénagas y los
laberínticos canales del delta oriental facilitan el ocultamiento de los
pequeños navíos que utilizan los contrabandistas, así como su descarga y
traspaso de mercancías a barcas fluviales. Algunos contrabandistas especialmente
atrevidos (o con buenos bolsillos que les permiten sobornar a los guardias
aduaneros) hasta operan directamente en los muelles de Edfu.
Principal
actividad: Industrial, servicios, contrabando
Principales
exportaciones: Perfumes, drogas, medicinas, venenos, papiro, cerámica,
mimbres, tintes, tejido de lino
Principales
importaciones: Comida (grano principalmente), madera, aceite,
vino, herramientas y productos metálicos, productos y componentes de alquimia, cristalería,
productos de lujo, esclavos
La economía de Edfu se basa en la
explotación de los pantanos cercanos; cientos de esclavos y siervos acuden todos
días a las peligrosas marismas en busca de papiro, mimbre, juncos y los
exóticos lotos. No todos regresan.
Defensas: Pese a estar
ubicada en la peligrosa costa oriental del Rio de las Sombras, cerca del mar y
a las puertas de los peligrosos pantanos de delta del Río de las Sombras, Edfu
es considerada una ciudad relativamente segura frente a asaltos externos.
La
principal defensa de Edfu es su localización. Al haber sido construida sobre
varias islas ubicadas en un lago situado junto al brazo oriental del
Iteru-Sheut (el Rio de las Sombras), a cualquier enemigo externo le es
complicado llegar a la ciudad, salvo que cuente con gran cantidad de botes o
barcos apropiados para la navegación fluvial y el conocimiento de navegar los
traicioneros y lodosos canales del delta oriental.
En
términos de ejército, Edfú cuenta con una guarnición permanente compuesta por
un regimiento clásico niliense: 500 soldados repartidos en lanceros (armados
con lanza y un arma cuerpo a cuerpo, y equipados con escudo medio y armadura
acolchada), un desproporcionado número de arqueros (arco corto, un arma cuerpo
a cuerpo y armaduras de correajes de cuero) y un elevado número de tropas de
choque (un arma a dos manos, un arma cuerpo a cuerpo más pequeña, o un arma
cuerpo a cuerpo y escudo, y armadura de cuero reforzada o armadura de pieles de
cocodrilo o hipopótamo). El regimiento – llamado apropiadamente “Regimiento del
Loto” – cuenta con tropas con alguna experiencia (guerreros de niveles 1-2
generalmente). Se rumorea que cuando se espera combate se les facilitan
diversas drogas que les confieren un valor, un vigor y una agresividad
inusitados. Todos ellos están entrenados en el manejo de botes y barcas, y la
mayor parte de ellos sabe nadar.
El
Nomarca cuenta con una compañía de guardia personal de 250 soldados veteranos (guerreros
2-3), la mayor parte de los cuales son mercenarios (y muchos de ellos extranjeros). A
menudo los emplea no solo como sus guardaespaldas sino también en funciones
policiales.
Edfu
también dispone de la guardia urbana, los Maijodou, que ronda los 300 miembros.
Suelen ser guerreros de nivel 0-2 y están armados con bastones, dagas, varas y alguna
lanza o arco y no suelen llevar armadura. Se ocupan de guardar el orden,
arrestar a los alborotadores más recalcitrantes y proteger algunos edificios
públicos, pero son notoriamente ineficientes en los asuntos más serios (motivo
por el cual el nomarca utiliza ocasionalmente a alguno de sus mercenarios).
Sin
embargo el principal activo de la ciudad son los llamados “buscadores de los
pantanos” (o sencillamente "Los Buscadores", "guias", o Metne), que rondan los 200 miembros. Son expertos guías y cazadores que
normalmente trabajan para el gremio de recolectores de loto, protegiendo a las
partidas de recolección, o directamente buscando ellos el producto. La mayor
parte de los Buscadores poseen gran experiencia luchando contra las horribles
criaturas del pantano y son expertos guerreros o infiltradores (guerreros o
ladrones, con algún guardabosques, de nivel 2-5); entre sus filas hay algunos
exóticos no-humanos. Su equipo suele ser bueno: arcos, diversas armas cuerpo a
cuerpo y como armaduras favorecen escudos y distintos tipos de armadura de
cuero.
El cuerpo de Los Buscadores (Metne) es la principal defensa de la ciudad
La
mayor parte de los templos de cierta importancia, las familias nobles, y
diversos comerciantes mantienen algunos guardias y guardaespaldas. La casa Edfhotep,
por ejemplo, cuenta con no menos de 100 guardias espléndidamente equipados y
entrenados.
Muchos
gremios poseen milicias extraoficiales que pueden llegar a contar con varios
cientos de hombres. Las explotaciones que utilizan esclavos normalmente
disponen de guardias y capataces, aunque ligeramente armados.
Edfu
posee sobre el papel una milicia ciudadana que debería recultarse por barrios
y distritos. Pero su organización es catastrófica y los diversos entrenamientos
y simulacros han sido tan desastrosos y abochornantes que ya ni se cuenta con
ella.
Sin
embargo, en caso de ataque, históricamente quien ha tenido más éxito a la hora
de llamar a las armas a la población han sido los templos y los gremios. Hace
años, una flotilla de audaces piratas sorteó la red de marismas con la
intención de saquear la ciudad, solo para verse asaltados y destrozados en los
muelles por hordas de enloquecidos ciudadanos, ligeramente armados pero
provistos de un furor homicida. Luego se supo que algunos templos y el gremio
de alquimista les habían proporcionado sustancias que les habían inducido a un
estado de frenesí. En general, Edfu puede levantar en armas a unos 3.000
fanáticos drogados (guerreros nivel 0-1, armados con un arma cuerpo a cuerpo y
tal vez un escudo) en unas horas. Con más tiempo pueden llegar a ser hasta
6.000. Pese a su furor homicida, esta horda carece de toda organización y
hasta capacidad de obedecer órdenes más complicadas que la de ataque.
En
caso de guerra y con al menos un mes de preparación, Edfu puede levantar en
armas a otros dos regimientos complementarios (1.000 soldados), reclutando
soldados y guerreros nobles de todo el nomen. Estos regimientos son básicamente
infantería ya que – como es lógico dada su localización – cuenta con muy pocos
carros de guerra.
Pese
a que Edfu es teóricamente uno de los principales puertos de Nilia Oriental, su
situación le hace poco propicio para aceptar grandes navíos, y menos aún si sus
capitanes no son oriundos de la ciudad y conocen bien las aguas de los canales
que dan acceso al Lago de los Cocodrilos.
La exigua y anticuada flota de la ciudad cuenta con aproximadamente una decena de enormes galeras híbridas de
carga/guerra del tipo Keftion, que normalmente están ocupadas sirviendo como
buques comerciales tanto en el río como en el mar, pero que en caso de
necesidad pueden ser rápidamente armadas como navíos militares. También posee
unas doce galeras ligeras del tipo Kepen, encargadas de patrullan el rio y los canales
cercanos. El puerto exterior que da al mar si pueden dar cabida a grandes
navíos, y en caso de arribar alguna galera de guerra de tamaño importante, es
allí donde fondeará. Sin embargo Edfu no se ha molestado en adquirir ninguna.
Iglesias: Edfu es una
ciudad de tamaño grande para los estándares Nilienses. Tiene una
enorme escasez de espacio edificable, y más aún de espacio apto para acoger a
construcciones de gran tamaño y relativo peso, motivo por el cual los templos
se ubican invariablemente en las islas rocosas de la ciudad original, y no en
las nuevas islas artificiales que se han ido construyendo mediante la
acumulación de lodos y escombros.
Los
dioses tradicionales de Edfu forman la llamada “Tetrarquia de Edfu”, compuesta por Tefnut, Neith, Sobek y Khnum. Estos dioses, según los mitos locales, crearon los
canales y lagos sobre los que se asienta la ciudad. El culto de Nefertum ha ido
ganando importancia dada la principal industria de Edfu, pero su culto carece
del arraigo y prestigio de los de la Tetrarquia.
Extremadamente
supersticiosos y siempre temerosos de los peligros y las horribles criaturas
del pantano, los ciudadanos de Edfu propician a numerosas deidades, algunas de
las cuales están prohibidas incluso en el resto de Nilia Oriental, o son
desconocidas en otros lugares. Este miedo explica la extrema devoción existente
en Edfu, y su elevado número de templos y capillas.
Los templos de Edfu son increíblemente influyentes en
la ciudad y fundamentales para la vida cotidiana de los temerosos y supersticiosos
ciudadanos
Los
principales templos de la ciudad suelen ser enormes estructuras de ladrillo y
piedra, con santuarios con artísticas estatuas y bajo-relieves de las deidades,
y normalmente servidos por un alto sacerdote y varios sacerdotes menores (el
número varía según el templo). Los principales templos son:
-Templo
de Amón: esta enorme y siniestra estructura se
ubica en una isla menor, que ocupa casi en su totalidad. Cuenta con numerosos
adeptos y devotos y está dirigido por el alto sacerdote Mehamon (LN, varón
humano, Sacerdote (E) 11)
-Templo
de Khnum: Conocido generalmente como “la casa de
las vasijas”, se trata de un pequeño y humilde templo construido casi en su
totalidad en adobes y lleno de diversas obras de alfarería y trabajos en
cerámica, y cuyo interior atraviesa un canal. En un edificio anexo se ubica el
gremio de alfareros. Está dirigido por el alto sacerdote Khnumes (N, varón
humano, Sacerdote 9)
-Templo
de Nefertum: llamado generalmente “la casa de los
lotos”, es probablemente el mayor y más rico templo dedicado al dios de los
perfumes y la belleza en toda Nilia. Se trata de una enorme estructura
compuesta por un modesto templo y varias capillas y a la cual se le han ido
incorporando estructuras anexas para servir de laboratorios y de almacenes para
diversas plantas, componentes y drogas. En un edificio adjunto se ubica la sede
del gremio de alquimistas y perfumeros.
Dado
que es el epicentro de la fabricación de drogas y perfumes en la ciudad, es
rico más allá de toda comprensión. Como puede suponerse, está férreamente
guardado por vigilantes y bien armados guardias, y todo el complejo está
rodeado por un elevado muro de ladrillo reforzado. El templo está dirigido por la
alta sacerdotisa Neferbes (CN, hembra humana, Sacerdote (místico) 14), una
hermosa mujer aparentemente joven – se dice que mantiene su juventud gracias a
diversas drogas y pociones –, centrada principalmente en el desarrollo de
nuevos perfumes y drogas pero que aún encuentra tiempo para involucrarse en la
política de la ciudad.
-Templo
de Neith: Conocido generalmente como “La casa de
las flechas” – también llamado a menudo “la casa de las hilanderas” – es uno de
los más populares templos en la ciudad, ya que Neith es adorada como diosa de
arqueros y cazadores, tejedores, y como una diosa vinculada a las aguas. Como
puede figurarse está muy vinculado a la actividad textil, y tanto los gremios de tejedores
y de buscadores se ubican en sus cercanías. Está dirigido por la alta
sacerdotisa Nethmuti Im (N (B), hembra humana, Sacerdotisa (E) 10).
-Templo
de Sebek: La casa de los cocodrilos es una
intimidante estructura rodeada de canales donde abundan estas bestias. Sebek es
una deidad influyente en Edfu, ya que buena parte de la población vive de
explotar los pantanos – donde los cocodrilos son endémicos – y considera
prudente aplacar al irascible dios. El templo esta dirigido por el alto
sacerdote Sobokaken (NM, varón humano, Sacerdote (E) 11) un codicioso y
agresivo individuo que se rumorea que puede transformarse en cocodrilo a
voluntad y que mantiene un conflicto a nivel personal con el templo de Set.
También se dice que se ha propuesto entablar relaciones amistosas con las
aislacionistas tribus de crocodilian de las ciénagas, pero hasta el momento ha
tenido poco éxito.
-Templo
de Tefnut: Un antiguo templo construido en su
totalidad en piedra y con amplios patios y estanques. El templo de Nefnut es
extremadamente antiguo y de hecho muchos creen que la ciudad fue construida
alrededor suyo. Hoy en día la fe en la diosa de las tormentas y la humedad ha
declinado un tanto y sus patios permanecen generalmente vacíos y silenciosos… salvo
en los raros casos en los cuales llueve o hay tormenta en el mar, momento en el
que la mitad de la ciudad se precipita a hacerle sacrificios para evitar
inundaciones, o en los más comunes casos en los que hay sequía y la cosecha de
loto peligra. No obstante su declinante fe, el templo es rico más allá de toda
mesura, lo que a lo largo de los años ha atraído a numerosos aspirantes a robar
sus tesoros. Todos los ladrones que han entrado allí han tenido sangrientos
finales, ya que el templo está protegido por furiosas leonas y se rumorea que
extraños guardianes acechan en los diversos estanques. Está dirigido por la
alto sacerdotisa Menhiufnut (N, hembra humana, Sacerdote (E) 10)
Hay
templos menores (muchos de ellos poco más que capillas) dedicados a Hathor, Hapi, Imhotep, Osiris, Qetesh, Shesmu, Taweret y Set.
Son
notorios los de Shezmu y Set por diversos motivos:
-Templo
de Shesmu. Se trata de un pequeño templo situado
en uno de los más humildes rincones de la ciudad, con muchos opiaderos en sus
inmediaciones. Confuso y contradictorio Shesmu es un dios menor vinculado a los
ungüentos, perfumes, y el vino, alcohol y – al menos en Edfu – otros productos
estupefacientes, así como su consumo, las fiestas y los excesos, y la violencia
que el consumo puede producir. En una ciudad muy vinculada a la producción (y
consumo) de sustancias estupefacientes, es lógico que su culto haya crecido de
manera exponencial. Aunque aún se mantiene por debajo de la influencia que
ejerce el templo de Nefertum, el templo de Shesmu ha ganado en seguidores,
riqueza e influencia, y muchos opinan que en algunos años llegará a ser uno de
los grandes santuarios de la ciudad. Esta situación no es del agrado de muchos,
que ven al caótico y problemático culto del dios como una grave amenaza para la
ciudad, y están empezando a tomar algunas medidas para evitarlo. Dicha
situación podría llegar a generar un sangriento conflicto religioso, ya que los
seguidores de Shesmu son bastante agresivos e impulsivos.
El
templo está dirigido por Shesmamet (CN (M), varón humano, sacerdote 10), un
caótico individuo, bullicioso, carente de escrúpulos, y extremadamente
ambicioso.
-Templo
de Set: El templo de Set es un templo menor de
Edfu, con una menor influencia y riqueza en comparación con los templos
mayores. Inicialmente humilde y construido en ladrillo, años de donaciones
procedentes de otros santuarios de Nilia Oriental lo han agrandado y
ennoblecido con frontales de piedra labrada y enormes estatuas del dios de la
furia. Esto ha causado que en algunas partes el templo hayan comenzado a
hundirse en la lodosa isla en la que se asienta, lo que hace sonreír a muchos
locales que comentan que los pantanos siempre consiguen su venganza.
El
templo de Set no es especialmente popular en Edfu. No deja de tener bastantes
devotos – especialmente de gente que no es originaria de la ciudad – pero entre
los lugareños la fe de Set nunca ha sido muy popular, y las querellas del dios
de la furia con otros dioses propios de Edfu tales como Hathor, Horus y Sebek,
aseguran que nunca lo sea. El hecho de que el culto de Set sea favorecido por
dictados procedentes de la capital Python aumenta esta antipatía entre los
habitantes de Edfu.
En
los últimos tiempos varios de los altos sacerdotes de Set destinados a Edfu han
tenido desafortunados finales: uno se cayó a un canal (borracho dicen) y se
ahogó. Otro fue atacado y devorado por un enorme cocodrilo cuando viajaba en
barca. Otro contrajo una curiosa enfermedad y murió en unas horas, víctima de
horribles síntomas. Y otro fue sencillamente acuchillado y muerto en un oscuro
callejón…
Entre
los sacerdotes de Set se rumorea que alguien influyente quiere bañarse las
manos con sangre de devoto del dios de la furia, y el puesto de alto sacerdote
de Set de la ciudad (antaño muy codiciado) ya no parece tan atractivo.
Actualmente el templo está dirigido por Setnuver (LM, hembra humana,
Sacerdotisa 9), una mujer relativamente razonable y suave que teme constantemente
por su vida. Ya hay apuestas sobre cuánto durará en el cargo.
También
hay capillas o altares dedicadas a Anhur, Anubis, Bast, Bes, Hasthart, Konsu
(en el templo de Amon), Mut (en el templo de Amon), Monthu, Nephtys, Seshat, Sekhmet
(en el templo de Nefertum) y Ptah (en el templo de Nefertum) y altares
dedicados a una miríada más de divinidades, tales como la diosa-cobra Wadjet,
la diosa-rana Hequet, el dios-insecto Apsai, y lo más escandaloso de todo: un altar dedicado al
dios-serpiente Apep (Apofis).
Otros templos notorios son:
-Antiguo
templo de Horus: El antiguo templo a Horus lleva mucho tiempo cerrado por edicto del faraón de Python, y solo se abre una vez al año durante
el festival del dios. En esas fechas aparece invariablemente algún sacerdote de
Horus a oficiar las ceremonias; acto seguido hay otra ceremonia en el sacerdote
sale del templo y se encamina a un embarcadero, mientras que varios sacerdotes
de Set le tiran piedras (de forma ritual, aunque alguna vez el sacerdote de
Horus ha resultado herido) y tras ello y tras un banquete, suele marcharse. En alguna
ocasión la ceremonia ha terminado en tumulto, cuando la multitud opina que
algún sacerdote de Set se ha sobrepasado en el lanzamiento de los proyectiles e
intenta arrojarlo al lago.
-Capilla
secreta de Apep: En secreto (porque hasta en Edfu hay
ciertos límites) existe una activa capilla a Apep (Apofis). El culto de Apep en
Edfu es antiguo, y según algunos precede a la fundación de la ciudad, no
obstante se practica en secreto y muchos de los devotos tan siquiera conocen a
sus correligionarios, ya que a los cultos se acude enmascarado. No obstante
entre los seguidores del dios-serpiente se rumorea que hay personajes
influyentes de la ciudad. Buena parte de los problemas del culto de Set en la
ciudad proceden de las acciones y conspiraciones de los adoradores de Apep. El
templo está dirigido por “la serpiente de bronce”, un misterioso sacerdote – o
sacerdotisa – que siempre acude a los cultos completamente enlutado y cubierto
por una engorrosa máscara de bronce en forma de aspid (CM, sexo desconocido ¿humano?,
sacerdote 12)
Magos de Importancia: En Edfu están
asentados varios magos menores, probablemente atraídos por el ambiente
permisivo de la ciudad, el encontrarse un tanto aislado del resto de Nilia
Oriental, y la profusión de componentes útiles para determinadas actividades
mágicas. La mayor parte de estos magos son aficionados a la alquimia y ejercen
como tales, más que publicitar sus habilidades mágicas. No obstante, en Edfú
reside un mago bastante conocido (y temido):
-Nut-Aaru
(Nefmutep) (la araña de los pantanos) (NM, varón humano, Mago (Alquimista) 13) un
miembro de la infame cábala de magos y brujos conocida como el “Circulo Negro”
– que según muchos entendidos controlan Nilia Oriental de forma más o menos
encubierta –. Nefmutep no es uno de sus miembros más conocidos; es un arisco y
odioso individuo, paranoico y amargado y que se dedica principalmente a sus
estudios en su laboratorio alquímico. Reside en una megalítica construcción edificada
en una de las islas de Edfu que bordean los pantanos, en la llamada “torre de
la araña” (Hout-Nut): una misteriosa construcción de insondable antigüedad que está
profusamente adornada con frescos y bajorrelieves de diversos insectos y
plantas, siendo muy visibles los de las arañas del pantano. Nefmutep lleva
residiendo en esa torre desde hace más de 200 años, y en la ciudad generalmente
se le conoce sencillamente como “la araña de los pantanos” o "Nut-Aaru".
Aunque
Nefmutep está principalmente centrado en sus estudios alquímicos y biológicos –
y otros estudios más oscuros, que según se dice incluyen experimentaciones con
seres vivos –, no deja de influir en la ciudad de Edfu, la cual controla en
buena parte desde las sombras. Aunque normalmente manda a sus sirvientes, en
alguna ocasión el anciano acude personalmente a adquirir algún que otro
componente, y también hace ocasionales visitas a algunos ciudadanos (se rumorea
que el Nomarca se muere de miedo cada vez que el viejo brujo aparece por
palacio acompañado de sus misteriosos y enlutados sirvientes).
También
se dice que algunas de las desapariciones que periódicamente se producen en la
ciudad no son debido a ajustes de cuentas entre criminales, sobredosis con
drogas, o hambrientos cocodrilos, si no que las víctimas acaban en las mesas de
investigación de Nefmutep…
Tiendas de equipamiento: Aunque es una
ciudad de respetable tamaño, Edfu está muy centrada en sus actividades
industriales y determinado equipo es difícil (y caro) de obtener, especialmente
si es de origen extranjero. Las armas suelen estar reguladas por las autoridades
locales – para intentar evitar baños de sangre en las distintas trifulcas que
aquejan la ciudad – y su disponibilidad es muy limitada. Por el contrario, los
venenos y las drogas (incluso las normalmente prohibidas en otras ciudades) son
extremadamente fáciles de obtener.
Posadas: En la ciudad se
pueden encontrar una miríada de posadas y especialmente tabernas, así como
diversas casas de huéspedes. Muchas no son sino antros donde los adictos
duermen el sueño del loto, mientras que la mayor parte son sencillamente casas
de comida. Algunas de las más notorias son:
-La Flor de Loto (calidad buena, precio
elevado): situada entre el mercado y el muelle principal, esta posada suele
alojar a prósperos mercaderes y visitantes que acuden a Edfu por diversos
motivos (generalmente a adquirir sus productos). Esta bien protegida por
fuertes puertas y sirvientes armados con recios garrotes y afiladas dagas, y
sus residentes pueden descansar tranquilos.. o al menos todo lo tranquilos que
permita una ciudad como Edfu.
-El Cocodrilo y la Jarra (calidad baja,
precio bajo): esta taberna es famosa por dar de beber a pescadores locales y
recolectores de loto, y en general gentes que se conocen los pantanos como la
palma de su mano, incluyendo a contrabandistas. También cuenta un buen puñado
de habitaciones para alquilar, bien para dormir o para realizar negocios
privados.
-El sueño del Loto (calidad alta, precio
elevado): situada en una pequeña y discreta calle no lejos del mercado, el
sueño del loto es una casa de placer y opiadero donde los clientes pueden
adquirir todo tipo de sustancias estupefacientes, diversas compañías de pago y
jugar, escuchar música o ver diversas peleas, y pasar allí la noche en un
ambiente de lujo y seguridad. Es un popular lugar de negocios entre ciertos
comerciantes y contrabandistas de la ciudad.
-El Hipopótamo Dormido (calidad baja,
precio moderado): situada en un apartado rincón de una de las más humildes
islas, el Hipopotamo es un buen ejemplo de una de las múltiples tabernas
dedicadas al consumo de sustancias estupefacientes que pueden ser encontradas
en Edfu. Y no es de las peores. Se trata de una oscura construcción de adobe,
con varias plantas y múltiples y caóticas estancias y donde en divanes y
literas se agolpa un número variable de consumidores que están gozando de los
viajes que el jugo o el vapor de loto produce. Cuenta con varios matones para
mantener el orden y – teóricamente – proteger a los clientes, pero tampoco son
muy eficientes.
-El Gran Verde
(calidad moderada, precio medio-alto) Se trata de una posada construida en el
puerto exterior de Edfu, junto al mar. La frecuentan mercaderes, viajeros y
navegantes que fondean en el puerto marino y no quieren pasar la noche en la
decadente Edfu. Arenosa y sometida al embate de los vientos del mar y el
graznido de las gaviotas, la posada es no obstante relativamente segura y
tranquila.
El consumo del jugo y el polen del loto está muy extendido
entre la población de Edfu en todos sus estratos sociales y numerosos locales se dedican a proveerlo a los
ansiosos consumidores
Gremios de ladrones: Edfu es una
ciudad problemática. Dado el elevado número de adictos al jugo de loto, siempre
hay gente dispuesta a robar para conseguir sus drogas; aunque la mayor parte
de estos robos no suelen ser violentos, siempre hay algún tarado que tira
rápido de cuchillo para hacerse con un buen botín.
Por
otro lado, el mundo criminal de Edfu está controlado por varias organizaciones de
contrabandistas que operan desde la ciudad con total impunidad. Los
contrabandistas no solo sacan productos de la ciudad de forma ilegal y
esquivando las restricciones de exportación decretadas desde la lejana capital
de Python, sino que también introducen mercancías, ignorando prohibiciones e
impuestos reales. También están dispuestos a sacar o introducir gente en el
país. Las autoridades locales - que no se llevan nada bien con Python - hacen
poco o nada por detener estas actividades, probablemente porque además han sido
sobornadas para hacer la vista gorda.
El
principal peligro para estas bandas criminales no son las autoridades, si no
otras bandas rivales. El contrabando de los venenos y las drogas que genera
Edfu es muy lucrativo y su control bien vale unos cuantos cadáveres.
-El Loto Azul:
esta importante banda criminal está compuesta por varios influyentes mercaderes
de la ciudad, alquimistas y recolectores del pantano, y tiene en su bolsillo a
numerosos supervisores, guardias y burócratas (así como un buen puñado de
matones para su defensa). El Loto Azul se dedica principalmente a la venta de
estupefacientes a la población local y regenta diversos locales, pero también se dedica al contrabando, importando bienes extranjeros y exportando productos locales,
especialmente drogas. Su método preferido es hacer desaparecer ciertas
cantidades de loto y otras plantas recogidas en el pantano, y tratarlas en
laboratorios ocultos de los que dispone (aunque el robo de mercancías ya
preparadas también les va bien, si logran dar el golpe). Luego exporta la
mercancía saltándose las restricciones de Pythom y los impuestos reales,
generalmente mediante contrabandistas que amarran en recónditos lugares de los
pantanos, aunque en ocasiones lo hacen en los propios muelles de Edfu.
-Los Siete Escorpiones:
la enigmática organización conocida como “los siete escorpiones” es una de las
bandas criminales más peligrosas de Nilia Oriental. No se sabe mucho sobre
ella, y hasta su nombre es un misterio, ya que se desconoce si se llama así por
estar dirigida por siete cabecillas o hace mención al mito de los siete
escorpiones que protegieron a Isis durante sus viajes.
Los
Siete Escorpiones se dedican a todo tipo de actividad delictiva que traiga
beneficios. Robo, secuestro, chantaje, asesinato, tráfico de influencias, y
contrabando. Dado el ambiente propicio para el contrabando y la fabricación de
drogas y venenos de Edfu, es natural que Los Siete Escorpiones estén presentes
en la ciudad. Contrariamente a lo que sucede en otros lugares de Nilia, en Edfu
intentan mantener un perfil bajo y evitar en la medida de lo posible las
masacres descontroladas de contrabandistas rivales. Con amenazas y un par de
asesinatos selectos – y si parecen accidentes, menor que mejor – se conforman.
Esto es así probablemente debido a que están más interesados en Edfu como
fuente de narcóticos y venenos que en la actividad de contrabando en si misma,
o tal vez debido a la astuta dirección de su cabecilla local, la enigmática
“Escorpión Gris”. También se dice que Los Siete Escorpiones intentaron
inicialmente hacerse con el control de Edfu, pero que otra organización aún más
siniestra les “disuadió” de intentarlo siquiera; por el momento se contentan
con participar en el activo mundo criminal de Edfu sin llegar a dominarlo.
Personajes importantes:
Aunque provincial y relativamente aislada de resto de Nilia Oriental, Edfu es
una ciudad de respetable tamaño que acoge a cierta cantidad de personas de
interés. Algunos de los más importantes o llamativos son:
-Nomarca
Menphiure Edfhotep (CN, varón humano, guerrero 5) El
anciano normarca de Edfu, fue en sus tiempos un despreocupado y prometedor
soldado hasta que una noche su hermano - el nomarca - se volvió loco y se
suicidó, de modo que Menphiure tuvo que hacerse cargo de dirigir el clan
Edfhotep y la ciudad.
Desde
entonces se ha dedicado a lidiar con su problemático clan (lleno de chiflados y
con una misteriosa maldición familiar) y navegar el peligroso equilibrio que
sigue la ciudad: oponiéndose a los designios de la dinastía de Python en la
medida de lo posible, pero no tanto como para provocar una guerra civil (que
Edfu perdería con total seguridad). La política es extremadamente letal en
Nilia Oriental, y a lo largo de su vida el nomarca ha visto como varios miembros del clan
– entre otros su esposa – han desaparecido o perecido de forma harto
desagradable, presumiblemente a manos de agentes de Python, o tal vez por otras
manos como las del tenebroso brujo Nut-Aaru (al cual Menphiure teme más que la muerte).
Dicen
que esta continua tensión ha causado que la cordura del nomarca se tambalee y
que a menudo se refugie en el consumo de diversas drogas. Hoy en día se ha convertido en
un viejo chiflado que según el día puede estar tan ido que es incapaz de la más
mínima gestión, lo que alegra a no pocos en la ciudad (incluso en su familia).
Según se dice tiene manía persecutoria y está convencido que quieren acabar con
él y que le persiguen misteriosos demonios. Afortunadamente la visir y sus
asesores y consejeros le mantienen más o menos bajo control y suelen tomar las
decisiones del día a día en su nombre.
-Visir
Anippe (N, hembra humana, Bardo (heraldo) 7) La educada, hermosa, eficiente y despiadada Anippe es uno de los grandes poderes tras el trono,
puesto que es la jefa del aparato burocrático de Edfu y la mano derecha del
nomarca. Dada la incapacidad de Menphiure en realidad es ella la que gestiona
los asuntos de la ciudad, satisfaciendo a unos y a otros para salvaguardar el
trono y la prosperidad de la ciudad… a la par que acepta unos jugosos sobornos.
Aunque suele ser imparcial en temas religiosos, se lleva extraordinariamente
bien con Neferbes, la suma sacerdotisa de Nefertum, lo cual le da acceso a una
interesante colección de ungüentos y aceites que mantienen su lozana
apariencia. Anippe nació en el seno de un clan de escribas de Edfu, pero se ha criado
fuera de la ciudad desde pequeña, estudiando en diversos templos de Thoth y
Seshat. Regresó hace algunos años a su ciudad natal y desde entonces ha tenido
una fulgurante carrera en la administración local hasta llamar la atención de
Menphiure, que la nombró su visir. Probablemente lo hizo porque la profesional escriba
no está predispuesta hacia ninguna de las facciones de la ciudad. Desde su nombramiento se ha ganado el respeto (no así el cariño) de los principales grupos de influencia de la ciudad, y hoy en día se la considera vital para el gobierno de Edfu; pese a ello Anippe no deja de mirar si alguien le ha dejado un áspid en su lecho...
Anippe
sospecha que hay algo raro en la ciudad, y está investigando con mucho cuidado
qué puede ser. En general suele contratar a mercenarios sin ninguna vinculación
con Edfu para estos trabajos de investigación, gente avispada, que no tenga ninguna relación con ella... y prescindible.
-Princesa
Daliah Edfhotep (CM, hembra humana, ¿Sacerdotisa 5?) La
hermosa y misteriosa Daliah es la hija menor del nomarca Menphiure, y la niña
de sus ojos. Consentida, excéntrica y con reputación de ser extravagante,
mística y poseedora de gustos un tanto perversos, Daliah es fácilmente
reconocible por sus llamativos ojos ambarinos y los curiosos velos con los
que cubre su hermoso rostro desde hace algunos años.
Desde
la misteriosa muerte de su madre no ha disimulado su odio por Python y su desprecio
hacia el culto de Set. Influye a menudo en su enloquecido padre, normalmente en
contra de la corte del Faraón. Hasta tal punto es obvio su ardiente rencor que los otros consejeros
comienzan a preocuparse de las posibles consecuencias de este odio, o de qué
será de Edfu si Daliah es designada como heredera al trono. Daliah ha mostrado
tener el favor de alguna divinidad, pero se ignora cuál es esta.

-Layla
“la oscura” (El Escorpión Gris) (NM, hembra elfa, ladrón 8/mago 7)
Layla es una de los exóticos habitantes no-humanos que pueden ser encontrados
en Edfue, aunque no suele mostrarse demasiado al público por obvios motivos. Se trata de una extraña elfa de piel oscura y llamativos ojos púrpura
y que difiere bastante de los elfos del desierto que en ocasiones pueden ser vistos
por Nilia. Aunque rara vez es vista sin máscara y velos, incluso entre los que han contemplado su verdadero y extraño aspecto es bastante reservada al respecto, en alguna ocasión ha
afirmado (sonriendo) que procede “de muy al sur”, con lo que se asume que su
origen está en las lejanas junglas del sur, más allá de las llanuras de Klesh. La enigmática e irónica elfa ni lo confirma ni lo desmiente. Posee aptitudes mágicas, pero no suele hacer alarde de ellas; sí se sabe que es
una hábil asesina, letal con la daga emponzoñada que favorece.
Una
experta en venenos e intrigas, Layla es la líder local de los Siete
Escorpiones, que dirige con prudencia y gran sutileza, pero de forma
despiadadamente eficiente. Seductora, persuasiva y carente totalmente de
escrúpulos y moralidad, a Layla solo le importan su poder personal, sus
variados y decadentes caprichos y los beneficios que pueda obtener.
-Abubakar
“rompehuesos” (LM, varón gnoll – flind – guerrero 5)
Abubakar es un flind residente en Edfu que trabaja como capataz de esclavos.
Fue capturado hace años por el ejército de Nilia Oriental tras una sangrienta
batalla. Vendido como esclavo dio con sus huesos en Edfu, donde su intimidante
aspecto y dotes de organización pronto lo elevaron a capataz. Abubakar se ha
acostumbrado a su nueva vida, e incluso la disfruta. Goza de más lujos y mejor
comida que la que tenía en su tribu, y además goza del placer de abusar de debiluchos, y hasta dispone de tiempo libre y
dinero en la forma de bonificaciones, sobornos y regalos. Aunque podría haber
escapado hace tiempo ha preferido permanecer en la ciudad, donde a todos los
efectos es libre de ir donde quiera y, fuera de su jornada laboral, hacer lo
que le dé la gana. Generalmente puede ser encontrado liderando cuadrillas de
esclavos en las distintas explotaciones de los pantanos, aunque también se
alquila como matón de cuando en cuando, más por el gusto de machacar oponentes
y sembrar el terror que por el dinero; y siempre y cuando no interfiera con sus
deberes de capataz, ya que Abubakar es muy diligente en sus deberes. Es brutal
y despiadado, pero no obstante siempre cuida de los esclavos a su cargo, ya que son un bien valioso que se le ha confiado, y Abubakar siempre cumple...
-Hequet
“el mandíbulas” (CN (M), varón bullywug, guerrero
4/ladrón 5) Hequet es un Bullywug que trabaja en Edfu como guía de los
pantanos, buscador de plantas y cazador. Procedente de una tribu de Bullywugs
que fue exterminada por una tribu rival de hombres-lagarto, Hequet acabó
huyendo hacia los lindes de los pantanos donde se topó con las tierras bajo
dominio de Edfu. Allí encontró un trabajo cómodo y bien retribuido aprovechando
la obsesión de los humanos de encontrar plantas en los pantanos. Hequet se ha
acostumbrado a la vida de la ciudad de modo que se encuentra cómodo entre los extraños
y enloquecidos humanos (los cuales no termina de entender), y además ha
desarrollado afición a ciertas sustancias alcaloides. Si no ésta trabajando
para ganarse su sustento puede ser encontrado en alguno de los antros de
consumo de estupefacientes, a menudo sumido en extraños viajes oníricos. Dado
su intimidante apariencia, en ocasiones también se alquila como matón; en
alguna otra ocasión, cuando faltaba dinero para sus drogas, ha ejercido como ladrón.
Descripción: Edfu es una de
las principales ciudades de Nilia Oriental. Aunque no destaca especialmente en términos de población o poder militar, su vigorosa economía, sus exóticos productos, su
posición geográfica y su política dentro de Nilia la hacen poseer una
notoriedad e influencia que no se corresponden con su tamaño.
La
ciudad se ubica en el delta del Rio de las Sombras de Nilia Oriental, en su
ramal más oriental, y no lejos del mar. Sin embargo no se encuentra en la orilla
oriental del rio, donde cabria esperarse haber sido construida, en su lugar
Edfu ha sido construida en la orilla oriental del ramal, en unos rocosos
islotes en las orillas del Lago de los Cocodrilos, estando por lo tanto rodeado
por agua por todos los costados, y con peligrosas ciénagas al oeste y al sur.
Al norte, un tramo de pantanosos canales lo separan del mar. Esta construcción
le dan una configuración un tanto exótica para la norma de las clásicas
ciudades nilienses.
Según
cuentan las leyendas locales, los dioses de la Tetrarquia crearon las marismas,
y estas fueron habitadas por extrañas razas pre-humanas que construyeron en
ellas grandes templos y palacios, para luego desaparecer. Sus ruinas aún pueden
ser encontradas por diversas partes de las marismas y, de hecho, Edfu esta
construida sobre varias de ellas.
La
ciudad se divide en varias islas, que varían desde un tamaño considerable a
pequeños y fangosos islotes. Muchas islas están solo separadas por un estrecho
canal de agua, así que suelen estar conectadas por puentes, pero otras están
más distantes y solo se puede llegar a ellas en barca. En general la ciudad está
cubierta de canales – naturales o artificiales – que facilitan el movimiento de
personas y mercancías en barca. Como es de esperar, casi no hay caballos o
mulas en Edfu, de modo que el método de viaje más habitual es por barca.
La
mayor parte de edificios de la ciudad son construidos en ladrillo o adobe, y
dado que en muchas islas el espacio escasea, es normal que algunos posean
varias alturas, o que incluso adopten la forma de torres. En las islas que no
son de piedra si no de lodo, por el contrario, los edificios suelen ser
pequeños y de una altura, o dos a lo sumo, y a menudo construidos en caña y adobe, ya que se evita a toda costa el peso
excesivo para que la edificación no se hunda en el terreno.
El
ambiente en Edfu es contradictorio, agobiante y confuso. Por un lado es una
ciudad eminentemente industrial, con gran cantidad de talleres, laboratorios de
alquimia y obreros y aparceros yendo y viniendo constantemente, junto con
mercaderes que compran y venden la producción del día y se mueven presurosos de
un lugar a otro en busca de sus negocios y beneficios. Sin embargo, más allá de
los negocios, Edfu no puede ocultar un aire de decadencia y dejadez que permea
cada rincón de la ciudad. Sus calles y edificios suelen estar descuidados y
debido a la humedad imperante, es común que en buena parte estén cubiertos de
lianas y musgos. La gente tira abiertamente sus residuos a los canales, y si no
fuese por la acción de los cocodrilos y otras bestias, la ciudad se inundaría
en basura. Si a esto se le suma los frecuentes vapores y neblinas procedentes de los pantanos - que a menudo distorsionan la luz solar en un ominoso y mortecino tono rojizo - la imagen de la ciudad es cuanto menos ominosa.
La
apariencia y la actitud de la gente de la ciudad también es inquietante. A
menudo se encuentra a gente durmiendo el sueño del loto en los lugares públicos
más insospechados, y todos los días hay peleas y robos a cuenta de los adictos
al loto que no han conseguido el dinero para su dosis. La tasa de mortandad es
elevada, dado lo insalubre del clima y los efectos de los narcóticos sobre la
salud de sus consumidores, por no hablar de lo peligroso de la ciudad: es común
que los cocodrilos se lleven de vez en cuando a algún ciudadano que duerme el
sueño del loto en un sitio poco propicio. Las desapariciones son comunes, en
ocasiones incluso se han producido dentro de domicilios, y la guardia parece incapaz de resolverlas, atribuyéndolas invariablemente a los cocodrilos, aunque se haya producido en una tercera planta...
Por
otro lado, los ropajes favorecidos por los habitantes de Edfu también difieren
del resto de Nilia. Así como en la mayor parte del país la gente suele vestir
ligera – una sencilla falda schenti, una túnica corta, y tal vez un sombrero de
paja o un sombrero de tela khat – en Edfu (al menos entre los nobles) se suelen
favorecer largas túnicas que cubren brazos y piernas, largos khats que tapan la
cabeza, y máscaras de bronce o velos de tela que cubren el rostro de su
portador. La apariencia resultante es inquietante, ya que a menudo no se sabe
con quien se está conversando exactamente, pero los locales se justifican
indicando que dichas vestimentas les protegen de los mosquitos y los vapores
nocivos del pantano.
El
pueblo llano se comporta de una forma más parecida al resto de Nilia, aunque la
moda de las máscaras y velos también se ha extendido a él.
La moda de Edfu es chocante y causa
desasosiego entre muchos visitantes. Sus nobles son famosos por su disipada
vida y su decadencia
A
diferencia de otras ciudades de Nilia, un alto porcentaje de la población (se
estima que cerca del 30%) son nominalmente esclavos. En la práctica existen
pocas diferencias entre un esclavo y un aparcero plebeyo, excepto
que el esclavo no es libre de dejar su trabajo y el plebeyo si. Los esclavos gozan básicamente
de los mismos derechos que un plebeyo (o falta de ellos, según se mire) y hasta
cobran un pequeño estipendio. Sin embargo su tasa de mortandad es alta, dados
los peligros del pantano, las enfermedades y los efectos de los estupefacientes.
El
porcentaje de la población que consume regularmente drogas es elevadísimo, ya
que estas son baratas de obtener y las autoridades autorizan y hasta fomentan
su consumo, probablemente para mantener al pueblo llano sosegado. Junto con
numerosas festividades religiosas y diversas diversiones (tales como pozos de
lucha, carreras de barcas y competiciones de tiro con arco) se garantiza que no
falte el entretenimiento a la plebe.
La
cercanía de las peligrosas marismas del delta del Rio de las Sombras también
facilita que de cuando en cuando peligrosas bestias y monstruos procedentes de
los pantanos ronden la ciudad en busca de algún aperitivo. Es común que por la
noche la mayor parte de gente se encierre en sus casas, o no transite sola por
las solitarias calles. Y aún así todos los años desaparece un cierto número de
gente a manos de misteriosos raptores o criaturas que parecen incluso capaces
de entrar en casas a por una víctima en concreto…
Los
pantanos también son terreno de caza de varias tribus de criaturas no-humanas,
siendo hombres-lagarto y bullywugs dos de las especies principales, aunque hay otras como cocodrilians y araneas. Aunque se
han dado sangrientos conflictos en el pasado, hoy en día los habitantes de Edfu
han descubierto que les es mucho más rentable sobornar a las criaturas para
permitir la recolección del loto en paz que encontrarse en un estado perpetuo
de guerra. No obstante, todas las semanas desaparece algún que otro esclavo o
siervo recolectando plantas, y en ocasiones se ha atribuido la desaparición a
los supuestos sobornados más que a alguna bestia o monstruo. Pese a ello, el
precio de la paz (o mejor dicho, de recolectar el loto en paz) pesa más que el
buscar justicia, y tanto propietarios como autoridades prefieren ignorar estos
desgraciados incidentes.
Historia:
La ciudad en su configuración actual data del Primer Imperio Niliense, cuando
un santuario a Tefnut fue levantado en una de las islas. A lo largo de los
siglos una pequeña aldea de pescadores – cuyo nombre original ya se ha olvidado
– creció en las islas circundantes, pero el resto de la región continuó siendo
un pantano salvaje y olvidado.
Fue
a estos desolados lares donde el clan Edfhotep – junto con otras familias
nobles menores – fueron, por algún motivo que se desconoce o se ha olvidado,
exiliados del antiguo Reino Central (situado en el actual Desierto de la Nada).
Exiliados… o huidos. Se habla de maldiciones divinas y cruentos conflictos de
sangre, pero las historias son antiguas y confusas, y los Edfhotep reaccionan
mal a las pesquisas sobre tales asuntos.
En
cualquier caso, los exiliados nobles descubrieron eventualmente la presencia de
diversas plantas de loto en los pantanos y conocedores de su alto valor en los
mercados, comenzaron a explotarlas. Poco a poco la pequeña población fue
ganando en prosperidad, los Edfhotep se hicieron obscenamente ricos, y
obtuvieron el poder en el pueblo, que renombraron Edfu.
Durante
siglos Edfu fue creciendo, lucrándose de su industria de drogas y medicinas;
pero aparte de acumular riquezas la ciudad se mantuvo en un segundo plano, en
general ignorada por los faraones. Esto cambió con el derrumbamiento del
Imperio Niliense, la guerra civil entre las dinastías de Nefer-Amon y Pythom y
la división de las tierras de Kem-Emta en dos países enfrentados. Ubicada en el
valle oriental, Edfu tuvo que decantarse por el bando de Pythom, pero lo hizo forzada
y a regañadientes. Su apoyo siempre ha sido tibio en el mejor de los casos, si
es que directamente no se ha opuesto a las políticas de Pythom.
Lugares de Interés:
-El
puerto exterior: Es un barrio de la ciudad de reciente
construcción y que se ubica a unos cinco kilómetros al norte de la ciudad
propiamente dicha, en la costa del Mar Interior. El puerto está construido en
una arenosa manga de tierra que separa el mar de los pantanos y el Lago de los
Cocodrilos. Arenosa y expuesta a los embates del viento y la furia de las
ocasionales tormentas, no es un lugar muy popular donde vivir, y tampoco es un
puerto excelente, ya que la protección a los navíos que allí amarran es escasa
en el mejor de los casos. Sin embargo muchos navíos marítimos no están
preparados para ascender por el fangoso Rio de las Sombras o sortear los
estrechos canales de los pantanos para llegar a los muelles de Edfu, de modo
que tienen que contentarse con amarrar en el puerto exterior y descargar allí
sus mercancías para ser trasladadas en barca hasta la ciudad.
La
protección del puerto exterior es mínima y ya ha sido asaltado en varias
ocasiones por audaces piratas.
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-Las
tierras secas y las haciendas: No todo el nomen de
Edfu se compone de pantanos. En la costa oriental del Rio de las Sombras y al
este de la ciudad existen tramos de tierra más o menos seca, entre el ramal del
rio y el desierto. Esta es la escasa tierra cultivable que posee Edfu, y hace
el mejor uso de ella que puede. Se encuentra totalmente cubierta de extensos
cultivos, con una complicada red de canales de riego, y dominada por haciendas
donde diversos terratenientes (generalmente nobles menores pertenecientes a la
casta de los guerreros nobles) controlan y explotan sus extensos cultivos
mediante el empleo de grandes cantidades de esclavos. La comida que generan va
a parar a las mesas de Edfu, y aún es insuficiente para alimentar a la
población, de modo que la ciudad debe importar comida, un hecho del que Pythom
se aprovecha para presionar a la ciudad con amenazas de incrementar las tasas o
bloquear dichas importaciones.
Algunos
terratenientes han tenido la idea de cultivar adormidera en sus tierras para
aumentar sus beneficios, pero normalmente la administración de la ciudad no ha
concedido las licencias oportunas ya que prefiere que cultiven comida antes que
más estupefacientes (y que por tanto reduzcan tanto la comida autóctona
disponible como los beneficios de los que explotan la recogida de loto en los
pantanos). Los terratenientes no están contentos en absoluto y ya se han
producido varias multas por plantaciones ilegales de adormidera.
-Las
ciénagas del loto (Nefertem-Aaru): Al oeste y sud-oeste de
la ciudad se extienden las insondables ciénagas que cubren buena parte del
delta del Rio de las Sombras. Entre esta maraña de canales, lagos, lodazales y
extensos campos de juncos es donde se pueden encontrar las valiosas flores del
loto blanco, púrpura, amarillo y – el más valioso de todos – loto negro. Todos
los días cientos de esclavos y siervos, guiados por los denominados
“buscadores” y protegidos por guardias armados, se internan en los laberínticos
pantanos en busca de las plantas. No todos regresan, ya que los pantanos no
solo están llenos de mosquitos, peligrosas infecciones, arenas movedizas, serpientes
venenosas, hambrientos cocodrilos y furiosos hipopótamos, si no que criaturas
aún más peligrosas y horribles acechan en sus brumosos rincones, incluidos
sapos y ranas gigantes, colosales insectos y bestias aún más extrañas.
Los
pantanos acogen además a varias tribus de humanoides, siendo los hombre-lagarto
y bullywugs dos de los más prominentes, aunque hay otras muchas criaturas tales
como Crocodilian y Araneas. La ciudad soborna regularmente a las monstruosas
criaturas para que no ataquen a los recolectores, pero en ocasiones estas
prefieren ignorar los tratos, o sencillamente pertenecen a una de las más
remotas tribus que no han sido sobornadas.
-El
lago de los cocodrilos (Pyom-Sekek): El lago de los
cocodrilos rodea buena parte de la ciudad de Edfu al norte y al nor-oeste. Es
una extensa masa de agua alimentada por varios canales desde el Rio de las
Sombras. Al norte una serie de canales y lagunas menores lo separan de la manga
de dunas de la costa del Mar Interior.
El
Lago de los Cocodrilos sirve de frontera, protección y fuente de alimentos a la
ciudad. Sus turbias aguas acogen gran cantidad de pesca, pero también sirve de
residencia a gran cantidad de enormes cocodrilos. En general estos están bien
alimentados con tanto pez, y suelen ignorar a los humanos, pero en ocasiones a
alguno se le ocurre variar de dieta.
-La
mansión de la locura: esta enorme, tranquila, hermosa y
apacible mansión rural se ubica en un apartado rincón del lago de los
cocodrilos, bordeando los pantanos. Pertenece desde tiempo inmemorial al clan Edfhotep,
que la edificó sobre unas ruinas milenarias, y desde siempre se ha utilizado
como retiro para sus miembros. Desde hace ya varios siglos se ha venido
utilizando como residencia de aquellos miembros del clan que enloquecen o
contraen la misteriosa enfermedad que afecta a algunos de sus miembros y los
incapacita para seguir la vida en la ajetreada ciudad.
La
mansión está muy bien protegida por guardias de la casa de los Edfhotep y las
visitas no son en absoluto bienvenidas. Muchos creen que los Edfhotep se
avergüenzan de sus parientes enfermos y quieren ocultarlos a toda costa de la
vista del público para que no se muestre su peculiar maldición familiar.
-La
pirámide oscura: Incongruentemente, alguien, en un
pasado remoto, se tomo grandes molestias en construir una enorme pirámide en
una de las rocosas islas de Edfu con oscura piedra que ni se sabe donde ha sido
minada. Medio hundida en las fangosas aguas del Lago de los Cocodrilos, la
pirámide negra desafía toda lógica y explicación y mucha gente atribuye su
construcción a la intervención divina. Otros creen que forma parte de las
ruinas pre-humanas que jalonan los pantanos.
En
todo caso, los habitantes de Edfu han dado buen uso a la colosal estructura.
Estando horadada por incontables pasajes y estancias y poseyendo extensos
subterráneos bajo ella, ha sido utilizada desde tiempos inmemoriales como
necrópolis de la ciudad. Hoy en día la mayor parte de cuerpos son trasladados a
muchas millas de distancia, a una necrópolis relativamente reciente construida
en el borde del desierto, fuera del delta; pero la nobleza sigue siendo
enterrada en la Pirámide Negra, aunque buena parte de ella ha sido clausurada o
condenada, y se dice que algunos corredores han sido inundados por las
filtraciones o sirven de guarida a horribles bestias.
-Las
Ruinas: Inconmensurablemente antiguas, diversas ruinas
ciclópeas jalonan el delta del Rio de las Sombras, especialmente en la zona de
Edfu. Aunque muchas estructuras han sido aprovechadas para edificar sobre
ellas, o demolidas para reutilizar sus piedras, muchas otras permanecen en pie,
visibles desde la ciudad o perdidas en los pantanos. En general suelen ser
ignoradas por los desinteresados y apáticos ciudadanos de Edfu, pero los
ocasionales visitantes se maravillan ante las prodigiosas edificaciones y los
elaborados bajo-relieves que suelen mostrar animales típicos de los pantanos y
criaturas desconocidas hoy en día.